La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.
Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.
Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma
La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)
Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.
Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.
La oración
La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.
Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:
La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.
El sacrificio
Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”
Conclusión
Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.
Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.
En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.
Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.
El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.
La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.
La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.
Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.
Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.
Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.
jueves, 18 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
Acompañemos a nuestro Asesor Espiritual
En el marco de la Semana de la Independencia que se esta celebrando en nuestra ciudad, dentro de las actividades programadas esta una "Misa Chilena" que se efectuara este viernes 12 de Febrero a las 11:00 hrs. en La Catedral y que sera presidida por nuestro asesor espiritual el Padre Carlos Serrano.
Es por esto que los queremos invitar a participar de manera activa en esta celebración, ya que el llamado es hacernos presentes como comunidad para acompañar y en lo posible apoyar a nuestro asesor en esta hermosa e importante responsabilidad que se le ha asignado.
Entonces la invitación es a encontrarnos este viernes a las 11:00 hrs. en la Catedral, los esperamos...
Presidentes Diocesanos
martes, 12 de enero de 2010
En Talca, en enero 11, el verano del año 2010 nos reunimos en la despedida de don Oscar Enrique Corvalán Guzmán.

“Me gustaría que cuando mi partida llegue
Me encontrara con la agradable sensación
De haber cumplido mi misión en esta vida.
Me gustaría que cuando mi partida venga
Yo pudiera confiar y estar tranquilo.
Quisiera haber hecho todo lo posible,
Haber amado lo suficiente,
Haberme entregado en mi trabajo
Y haber servido con amor a mucha gente”
Las anteriores son palabras del padre Miguel Ortega, en ellas queremos subrayar dos palabras que con don Oscar aprendimos: trabajo y servir con amor…
Don Oscar por más de veinticinco años colaboró con una misión específica en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Talca, tomar nuestra fotografía en comunidad. Entregó un trabajo muy profesional, de gran impacto en la familia cursillista; no obstante, no vivió un Cursillo de Cristiandad, pero trabajó y sirvió con amor.
Por medio de un hermano cursillista, Froilán Muñoz, llegó a Cursillos de Cristiandad de Talca y ya no se separó más de ese trabajo, que con tanta entrega realizó. Su trabajo lo hizo como un verdadero servicio hacia la familia cursillista, por eso en la última entrevista que le hicimos para nuestra Revista, cuando celebramos los treinta años nos relató: “siempre me encuentro con más de alguien en algún lado que me saluda muy cariñosamente, pero resulta que yo no lo conozco … y me dice que es cursillista y que se acuerda de mí con cariño”.
Nos acordamos de usted, don Oscar, porque en su trabajo sirvió con amor…
Nos acordamos de usted, don Oscar, porque hizo su trabajo con amor y servicio, cuando en los primeros años viajaba junto a su señora, la señora María, a desarrollar en la precordillera las fotografías, revelarlas allí mismo y lavarlas en el canal que por allí pasaba. Usted supo con claridad la importancia su trabajo para nosotros los cursillistas.
Nos acordamos de un usted, don Oscar, porque a pesar de las dificultades climáticas, sus fotografías siempre fueron nítidas, porque tal como usted decía… “Alguien nos estaba ayudando”… Ese alguien, Jesús, lo recibe hoy en su mansión celestial.
Nos acordamos de usted, don Oscar, porque usted fue parte de la historia de casi dos mil cursillistas de nuestra Diócesis de Talca, y tal como nos dijo en la entrevista de los treinta años: “estoy juntando los negativos y fotos que aún están en mi poder para entregárselos como recuerdo”. Ese testimonio que nos entregó en esa oportunidad es de quien hace de su trabajo un servicio de amor.
Nos acordamos de usted, don Oscar, porque hace unos años atrás nos dijo: “Quisiera hacerles una petición: el día que yo me vaya de este mundo, en mi despedida,por favor, pueden cantar esa hermosa canción de ustedes que creo se llama “De Colores”, la encuentro muy bonita y en todos estos años he tenido la oportunidad de escucharla varias veces… ¿usted se la sabe?”
En esa oportunidad le contestamos, “sí don Oscar, algo la sabemos”. Pero hoy, con alegría la cantaremos para usted, porque de alguna manera, don Oscar, usted tiene el privilegio de abrazar a Dios hoy,
de conocer la hermosura de su rostro,
la dulzura de su voz,
la caricia de sus manos
y la intensidad de su amor,
y tiene puesta la confianza en Dios,
que en sus manos deja a todos los que usted ama.
Gracias, don Oscar, por su trabajo, por su servicio y por amor… Muchos recordaremos con cariño lo que usted nos decía “más atrás, más atrás, un poco más atrás…”
Con fraternal cariño, Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Talca
¡DE COLORES!
Marcela Villena C.
Christian Morán R.
Matrimonio Presidente
MCC Diócesis de Talca
domingo, 25 de octubre de 2009
Homilía de IV Ultreya Mundial
Mis queridos hermanos Cursillistas:
Una cosa me sorprendió muchísimo, muy positivamente, cuando hice el Cursillo en 1958, hace 51 años. Sacerdote joven, de un año de ordenado, fuí invitado a hacer el Cursillo. Entré el jueves por la tarde, y salí el domingo por la noche. Yo no conocía nada de Cursillos; pero andaba por España trabajando en mi tesis doctoral, y me invitaron… Y fuí! Me llamó la atención profundamente la alegría que había en todos ellos. No solamente en los dirigentes, los rollistas (que lo hacían muy bien), sino en los que terminaron el Cursillo, y se sentían liberados, se habían quitado un peso de encima. Se habían sorprendido ante la Gracia de Dios, la misericordia de Dios, el perdón tan generoso. La alegría en Cristo era notable!
Y yo pienso que la característica del cursillista debe ser una alegría profunda. No la del mundo. No es la alegría del mundo. Es la alegría que hay en Cristo nuestro Señor. Esa alegría que se anunció cuando Cristo vendría al mundo. Le dijo el ángel Zacarías, el padre del precursor: “Habrá mucho gozo en el mundo… Te traigo una grande alegría para el mundo.” Y a los pastores, la noche del nacimiento “Les anuncio un grande gozo… Ha nacido el Salvador.” El Cristiano debe llevar una profunda alegría en su corazón; sino, no es cristiano. Es una alegría en Cristo nuestro Señor. Que lo hace a él feliz y lo hace apóstol.
Nuestro Santo Padre Benedicto, cuando era el cardenal Ratzinger, en un libro que se llama “Sal de la Tierra” (Se lo recomiendo, todavía es actual), dijo: “la alegría que no se comparte, no es alegría.” Nadie que está felíz y contento… Nadie que está felíz y contento se calla. Lo dice, lo comunica, lo lleva a todos lados. Y Si te has encontrado a Cristo. Si te ha perdonado, no nomás en el Cursillo primero; sino a lo largo de tu vida, una y otra vez… Poniendo en práctica lo que le dijo a San Pedro, “hasta 70 veces 7…” Si has gozado la misericordia de Cristo nuestro señor, debes estar muy alegre, y muy agradecido y muy confiado. Porque el que comenzó esta Buena Obra, la de la Salvación, Él la llevará a término. A los que de antemano predestinó, los llamó, los crucificó y santificó, y los beatificó. La cadena de beneficios de la misericordia infinita de Cristo, nuestro Señor para nosotros, sus elegidos.
Un verdadero cursillista… Quién es? Uno que es alegre; pero en Cristo… Que comunica la alegría a los demás. Un verdadero cursillista es aquel que está y sigue enamorado del Señor. Por lo tanto sigue unido a Cristo nuestro Señor. Unido en la fé -- cree en Él. Unido en el amor -- lo ama… Unido en el servicio y en la obediencia a Cristo nuestro Señor. Y esa vida Cristiana tiene que mantenerse con la gracia de Dios; porque no es del hombre.
Cuántos habrán hecho el Cursillo, y cuantos han perseverado y cuantos no han perseverado. Fueron llamados, fueron hechos partícipes de esta gracia y depués se enfriaron, se fueron retirando, y volvieron a la vida anterior. Todo cursillista debe vivir de la Eucaristía y de la confesión.
Las lecturas de hoy nos invitan, el Señor nos invita a acercarnos a este pan del cielo, al Nuevo Maná. En el desierto Dios dió a su pueblo el maná; pero murireron. Cristo nuestro Señor es el Maná bajado del cielo que nos manda nuestro padre celestial; y el que lo come vive. Y vive eternamente. No se puede ser cristiano, no se puede ser en realidad cursillista si no se vive de la Eucaristía. Y para vivir de la Eucaristía, para recibirla dignamente, fructuosamente se necesita también el sacramento de la penitencia. Hay que ir con frecuencia a ese tribunal de misericordia que es la penitencia.
El verdadero cursillista, porque ama a Cristo, ama la iglesia. Ama el cuerpo de Cristo, nuestro Señor, con un amor no platónico, un amor concreto, un amor que es compromiso con la Iglesia, comunión con la Iglesia… Con la iglesia de hoy extendida por todo el mundo, con su Vicario, sus Ministros, Obispos, Sacerdotes, y con todos sus fieles. Una iglesia que tiene grandes proyectos, para responder a grandes preocupaciones.
El cursillista no puede vivir ajeno a esas procupaciones de la iglesia, y ustedes bien saben cuáles son. Está el asunto tan grave de la familia y de la vida.
La iglesia está llamando constantemente a tomar cartas, a defender la familia, institución divina, núcleo fundamental de la sociedad y de la iglesia, obra del Señor. A defender la familia contra el divorcio, la anticoncepción, las uniones libres, etc. etc. Hay un ataque constante a la familia… Y la iglesia, en obediencia al plan de Dios, a la palabra de Dios defiende la familia.
El cursillista debe también estar con la vida, como está la iglesia de Cristo Nuestro Señor, con la vida. No aborto!.. No anticoncepción!... No eutanasia!... y otras cosas que se mueven en este mundo de ahora tan alejado de Dios, buscando sus propios caminos, sin el Señor.
El amor a la Iglesia es communión, formamos el cuerpo de Cristo. Somos miembros de ese misterioso organismo. Él es la cabeza, nosotros sus miembros… Con muchos dones, charismas y ministerios. A cada quien le da Dios el suyo; pero son para el bien de todo el cuerpo.
El cursillista no puede ser un individuo ensimismado, que vive su vida Cristiana muy a lo particular buscando su propia salvación sin preocuparse de la salvación de los demás. Porque el Señor quiere discípulos, Sí; pero también quiere misioneros. A Los que llamó, como dice el Evangelista San Marcos, los llamó para que estuvieran con Él y para enviarlos.
La vida pública de Cristo comenzó con la misma parabra “vengan” y terminó con otra palabra “vayan por el mundo... Lleven el Evangelio a todas las naciones.”
El Señor te ha llamado de una manera especial cuando te trajo al Cursillo, “vengan!” Lo has conocido, has gozado de Él, ha iluminado tu vida, te ha llenado de paz tu corazón; pero el Señor te está diciendo “ahora vé…” Vé!
Si falta esta segunda parte, del “ir,” no estás cumpliendo con el Señor. Discípulos y misioneros, enamorados de Cristo; pero comprometidos con su reino, con la evangelización, con el testimonio en el mundo para meter el Evangelio como fermento en todas partes.
Nuestro Santo padre Benedicto nos ha regalado su tercera Encíclica (acaba apenas de salir) “Caritas in Veritate.” El Santo padre quiere fundamentalmente en esta Encíclica darnos a entender que hemos de procuparnos porque Dios, Dios esté en el mundo, en las realidades temporales, que esté en la economía, que esté en la política, que esté en la educación, en las ciencias y en las artes.
La crisis económica mundial, que estamos sufriendo… A qué se debe fundamentalmente? No habido sequías, no ha habido terremotos, no ha habido plagas, no ha habido guerras, y estamos en crisis. Por qué? Por la falta de moral!.. Porque les ha dado por decir a los grandes señores del dinero “ la economía tiene sus leyes, la economía tiene sus leyes.” Ya sabemos que esas leyes son: las del provecho, las de la ganacia sin ningún miramiento moral.
Y no es así. Todo lo que el hombre hace, siendo ser libre, imagen de Dios… Todo lo que el hombre hace tiene que sugetarse a la moral. Tiene que estar bajo las leyes de la moral para que sea realmente una obra humana y una obra correcta, y de bien para todos. No podemos, por lo tanto, en las cosas del mundo, ser indiferentes, dejar de ser fermento y luz.
Y empecemos por la gracia! El Cursillismo es un movimiento laical. Los laicos tienen familia… Como viven las familias cristianamente? Los laicos tienen negocios, tienen empresas… como los llevan? Con los criterios del Evangelio, o con los criterios de la economía? Realizan la política… Deben realizar la política, muy bien dice el Papa en la Encíclica, la iglesia no hace política… No!.. Pero los cristianos sí!.. Porque son ciudadanos y deben hacer la política Cristiana.
El compromiso del reino de Dios es con Cristo nuestro Señor, que nos ha llamado. Sí, para hacernos felices, y llevarnos al cielo; pero mereciendo. Haciendo su obra, dando testimonio, llevándolo a Él por todas partes.
Termino con lo que dije al principio, la alegría… La alegría del creyente, la alegría del cursillista es algo muy importante sobre todo para este mundo triste. Si ustedes se fijan en los rostros de las poblaciones que no tienen fe, no son rostros alegres, son rostros tristes. Y tratan de disimular la tristeza con mucha diversión, mucho entretenimiento; pero en su corazón no llevan luz de alegría porque no tienen una ventana al futuro. Y la alegría de los creyentes, la felicidad que noten en nosotros es un testimonio a favor de la fe, a favor de Cristo, nuestro Señor
Que Cristo, que está con nosotros en este santo misterio que celebramos, gane ahora y siempre nuestro corazón… Que nos haga sus discípulos y sus apóstoles. Y que la virgen Santísima, la Madre del Señor, la que lo engendró y nos lo regaló, esté también en la devoción, en el corazón de cada cursillista. Es madre de Gracia y de Misericordia, y garantía de nuestra salvación.
Así sea!
Cardenal Sandoval Iñiguez
Una cosa me sorprendió muchísimo, muy positivamente, cuando hice el Cursillo en 1958, hace 51 años. Sacerdote joven, de un año de ordenado, fuí invitado a hacer el Cursillo. Entré el jueves por la tarde, y salí el domingo por la noche. Yo no conocía nada de Cursillos; pero andaba por España trabajando en mi tesis doctoral, y me invitaron… Y fuí! Me llamó la atención profundamente la alegría que había en todos ellos. No solamente en los dirigentes, los rollistas (que lo hacían muy bien), sino en los que terminaron el Cursillo, y se sentían liberados, se habían quitado un peso de encima. Se habían sorprendido ante la Gracia de Dios, la misericordia de Dios, el perdón tan generoso. La alegría en Cristo era notable!
Y yo pienso que la característica del cursillista debe ser una alegría profunda. No la del mundo. No es la alegría del mundo. Es la alegría que hay en Cristo nuestro Señor. Esa alegría que se anunció cuando Cristo vendría al mundo. Le dijo el ángel Zacarías, el padre del precursor: “Habrá mucho gozo en el mundo… Te traigo una grande alegría para el mundo.” Y a los pastores, la noche del nacimiento “Les anuncio un grande gozo… Ha nacido el Salvador.” El Cristiano debe llevar una profunda alegría en su corazón; sino, no es cristiano. Es una alegría en Cristo nuestro Señor. Que lo hace a él feliz y lo hace apóstol.
Nuestro Santo Padre Benedicto, cuando era el cardenal Ratzinger, en un libro que se llama “Sal de la Tierra” (Se lo recomiendo, todavía es actual), dijo: “la alegría que no se comparte, no es alegría.” Nadie que está felíz y contento… Nadie que está felíz y contento se calla. Lo dice, lo comunica, lo lleva a todos lados. Y Si te has encontrado a Cristo. Si te ha perdonado, no nomás en el Cursillo primero; sino a lo largo de tu vida, una y otra vez… Poniendo en práctica lo que le dijo a San Pedro, “hasta 70 veces 7…” Si has gozado la misericordia de Cristo nuestro señor, debes estar muy alegre, y muy agradecido y muy confiado. Porque el que comenzó esta Buena Obra, la de la Salvación, Él la llevará a término. A los que de antemano predestinó, los llamó, los crucificó y santificó, y los beatificó. La cadena de beneficios de la misericordia infinita de Cristo, nuestro Señor para nosotros, sus elegidos.
Un verdadero cursillista… Quién es? Uno que es alegre; pero en Cristo… Que comunica la alegría a los demás. Un verdadero cursillista es aquel que está y sigue enamorado del Señor. Por lo tanto sigue unido a Cristo nuestro Señor. Unido en la fé -- cree en Él. Unido en el amor -- lo ama… Unido en el servicio y en la obediencia a Cristo nuestro Señor. Y esa vida Cristiana tiene que mantenerse con la gracia de Dios; porque no es del hombre.
Cuántos habrán hecho el Cursillo, y cuantos han perseverado y cuantos no han perseverado. Fueron llamados, fueron hechos partícipes de esta gracia y depués se enfriaron, se fueron retirando, y volvieron a la vida anterior. Todo cursillista debe vivir de la Eucaristía y de la confesión.
Las lecturas de hoy nos invitan, el Señor nos invita a acercarnos a este pan del cielo, al Nuevo Maná. En el desierto Dios dió a su pueblo el maná; pero murireron. Cristo nuestro Señor es el Maná bajado del cielo que nos manda nuestro padre celestial; y el que lo come vive. Y vive eternamente. No se puede ser cristiano, no se puede ser en realidad cursillista si no se vive de la Eucaristía. Y para vivir de la Eucaristía, para recibirla dignamente, fructuosamente se necesita también el sacramento de la penitencia. Hay que ir con frecuencia a ese tribunal de misericordia que es la penitencia.
El verdadero cursillista, porque ama a Cristo, ama la iglesia. Ama el cuerpo de Cristo, nuestro Señor, con un amor no platónico, un amor concreto, un amor que es compromiso con la Iglesia, comunión con la Iglesia… Con la iglesia de hoy extendida por todo el mundo, con su Vicario, sus Ministros, Obispos, Sacerdotes, y con todos sus fieles. Una iglesia que tiene grandes proyectos, para responder a grandes preocupaciones.
El cursillista no puede vivir ajeno a esas procupaciones de la iglesia, y ustedes bien saben cuáles son. Está el asunto tan grave de la familia y de la vida.
La iglesia está llamando constantemente a tomar cartas, a defender la familia, institución divina, núcleo fundamental de la sociedad y de la iglesia, obra del Señor. A defender la familia contra el divorcio, la anticoncepción, las uniones libres, etc. etc. Hay un ataque constante a la familia… Y la iglesia, en obediencia al plan de Dios, a la palabra de Dios defiende la familia.
El cursillista debe también estar con la vida, como está la iglesia de Cristo Nuestro Señor, con la vida. No aborto!.. No anticoncepción!... No eutanasia!... y otras cosas que se mueven en este mundo de ahora tan alejado de Dios, buscando sus propios caminos, sin el Señor.
El amor a la Iglesia es communión, formamos el cuerpo de Cristo. Somos miembros de ese misterioso organismo. Él es la cabeza, nosotros sus miembros… Con muchos dones, charismas y ministerios. A cada quien le da Dios el suyo; pero son para el bien de todo el cuerpo.
El cursillista no puede ser un individuo ensimismado, que vive su vida Cristiana muy a lo particular buscando su propia salvación sin preocuparse de la salvación de los demás. Porque el Señor quiere discípulos, Sí; pero también quiere misioneros. A Los que llamó, como dice el Evangelista San Marcos, los llamó para que estuvieran con Él y para enviarlos.
La vida pública de Cristo comenzó con la misma parabra “vengan” y terminó con otra palabra “vayan por el mundo... Lleven el Evangelio a todas las naciones.”
El Señor te ha llamado de una manera especial cuando te trajo al Cursillo, “vengan!” Lo has conocido, has gozado de Él, ha iluminado tu vida, te ha llenado de paz tu corazón; pero el Señor te está diciendo “ahora vé…” Vé!
Si falta esta segunda parte, del “ir,” no estás cumpliendo con el Señor. Discípulos y misioneros, enamorados de Cristo; pero comprometidos con su reino, con la evangelización, con el testimonio en el mundo para meter el Evangelio como fermento en todas partes.
Nuestro Santo padre Benedicto nos ha regalado su tercera Encíclica (acaba apenas de salir) “Caritas in Veritate.” El Santo padre quiere fundamentalmente en esta Encíclica darnos a entender que hemos de procuparnos porque Dios, Dios esté en el mundo, en las realidades temporales, que esté en la economía, que esté en la política, que esté en la educación, en las ciencias y en las artes.
La crisis económica mundial, que estamos sufriendo… A qué se debe fundamentalmente? No habido sequías, no ha habido terremotos, no ha habido plagas, no ha habido guerras, y estamos en crisis. Por qué? Por la falta de moral!.. Porque les ha dado por decir a los grandes señores del dinero “ la economía tiene sus leyes, la economía tiene sus leyes.” Ya sabemos que esas leyes son: las del provecho, las de la ganacia sin ningún miramiento moral.
Y no es así. Todo lo que el hombre hace, siendo ser libre, imagen de Dios… Todo lo que el hombre hace tiene que sugetarse a la moral. Tiene que estar bajo las leyes de la moral para que sea realmente una obra humana y una obra correcta, y de bien para todos. No podemos, por lo tanto, en las cosas del mundo, ser indiferentes, dejar de ser fermento y luz.
Y empecemos por la gracia! El Cursillismo es un movimiento laical. Los laicos tienen familia… Como viven las familias cristianamente? Los laicos tienen negocios, tienen empresas… como los llevan? Con los criterios del Evangelio, o con los criterios de la economía? Realizan la política… Deben realizar la política, muy bien dice el Papa en la Encíclica, la iglesia no hace política… No!.. Pero los cristianos sí!.. Porque son ciudadanos y deben hacer la política Cristiana.
El compromiso del reino de Dios es con Cristo nuestro Señor, que nos ha llamado. Sí, para hacernos felices, y llevarnos al cielo; pero mereciendo. Haciendo su obra, dando testimonio, llevándolo a Él por todas partes.
Termino con lo que dije al principio, la alegría… La alegría del creyente, la alegría del cursillista es algo muy importante sobre todo para este mundo triste. Si ustedes se fijan en los rostros de las poblaciones que no tienen fe, no son rostros alegres, son rostros tristes. Y tratan de disimular la tristeza con mucha diversión, mucho entretenimiento; pero en su corazón no llevan luz de alegría porque no tienen una ventana al futuro. Y la alegría de los creyentes, la felicidad que noten en nosotros es un testimonio a favor de la fe, a favor de Cristo, nuestro Señor
Que Cristo, que está con nosotros en este santo misterio que celebramos, gane ahora y siempre nuestro corazón… Que nos haga sus discípulos y sus apóstoles. Y que la virgen Santísima, la Madre del Señor, la que lo engendró y nos lo regaló, esté también en la devoción, en el corazón de cada cursillista. Es madre de Gracia y de Misericordia, y garantía de nuestra salvación.
Así sea!
Cardenal Sandoval Iñiguez
martes, 11 de agosto de 2009
Boletín OMCC - Agosto 2009
A todos los Cursillistas del mundo
Queridos Amigos,
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
"La Belleza de ser Cristianos y la alegría de comunicarlo"
Nos reunimos en el nombre de Jesús… 31 países estuvieron representados con más de 5000 Cursillistas. Todos reunidos en amistad, todos reflexionando sobre el amor que Dios tienen para cada uno de nosotros...
Tuvimos oportunidad de conocer nuevos amigos de todas partes del mundo. Algunos nunca los habíamos conocido y otros con quien habíamos tenido correspondencia electrónica o telefónica pero que nunca nos habíamos conocido en persona. Todo esto se logro dentro de la normalidad de nuestras vidas... Gozando la amistad que compartíamos entre nosotros. Compartiendo nuestro intento de llevar el evangelio, encarnado en nosotros, a todos los que comparten nuestro metro cuadrado móvil donde Dios nos ha plantado, (como diría Eduardo Bonnín) "... para que sepan que Dios los ama..." Lo mas básico de nuestro Carisma Fundacional!
El evento en sí puede definirse de diferentes maneras. Igual como definimos el Cursillo (personal) que cada uno de nosotros llegó a experimentar. Fue una experiencia maravillosa! Tuvo (como nuestro Cursillo) la alegría y significado que le dimos y que cosechamos de él, y tuvo las Bendiciones individuales que El Espíritu Santo envió en nuestra dirección. Algunos aún están por descubrir, mientras miramos hacia atrás y reflexionamos en la experiencia vivida, el tema "La Belleza de ser Cristiano y la alegría de comunicarlo", la conferencia del Prof. Guzmán Carriquiry y la homilía del Cardenal Sandoval.
En nuestros tiempos modernos, a menudo experimentamos reuniones en las que la figura central es alguna estrella popular, alguna banda o equipo deportivo de renombre, etc. En ellos, un elemento común es el deslumbre, y presentaciones artificiales. Una Ultreya, o cualquier actividad de Cursillos, es algo distante de un deslumbrante show artificial; Es una reunión donde el elemento central es el compartir nuestro amor por Cristo y por cada uno de nosotros, para alentarnos mutuamente a continuar, a seguir adelante… En una palabra “ULTREYA!”
Comenzamos la IV Ultreya Mundial con Reunión de Grupo. Todos fuimos animado a compartir nuestra piedad, estudio y acción con alguien desconocido.
Al observar alrededor de la arena, podíamos ver pequeños grupos reunidos - sentados, parados en los pasillos o escaleras - todos compartiendo su vida cristiana. ¡Una vista preciosa! El Obispo Dominic Luong, Obispo Auxiliar de la Diócesis del Condado de Orange, entonces nos dirigió en oración.
Siguiendo las Reuniones de Grupo, Juan Ruíz, Presidente del Comité Ejecutivo del OMCC dio la formal bienvenida, salpicada con palabras sobre su periodo (y de su equipo) en el Comité; periodo que culminará al final de este año.
En la siguiente etapa de nuestra IV Ultreya Mundial, nos tocó escuchar el reconocimiento y apoyo de la Santa Sede, a través del mensaje del Cardinal Bertone, Secretario de Estado del Papa Benedicto XVI nuestro Papa Benedicto XVI, leído por la Madre Eymard Flood de la Diócesis del Condado de Orange. La conferencia principal la presento el Prof. Guzmán Carriquiry, subsecretario del Concejo Pontificio para Laicos y expreso el don del carisma de los movimientos y en particular el del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y nos dejo un importante documento para estudiar.
Al empezar la Misa, los Matachines elocuentemente, como es su costumbre, encabezaron la procesión en frente de la figura de Nuestra Señora de Guadalupe al ritmo de sus tambores y danza. La procesión de la misa incluía al Cardenal Sandoval, dos Obispos, 70 sacerdotes y 20 diáconos. En su homilía, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, el asesor episcopal del OMCC, nos recordó los elementos básicos de nuestro carisma y las necesidades más básicas para nosotros tener éxito en nuestra vida Cristiana.
Después llegamos a escuchar como esa vida Cristiana se encarna en cada uno de nosotros, mientras escuchamos el testimonio de personas con diversas bases culturales, de diversos idiomas. Dale Platteter (ingles), Soo Elizabeth Kan (Coreano), Aireen Macatula (Tagalo), José Salvador Soto Chacón (español), Tam Nguyen (Vietnamita), y Stefania Lucent(Italiano). Cada uno compartió con nosotros un vistazo de su Cuarto Día. Todo centrado por el Obispo Eusebio Elizondo, asesor Episcopal Nacional de los Cursillos en Estados Unidos.
Con el avance de la tarde, los cursillistas del mundo se unieron en canciones, aplausos, y alegría. Nuestra pluralidad se puso de manifiesto en las presentaciones culturales de diferentes partes del mundo. Acercándonos al final, la multitud cantó emocionada “Que Detalle,” seguido por “Un día a la vez, una canción que tanto reflejo nuestro día en la IV Ultreya Mundial.
Luego nos tomamos tiempo para mirar el trabajo por delante. La sede del OMCC ha estado en Estados Unidos como país designado (según el protocolo) por los miembros de la Región de América del Norte y el Caribe. Se mueve ahora a otra de las cuatro regiones del mundo. En esta ocasión a Australia, en la Región de Asia/Pacífico.
Juan Ruíz presentó a los miembros entrantes del Comité Ejecutivo del OMCC de Australia: Yvonne Carrigan, Presidente; Derek Moylan, Vice Presidente; Margaret Morris, Secretaria; Peter McMahon, Tesorero; y el Padre Adrian Farrelly, Asesor Espiritual quien se tuvo que ir temprano. Ellos asumirán la responsabilidad de dirigir el OMCC durante los próximos cuatro años. Su periodo de funciones se inicia en enero del 2010. Oremos siempre por el éxito de su misión!
Nuestra IV Ultreya llegaba a su cierre… Era hora de orar nuevamente, como empezamos nuestra IV Ultreya Mundial... como siempre lo hacemos! El Padre David Smith, Asesor Espiritual del Comite Ejecutivo del OMCC, nos dio su reflexión del día y enfatizo la importancia de la amistad en el Carisma del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Después nos dirigió en oración y con la bendición...
Demos Gracias a Dios por hacer posible esta IV Ultreya Mundial.
Demos gracias a todos los que trabajaron tan duro para hacerla una realidad.
Demos gracias especialmente a la multitud de voluntarios que sirvieron con tanta generosidad para preparar ese ambiente de amor.
Demos gracias a todos aquellos que juntaron sus manos a través de los horizontes y sus corazones alrededor del mundo para orar por la Ultreya. Que sus frutos duren por años venideros.
Después vino el canto final y la multitud explotó en alegría cantando “DE COLORES!” La canción que se ha convertido en el himno (y santo y seña) de nuestro Movimiento de Cursillos de Cristiandad… Seguida por, la también típica canción “Llegó el Amor.”
Para terminar la celebración, dos cañones dispararon confeti por toda la arena y por algunos minutos, todos cantaban y bailaban bajo esa lluvia de confeti de muchos colores.
Concluyendo, comprometámonos a reflexionar en el tema de esta IV Ultreya Mundial. Oremos porque Nuestro Señor nos permita, cada día, re-descubrir:
"La Belleza de ser Cristiano
y
La Alegría de Comunicarlo"
¡Dios bendiga el Movimiento de Cursillos de Cristiandad!
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
Queridos Amigos,
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
"La Belleza de ser Cristianos y la alegría de comunicarlo"
Nos reunimos en el nombre de Jesús… 31 países estuvieron representados con más de 5000 Cursillistas. Todos reunidos en amistad, todos reflexionando sobre el amor que Dios tienen para cada uno de nosotros...
Tuvimos oportunidad de conocer nuevos amigos de todas partes del mundo. Algunos nunca los habíamos conocido y otros con quien habíamos tenido correspondencia electrónica o telefónica pero que nunca nos habíamos conocido en persona. Todo esto se logro dentro de la normalidad de nuestras vidas... Gozando la amistad que compartíamos entre nosotros. Compartiendo nuestro intento de llevar el evangelio, encarnado en nosotros, a todos los que comparten nuestro metro cuadrado móvil donde Dios nos ha plantado, (como diría Eduardo Bonnín) "... para que sepan que Dios los ama..." Lo mas básico de nuestro Carisma Fundacional!
El evento en sí puede definirse de diferentes maneras. Igual como definimos el Cursillo (personal) que cada uno de nosotros llegó a experimentar. Fue una experiencia maravillosa! Tuvo (como nuestro Cursillo) la alegría y significado que le dimos y que cosechamos de él, y tuvo las Bendiciones individuales que El Espíritu Santo envió en nuestra dirección. Algunos aún están por descubrir, mientras miramos hacia atrás y reflexionamos en la experiencia vivida, el tema "La Belleza de ser Cristiano y la alegría de comunicarlo", la conferencia del Prof. Guzmán Carriquiry y la homilía del Cardenal Sandoval.
En nuestros tiempos modernos, a menudo experimentamos reuniones en las que la figura central es alguna estrella popular, alguna banda o equipo deportivo de renombre, etc. En ellos, un elemento común es el deslumbre, y presentaciones artificiales. Una Ultreya, o cualquier actividad de Cursillos, es algo distante de un deslumbrante show artificial; Es una reunión donde el elemento central es el compartir nuestro amor por Cristo y por cada uno de nosotros, para alentarnos mutuamente a continuar, a seguir adelante… En una palabra “ULTREYA!”
Comenzamos la IV Ultreya Mundial con Reunión de Grupo. Todos fuimos animado a compartir nuestra piedad, estudio y acción con alguien desconocido.
Al observar alrededor de la arena, podíamos ver pequeños grupos reunidos - sentados, parados en los pasillos o escaleras - todos compartiendo su vida cristiana. ¡Una vista preciosa! El Obispo Dominic Luong, Obispo Auxiliar de la Diócesis del Condado de Orange, entonces nos dirigió en oración.
Siguiendo las Reuniones de Grupo, Juan Ruíz, Presidente del Comité Ejecutivo del OMCC dio la formal bienvenida, salpicada con palabras sobre su periodo (y de su equipo) en el Comité; periodo que culminará al final de este año.
En la siguiente etapa de nuestra IV Ultreya Mundial, nos tocó escuchar el reconocimiento y apoyo de la Santa Sede, a través del mensaje del Cardinal Bertone, Secretario de Estado del Papa Benedicto XVI nuestro Papa Benedicto XVI, leído por la Madre Eymard Flood de la Diócesis del Condado de Orange. La conferencia principal la presento el Prof. Guzmán Carriquiry, subsecretario del Concejo Pontificio para Laicos y expreso el don del carisma de los movimientos y en particular el del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y nos dejo un importante documento para estudiar.
Al empezar la Misa, los Matachines elocuentemente, como es su costumbre, encabezaron la procesión en frente de la figura de Nuestra Señora de Guadalupe al ritmo de sus tambores y danza. La procesión de la misa incluía al Cardenal Sandoval, dos Obispos, 70 sacerdotes y 20 diáconos. En su homilía, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, el asesor episcopal del OMCC, nos recordó los elementos básicos de nuestro carisma y las necesidades más básicas para nosotros tener éxito en nuestra vida Cristiana.
Después llegamos a escuchar como esa vida Cristiana se encarna en cada uno de nosotros, mientras escuchamos el testimonio de personas con diversas bases culturales, de diversos idiomas. Dale Platteter (ingles), Soo Elizabeth Kan (Coreano), Aireen Macatula (Tagalo), José Salvador Soto Chacón (español), Tam Nguyen (Vietnamita), y Stefania Lucent(Italiano). Cada uno compartió con nosotros un vistazo de su Cuarto Día. Todo centrado por el Obispo Eusebio Elizondo, asesor Episcopal Nacional de los Cursillos en Estados Unidos.
Con el avance de la tarde, los cursillistas del mundo se unieron en canciones, aplausos, y alegría. Nuestra pluralidad se puso de manifiesto en las presentaciones culturales de diferentes partes del mundo. Acercándonos al final, la multitud cantó emocionada “Que Detalle,” seguido por “Un día a la vez, una canción que tanto reflejo nuestro día en la IV Ultreya Mundial.
Luego nos tomamos tiempo para mirar el trabajo por delante. La sede del OMCC ha estado en Estados Unidos como país designado (según el protocolo) por los miembros de la Región de América del Norte y el Caribe. Se mueve ahora a otra de las cuatro regiones del mundo. En esta ocasión a Australia, en la Región de Asia/Pacífico.
Juan Ruíz presentó a los miembros entrantes del Comité Ejecutivo del OMCC de Australia: Yvonne Carrigan, Presidente; Derek Moylan, Vice Presidente; Margaret Morris, Secretaria; Peter McMahon, Tesorero; y el Padre Adrian Farrelly, Asesor Espiritual quien se tuvo que ir temprano. Ellos asumirán la responsabilidad de dirigir el OMCC durante los próximos cuatro años. Su periodo de funciones se inicia en enero del 2010. Oremos siempre por el éxito de su misión!
Nuestra IV Ultreya llegaba a su cierre… Era hora de orar nuevamente, como empezamos nuestra IV Ultreya Mundial... como siempre lo hacemos! El Padre David Smith, Asesor Espiritual del Comite Ejecutivo del OMCC, nos dio su reflexión del día y enfatizo la importancia de la amistad en el Carisma del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Después nos dirigió en oración y con la bendición...
Demos Gracias a Dios por hacer posible esta IV Ultreya Mundial.
Demos gracias a todos los que trabajaron tan duro para hacerla una realidad.
Demos gracias especialmente a la multitud de voluntarios que sirvieron con tanta generosidad para preparar ese ambiente de amor.
Demos gracias a todos aquellos que juntaron sus manos a través de los horizontes y sus corazones alrededor del mundo para orar por la Ultreya. Que sus frutos duren por años venideros.
Después vino el canto final y la multitud explotó en alegría cantando “DE COLORES!” La canción que se ha convertido en el himno (y santo y seña) de nuestro Movimiento de Cursillos de Cristiandad… Seguida por, la también típica canción “Llegó el Amor.”
Para terminar la celebración, dos cañones dispararon confeti por toda la arena y por algunos minutos, todos cantaban y bailaban bajo esa lluvia de confeti de muchos colores.
Concluyendo, comprometámonos a reflexionar en el tema de esta IV Ultreya Mundial. Oremos porque Nuestro Señor nos permita, cada día, re-descubrir:
"La Belleza de ser Cristiano
y
La Alegría de Comunicarlo"
¡Dios bendiga el Movimiento de Cursillos de Cristiandad!
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
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