martes, 12 de enero de 2010

En Talca, en enero 11, el verano del año 2010 nos reunimos en la despedida de don Oscar Enrique Corvalán Guzmán.


“Me gustaría que cuando mi partida llegue
Me encontrara con la agradable sensación
De haber cumplido mi misión en esta vida.

Me gustaría que cuando mi partida venga
Yo pudiera confiar y estar tranquilo.
Quisiera haber hecho todo lo posible,
Haber amado lo suficiente,
Haberme entregado en mi trabajo
Y haber servido con amor a mucha gente”

Las anteriores son palabras del padre Miguel Ortega, en ellas queremos subrayar dos palabras que con don Oscar aprendimos: trabajo y servir con amor…

Don Oscar por más de veinticinco años colaboró con una misión específica en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Talca, tomar nuestra fotografía en comunidad. Entregó un trabajo muy profesional, de gran impacto en la familia cursillista; no obstante, no vivió un Cursillo de Cristiandad, pero trabajó y sirvió con amor.

Por medio de un hermano cursillista, Froilán Muñoz, llegó a Cursillos de Cristiandad de Talca y ya no se separó más de ese trabajo, que con tanta entrega realizó. Su trabajo lo hizo como un verdadero servicio hacia la familia cursillista, por eso en la última entrevista que le hicimos para nuestra Revista, cuando celebramos los treinta años nos relató: “siempre me encuentro con más de alguien en algún lado que me saluda muy cariñosamente, pero resulta que yo no lo conozco … y me dice que es cursillista y que se acuerda de mí con cariño”.
Nos acordamos de usted, don Oscar, porque en su trabajo sirvió con amor…

Nos acordamos de usted, don Oscar, porque hizo su trabajo con amor y servicio, cuando en los primeros años viajaba junto a su señora, la señora María, a desarrollar en la precordillera las fotografías, revelarlas allí mismo y lavarlas en el canal que por allí pasaba. Usted supo con claridad la importancia su trabajo para nosotros los cursillistas.

Nos acordamos de un usted, don Oscar, porque a pesar de las dificultades climáticas, sus fotografías siempre fueron nítidas, porque tal como usted decía… “Alguien nos estaba ayudando”… Ese alguien, Jesús, lo recibe hoy en su mansión celestial.

Nos acordamos de usted, don Oscar, porque usted fue parte de la historia de casi dos mil cursillistas de nuestra Diócesis de Talca, y tal como nos dijo en la entrevista de los treinta años: “estoy juntando los negativos y fotos que aún están en mi poder para entregárselos como recuerdo”. Ese testimonio que nos entregó en esa oportunidad es de quien hace de su trabajo un servicio de amor.

Nos acordamos de usted, don Oscar, porque hace unos años atrás nos dijo: “Quisiera hacerles una petición: el día que yo me vaya de este mundo, en mi despedida,por favor, pueden cantar esa hermosa canción de ustedes que creo se llama “De Colores”, la encuentro muy bonita y en todos estos años he tenido la oportunidad de escucharla varias veces… ¿usted se la sabe?”

En esa oportunidad le contestamos, “sí don Oscar, algo la sabemos”. Pero hoy, con alegría la cantaremos para usted, porque de alguna manera, don Oscar, usted tiene el privilegio de abrazar a Dios hoy,
de conocer la hermosura de su rostro,
la dulzura de su voz,
la caricia de sus manos
y la intensidad de su amor,
y tiene puesta la confianza en Dios,
que en sus manos deja a todos los que usted ama.

Gracias, don Oscar, por su trabajo, por su servicio y por amor… Muchos recordaremos con cariño lo que usted nos decía “más atrás, más atrás, un poco más atrás…”

Con fraternal cariño, Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Talca

¡DE COLORES!

Marcela Villena C.
Christian Morán R.
Matrimonio Presidente
MCC Diócesis de Talca

domingo, 25 de octubre de 2009

Homilía de IV Ultreya Mundial

Mis queridos hermanos Cursillistas:
Una cosa me sorprendió muchísimo, muy positivamente, cuando hice el Cursillo en 1958, hace 51 años. Sacerdote joven, de un año de ordenado, fuí invitado a hacer el Cursillo. Entré el jueves por la tarde, y salí el domingo por la noche. Yo no conocía nada de Cursillos; pero andaba por España trabajando en mi tesis doctoral, y me invitaron… Y fuí! Me llamó la atención profundamente la alegría que había en todos ellos. No solamente en los dirigentes, los rollistas (que lo hacían muy bien), sino en los que terminaron el Cursillo, y se sentían liberados, se habían quitado un peso de encima. Se habían sorprendido ante la Gracia de Dios, la misericordia de Dios, el perdón tan generoso. La alegría en Cristo era notable!
Y yo pienso que la característica del cursillista debe ser una alegría profunda. No la del mundo. No es la alegría del mundo. Es la alegría que hay en Cristo nuestro Señor. Esa alegría que se anunció cuando Cristo vendría al mundo. Le dijo el ángel Zacarías, el padre del precursor: “Habrá mucho gozo en el mundo… Te traigo una grande alegría para el mundo.” Y a los pastores, la noche del nacimiento “Les anuncio un grande gozo… Ha nacido el Salvador.” El Cristiano debe llevar una profunda alegría en su corazón; sino, no es cristiano. Es una alegría en Cristo nuestro Señor. Que lo hace a él feliz y lo hace apóstol.
Nuestro Santo Padre Benedicto, cuando era el cardenal Ratzinger, en un libro que se llama “Sal de la Tierra” (Se lo recomiendo, todavía es actual), dijo: “la alegría que no se comparte, no es alegría.” Nadie que está felíz y contento… Nadie que está felíz y contento se calla. Lo dice, lo comunica, lo lleva a todos lados. Y Si te has encontrado a Cristo. Si te ha perdonado, no nomás en el Cursillo primero; sino a lo largo de tu vida, una y otra vez… Poniendo en práctica lo que le dijo a San Pedro, “hasta 70 veces 7…” Si has gozado la misericordia de Cristo nuestro señor, debes estar muy alegre, y muy agradecido y muy confiado. Porque el que comenzó esta Buena Obra, la de la Salvación, Él la llevará a término. A los que de antemano predestinó, los llamó, los crucificó y santificó, y los beatificó. La cadena de beneficios de la misericordia infinita de Cristo, nuestro Señor para nosotros, sus elegidos.
Un verdadero cursillista… Quién es? Uno que es alegre; pero en Cristo… Que comunica la alegría a los demás. Un verdadero cursillista es aquel que está y sigue enamorado del Señor. Por lo tanto sigue unido a Cristo nuestro Señor. Unido en la fé -- cree en Él. Unido en el amor -- lo ama… Unido en el servicio y en la obediencia a Cristo nuestro Señor. Y esa vida Cristiana tiene que mantenerse con la gracia de Dios; porque no es del hombre.
Cuántos habrán hecho el Cursillo, y cuantos han perseverado y cuantos no han perseverado. Fueron llamados, fueron hechos partícipes de esta gracia y depués se enfriaron, se fueron retirando, y volvieron a la vida anterior. Todo cursillista debe vivir de la Eucaristía y de la confesión.
Las lecturas de hoy nos invitan, el Señor nos invita a acercarnos a este pan del cielo, al Nuevo Maná. En el desierto Dios dió a su pueblo el maná; pero murireron. Cristo nuestro Señor es el Maná bajado del cielo que nos manda nuestro padre celestial; y el que lo come vive. Y vive eternamente. No se puede ser cristiano, no se puede ser en realidad cursillista si no se vive de la Eucaristía. Y para vivir de la Eucaristía, para recibirla dignamente, fructuosamente se necesita también el sacramento de la penitencia. Hay que ir con frecuencia a ese tribunal de misericordia que es la penitencia.
El verdadero cursillista, porque ama a Cristo, ama la iglesia. Ama el cuerpo de Cristo, nuestro Señor, con un amor no platónico, un amor concreto, un amor que es compromiso con la Iglesia, comunión con la Iglesia… Con la iglesia de hoy extendida por todo el mundo, con su Vicario, sus Ministros, Obispos, Sacerdotes, y con todos sus fieles. Una iglesia que tiene grandes proyectos, para responder a grandes preocupaciones.
El cursillista no puede vivir ajeno a esas procupaciones de la iglesia, y ustedes bien saben cuáles son. Está el asunto tan grave de la familia y de la vida.
La iglesia está llamando constantemente a tomar cartas, a defender la familia, institución divina, núcleo fundamental de la sociedad y de la iglesia, obra del Señor. A defender la familia contra el divorcio, la anticoncepción, las uniones libres, etc. etc. Hay un ataque constante a la familia… Y la iglesia, en obediencia al plan de Dios, a la palabra de Dios defiende la familia.
El cursillista debe también estar con la vida, como está la iglesia de Cristo Nuestro Señor, con la vida. No aborto!.. No anticoncepción!... No eutanasia!... y otras cosas que se mueven en este mundo de ahora tan alejado de Dios, buscando sus propios caminos, sin el Señor.
El amor a la Iglesia es communión, formamos el cuerpo de Cristo. Somos miembros de ese misterioso organismo. Él es la cabeza, nosotros sus miembros… Con muchos dones, charismas y ministerios. A cada quien le da Dios el suyo; pero son para el bien de todo el cuerpo.

El cursillista no puede ser un individuo ensimismado, que vive su vida Cristiana muy a lo particular buscando su propia salvación sin preocuparse de la salvación de los demás. Porque el Señor quiere discípulos, Sí; pero también quiere misioneros. A Los que llamó, como dice el Evangelista San Marcos, los llamó para que estuvieran con Él y para enviarlos.
La vida pública de Cristo comenzó con la misma parabra “vengan” y terminó con otra palabra “vayan por el mundo... Lleven el Evangelio a todas las naciones.”
El Señor te ha llamado de una manera especial cuando te trajo al Cursillo, “vengan!” Lo has conocido, has gozado de Él, ha iluminado tu vida, te ha llenado de paz tu corazón; pero el Señor te está diciendo “ahora vé…” Vé!
Si falta esta segunda parte, del “ir,” no estás cumpliendo con el Señor. Discípulos y misioneros, enamorados de Cristo; pero comprometidos con su reino, con la evangelización, con el testimonio en el mundo para meter el Evangelio como fermento en todas partes.
Nuestro Santo padre Benedicto nos ha regalado su tercera Encíclica (acaba apenas de salir) “Caritas in Veritate.” El Santo padre quiere fundamentalmente en esta Encíclica darnos a entender que hemos de procuparnos porque Dios, Dios esté en el mundo, en las realidades temporales, que esté en la economía, que esté en la política, que esté en la educación, en las ciencias y en las artes.
La crisis económica mundial, que estamos sufriendo… A qué se debe fundamentalmente? No habido sequías, no ha habido terremotos, no ha habido plagas, no ha habido guerras, y estamos en crisis. Por qué? Por la falta de moral!.. Porque les ha dado por decir a los grandes señores del dinero “ la economía tiene sus leyes, la economía tiene sus leyes.” Ya sabemos que esas leyes son: las del provecho, las de la ganacia sin ningún miramiento moral.
Y no es así. Todo lo que el hombre hace, siendo ser libre, imagen de Dios… Todo lo que el hombre hace tiene que sugetarse a la moral. Tiene que estar bajo las leyes de la moral para que sea realmente una obra humana y una obra correcta, y de bien para todos. No podemos, por lo tanto, en las cosas del mundo, ser indiferentes, dejar de ser fermento y luz.

Y empecemos por la gracia! El Cursillismo es un movimiento laical. Los laicos tienen familia… Como viven las familias cristianamente? Los laicos tienen negocios, tienen empresas… como los llevan? Con los criterios del Evangelio, o con los criterios de la economía? Realizan la política… Deben realizar la política, muy bien dice el Papa en la Encíclica, la iglesia no hace política… No!.. Pero los cristianos sí!.. Porque son ciudadanos y deben hacer la política Cristiana.
El compromiso del reino de Dios es con Cristo nuestro Señor, que nos ha llamado. Sí, para hacernos felices, y llevarnos al cielo; pero mereciendo. Haciendo su obra, dando testimonio, llevándolo a Él por todas partes.
Termino con lo que dije al principio, la alegría… La alegría del creyente, la alegría del cursillista es algo muy importante sobre todo para este mundo triste. Si ustedes se fijan en los rostros de las poblaciones que no tienen fe, no son rostros alegres, son rostros tristes. Y tratan de disimular la tristeza con mucha diversión, mucho entretenimiento; pero en su corazón no llevan luz de alegría porque no tienen una ventana al futuro. Y la alegría de los creyentes, la felicidad que noten en nosotros es un testimonio a favor de la fe, a favor de Cristo, nuestro Señor
Que Cristo, que está con nosotros en este santo misterio que celebramos, gane ahora y siempre nuestro corazón… Que nos haga sus discípulos y sus apóstoles. Y que la virgen Santísima, la Madre del Señor, la que lo engendró y nos lo regaló, esté también en la devoción, en el corazón de cada cursillista. Es madre de Gracia y de Misericordia, y garantía de nuestra salvación.
Así sea!
Cardenal Sandoval Iñiguez

martes, 11 de agosto de 2009

Boletín OMCC - Agosto 2009

A todos los Cursillistas del mundo

Queridos Amigos,

¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

"La Belleza de ser Cristianos y la alegría de comunicarlo"
Nos reunimos en el nombre de Jesús… 31 países estuvieron representados con más de 5000 Cursillistas. Todos reunidos en amistad, todos reflexionando sobre el amor que Dios tienen para cada uno de nosotros...
Tuvimos oportunidad de conocer nuevos amigos de todas partes del mundo. Algunos nunca los habíamos conocido y otros con quien habíamos tenido correspondencia electrónica o telefónica pero que nunca nos habíamos conocido en persona. Todo esto se logro dentro de la normalidad de nuestras vidas... Gozando la amistad que compartíamos entre nosotros. Compartiendo nuestro intento de llevar el evangelio, encarnado en nosotros, a todos los que comparten nuestro metro cuadrado móvil donde Dios nos ha plantado, (como diría Eduardo Bonnín) "... para que sepan que Dios los ama..." Lo mas básico de nuestro Carisma Fundacional!
El evento en sí puede definirse de diferentes maneras. Igual como definimos el Cursillo (personal) que cada uno de nosotros llegó a experimentar. Fue una experiencia maravillosa! Tuvo (como nuestro Cursillo) la alegría y significado que le dimos y que cosechamos de él, y tuvo las Bendiciones individuales que El Espíritu Santo envió en nuestra dirección. Algunos aún están por descubrir, mientras miramos hacia atrás y reflexionamos en la experiencia vivida, el tema "La Belleza de ser Cristiano y la alegría de comunicarlo", la conferencia del Prof. Guzmán Carriquiry y la homilía del Cardenal Sandoval.
En nuestros tiempos modernos, a menudo experimentamos reuniones en las que la figura central es alguna estrella popular, alguna banda o equipo deportivo de renombre, etc. En ellos, un elemento común es el deslumbre, y presentaciones artificiales. Una Ultreya, o cualquier actividad de Cursillos, es algo distante de un deslumbrante show artificial; Es una reunión donde el elemento central es el compartir nuestro amor por Cristo y por cada uno de nosotros, para alentarnos mutuamente a continuar, a seguir adelante… En una palabra “ULTREYA!”




Comenzamos la IV Ultreya Mundial con Reunión de Grupo. Todos fuimos animado a compartir nuestra piedad, estudio y acción con alguien desconocido.
Al observar alrededor de la arena, podíamos ver pequeños grupos reunidos - sentados, parados en los pasillos o escaleras - todos compartiendo su vida cristiana. ¡Una vista preciosa! El Obispo Dominic Luong, Obispo Auxiliar de la Diócesis del Condado de Orange, entonces nos dirigió en oración.
Siguiendo las Reuniones de Grupo, Juan Ruíz, Presidente del Comité Ejecutivo del OMCC dio la formal bienvenida, salpicada con palabras sobre su periodo (y de su equipo) en el Comité; periodo que culminará al final de este año.
En la siguiente etapa de nuestra IV Ultreya Mundial, nos tocó escuchar el reconocimiento y apoyo de la Santa Sede, a través del mensaje del Cardinal Bertone, Secretario de Estado del Papa Benedicto XVI nuestro Papa Benedicto XVI, leído por la Madre Eymard Flood de la Diócesis del Condado de Orange. La conferencia principal la presento el Prof. Guzmán Carriquiry, subsecretario del Concejo Pontificio para Laicos y expreso el don del carisma de los movimientos y en particular el del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y nos dejo un importante documento para estudiar.
Al empezar la Misa, los Matachines elocuentemente, como es su costumbre, encabezaron la procesión en frente de la figura de Nuestra Señora de Guadalupe al ritmo de sus tambores y danza. La procesión de la misa incluía al Cardenal Sandoval, dos Obispos, 70 sacerdotes y 20 diáconos. En su homilía, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, el asesor episcopal del OMCC, nos recordó los elementos básicos de nuestro carisma y las necesidades más básicas para nosotros tener éxito en nuestra vida Cristiana.
Después llegamos a escuchar como esa vida Cristiana se encarna en cada uno de nosotros, mientras escuchamos el testimonio de personas con diversas bases culturales, de diversos idiomas. Dale Platteter (ingles), Soo Elizabeth Kan (Coreano), Aireen Macatula (Tagalo), José Salvador Soto Chacón (español), Tam Nguyen (Vietnamita), y Stefania Lucent(Italiano). Cada uno compartió con nosotros un vistazo de su Cuarto Día. Todo centrado por el Obispo Eusebio Elizondo, asesor Episcopal Nacional de los Cursillos en Estados Unidos.
Con el avance de la tarde, los cursillistas del mundo se unieron en canciones, aplausos, y alegría. Nuestra pluralidad se puso de manifiesto en las presentaciones culturales de diferentes partes del mundo. Acercándonos al final, la multitud cantó emocionada “Que Detalle,” seguido por “Un día a la vez, una canción que tanto reflejo nuestro día en la IV Ultreya Mundial.
Luego nos tomamos tiempo para mirar el trabajo por delante. La sede del OMCC ha estado en Estados Unidos como país designado (según el protocolo) por los miembros de la Región de América del Norte y el Caribe. Se mueve ahora a otra de las cuatro regiones del mundo. En esta ocasión a Australia, en la Región de Asia/Pacífico.
Juan Ruíz presentó a los miembros entrantes del Comité Ejecutivo del OMCC de Australia: Yvonne Carrigan, Presidente; Derek Moylan, Vice Presidente; Margaret Morris, Secretaria; Peter McMahon, Tesorero; y el Padre Adrian Farrelly, Asesor Espiritual quien se tuvo que ir temprano. Ellos asumirán la responsabilidad de dirigir el OMCC durante los próximos cuatro años. Su periodo de funciones se inicia en enero del 2010. Oremos siempre por el éxito de su misión!
Nuestra IV Ultreya llegaba a su cierre… Era hora de orar nuevamente, como empezamos nuestra IV Ultreya Mundial... como siempre lo hacemos! El Padre David Smith, Asesor Espiritual del Comite Ejecutivo del OMCC, nos dio su reflexión del día y enfatizo la importancia de la amistad en el Carisma del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Después nos dirigió en oración y con la bendición...
Demos Gracias a Dios por hacer posible esta IV Ultreya Mundial.
Demos gracias a todos los que trabajaron tan duro para hacerla una realidad.
Demos gracias especialmente a la multitud de voluntarios que sirvieron con tanta generosidad para preparar ese ambiente de amor.
Demos gracias a todos aquellos que juntaron sus manos a través de los horizontes y sus corazones alrededor del mundo para orar por la Ultreya. Que sus frutos duren por años venideros.

Después vino el canto final y la multitud explotó en alegría cantando “DE COLORES!” La canción que se ha convertido en el himno (y santo y seña) de nuestro Movimiento de Cursillos de Cristiandad… Seguida por, la también típica canción “Llegó el Amor.”
Para terminar la celebración, dos cañones dispararon confeti por toda la arena y por algunos minutos, todos cantaban y bailaban bajo esa lluvia de confeti de muchos colores.
Concluyendo, comprometámonos a reflexionar en el tema de esta IV Ultreya Mundial. Oremos porque Nuestro Señor nos permita, cada día, re-descubrir:
"La Belleza de ser Cristiano
y
La Alegría de Comunicarlo"

¡Dios bendiga el Movimiento de Cursillos de Cristiandad!
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,

Juan Ruiz
Presidente - OMCC

domingo, 9 de agosto de 2009

“ La Belleza de ser Cristiano, y La Alegría de Comunicarlo.”

Apreciados Amigos:
Lo hicimos nuevamente! Nos reunimos en el nombre de Jesús…
Logramos conocer personas que nunca antes habíamos visto o escuchado; pero con quienes tenemos tanto en común. Logramos reunirnos con personas a quienes, o de quienes nunca antes habíamos escuchado. Y logramos conocer personas, con quienes nos habíamos comunicado antes, o de quienes habíamos escuchado, en este mundo de comunicación a distancia; pero que antes eran sólo un nombre para nosotros.
Lo hicimos dentro la normalidad de nuestras vidas… Disfrutando la Amistad que compartimos el uno con el otro. Compartiendo nuestra intención de llevar el Evangelio, encarnado en nosotros, a aquellos con quienes compartimos el metro cuadrado donde Dios nos ha plantado, (como diría Eduardo Bonnín) “…para que sepan que Dios los Ama…” Lo más básico de nuestro Carisma Fundacional!
El evento en sí puede definirse de diferentes maneras. Igual como definimos el Cursillo (personal) que cada uno de nosotros llegó a experimentar. Fué una experiencia maravillosa! Tuvo (como nuestro Cursillo) la alegría y significado que le dimos y que cosechamos de él, y tuvo las Bendiciones individuales que El Espíritu Santo envió en nuestra dirección. Algunos aún están por descubrir, mientras miramos hacia atrás y reflexionamos en la experiencia vivida, y especialmente en su tema central.
En nuestros tiempos modernos, a menudo experimentamos reuniones en las que la figura central es alguna estrella popular, alguna banda o equipo deportivo de renombre, etc. En ellos, un elemento común es el deslumbre, y presentaciones artificiales. Una Ultreya, o cualquier actividad de Cursillos, es algo distante de un deslumbrante show artificial; Es una reunión donde el elemento central es el compartir nuestro amor por Cristo y por cada uno de nosotros, para alentarnos mutuamente a continuar, a seguir adelante… En una palabra “ULTREYA!”
Comenzamos nuestra Ultreya en oración, guiados por Mons. Tod D.Brown, Obispo de la Arquidiócesis de Orange, CA. Minutos después nos reunimos en Reuniones de Grupo, para reflexionar sobre el tema central de nuestra Ultreya. Siguiendo las Reuniones de Grupo, Juan Ruíz, Presidente del Comité Ejecutivo del OMCC dió la formal bienvenida, salpicada con palabras sobre su periodo (y de su equipo) en el Comité; periodo que culminará al final de este año.
En la siguiente etapa de nuestra Ultreya, nos tocó escuchar el reconocimiento y apoyo de la Santa Sede, a través del mensaje de nuestro Papa Benedicto XVI, a través de las Palabras del Prof. Guzmán Carriquiry, subsecretario del Concejo Pontificio para Laicos. Durante la Misa, en su Homilía, el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez nos recordó los elementos básicos de nuestro carisma y las necesidades más básicas para nosotros tener éxito en nuestra vida Cristiana. Llegamos a escuchar como esa vida Cristiana se encarna en cada uno de nosotros, mientras escuchamos el testimonio de personas con diversas bases culturales, de diversos idiomas. Dale Platteter, Soo Elizabeth Kan, Aireen Macatula, José Salvador Soto Chacón, Tam Nguyen, y Stefania Lucent compartieron con nosotros un vistazo de su Cuarto Día. Todo centrado por el Obispo Eusebio Elizondo, el asesor Episcopal Nacional de los Cursillos en Estados Unidos.
Con el avance de la tarde, los cursillistas del mundo se unieron en canciones, aplausos, y alegría. Nuestra pluralidad se puso de manifiesto en las presentaciones culturales de diferentes partes del mundo. Acercándonos al final, la multitud cantó emocionada “Que Detalle,” seguido por “Un día” a la vez, una canción que tanto refleja nuestro cuarto día.
Luego nos tomamos tiempo para mirar el trabajo por delante. La sede del OMCC ha estado en Estados Unidos como país designado (según el protocolo) por los miembros de la Región de América del Norte y el Caribe. Se mueve ahora a otra de las cuatro regiones del mundo. En esta ocasión a Australia, en la Región de Asia/Pacífico. Al acercarse a la culminación de nuestra IV Ultreya Mundial, Juan Ruíz presentó al mundo a los miembros entrantes del Comité Ejecutivo del OMCC. Ellos asumirán la responsabilidad de liderar el OMCC durante los próximos cuatro años. Su periodo de funciones se inicia en enero del 2010. Oremos siempre por el éxito de su misión!
Nuestra IV Ultreya llegaba a su cierre… La multitud explotó en alegría cantando “DE COLORES!” La canción que se ha convertido en el himno (y santo y seña) de nuestro Movimiento de Cursillos de Cristiandad… Seguida por, la también típica canción “Llegó el Amor.”
Luego fue momento de orar, tal como iniciamos la Ultreya… Como siempre hacemos!
Demos Gracias a Dios por hacer posible esta IV Ultreya Mundial.
Demos gracias a todos los que trabajaron tan duro para hacerla una realidad. Muy especialmente, demos gracias al Comité Ejecutivo del OMCC que representa los tantos que trabajaron a través de la logística y los obstáculos para permitirnos reunirnos en un mismo espíritu. Demos gracias a todos aquellos que juntaron sus manos a través de los horizontes y sus corazones alrededor del mundo para orar por la Ultreya. Que sus frutos duren por años venideros.

Cerrando, comprometámonos a reflexionar en el tema de esta IV Ultreya Mundial. Oremos porque Nuestro Señor nos permita, cada día, re-descubrir: “ La Belleza de ser Cristiano, y La Alegría de Comunicarlo.”

Dios Bendiga el Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Amén!

sábado, 18 de julio de 2009

“SACERDOTES: servidores de la ESPERANZA”


Llamados a animar la vida
¿En qué consiste ser sacerdote?
Pbro. Cristián Precht Bañados

Con frecuencia la gente nos pregunta, ¿en qué consiste ser sacerdote? Y cada tiempo tiene su respuesta:
Ser sacerdote es ser pastor, como Jesús. Es ser hombre de Dios y de los hombres. Es ser hombre del altar. El que preside la Eucaristía y otorga el perdón. Ser sacerdote es también ser profeta o predicador. El hombre dedicado a la palabra de Dios.
Todas estas respuestas son acertadas, verdaderas. Todas señalan un rasgo esencial del ministerio pastoral. Y, por ende, un rasgo constitutivo de la Iglesia del Señor.
Pero la pregunta se vuelve a repetir. Espontáneamente el sacerdote recurre a su experiencia y cuenta el sentido de su vida de una manera que todos puedan comprender.
Cuando a mí me formulan esta pregunta: la respuesta surge espontánea: ser sacerdote es ser animador. /…/ Y siento que para eso nos ha llamado el Señor: para alentar a los que están abatidos, para animar a los que están agobiados y para consolar a los que están tristes. Para anunciar buenas nuevas a los pobres, para liberar a los cautivos y anunciar el tiempo de la Gracia del Señor. Para animar la fe que se oscurece, fortalecer la esperanza que vacila y dar un beso en la mejilla al amor que se ha cansado.
El Señor nos ha llamado para animar, para consolar e interceder. Para ir hasta el fondo de cada tumba a anunciar al Señor Resucitado. Y para conducir a los hermanos, a las hermanas hasta las fuentes del Espíritu.
Animar es descubrir el alma de las cosas. Es descubrir el sentido de la vida. Animar es vivir en el Espíritu y celebrar la presencia del Señor en la Liturgia para que a la gente le “vuelva el alma al cuerpo”…