domingo, 12 de abril de 2009

Jesús murió y resucitó para llenarnos de esperanza, dice el Papa

Miles de fieles y peregrinos estuvieron presentes en la Plaza de San Pedro para escuchar el mensaje Pascual y recibir la bendición y "Urbi et Orbi" -a la ciudad y al mundo- del Papa Benedicto XVI, quien alentó a mantener siempre firme la esperanza pues es ese el sentido de la muerte y resurrección de Cristo: darnos esperanza.

Citando a San Agustín, el Papa dijo: “«Resurrectio Domini, spes nostra», «la resurrección del Señor es nuestra esperanza». Con esta afirmación, el gran Obispo explicaba a sus fieles que Jesús resucitó para que nosotros, aunque destinados a la muerte, no desesperáramos, pensando que con la muerte se acaba totalmente la vida; Cristo ha resucitado para darnos la esperanza”.

Respondiendo la pregunta sobre lo que sigue a la muerte, el Papa afirmó “que la muerte no tiene la última palabra, porque al final es la Vida la que triunfa. Nuestra certeza no se basa en simples razonamientos humanos, sino en un dato histórico de fe: Jesucristo, crucificado y sepultado, ha resucitado con su cuerpo glorioso. Jesús ha resucitado para que también nosotros, creyendo en Él, podamos tener la vida eterna. Este anuncio está en el corazón del mensaje evangélico”.

Así mismo enfatizó que “desde la aurora de Pascua una nueva primavera de esperanza llena el mundo; desde aquel día nuestra resurrección ya ha comenzado, porque la Pascua no marca simplemente un momento de la historia, sino el inicio de una condición nueva: Jesús ha resucitado no porque su recuerdo permanezca vivo en el corazón de sus discípulos, sino porque Él mismo vive en nosotros y en Él ya podemos gustar la alegría de la vida eterna”.

“La resurrección –prosiguió el Papa- no es una teoría, sino una realidad histórica revelada por el Hombre Jesucristo mediante su «pascua», su «paso», que ha abierto una «nueva vía» entre la tierra y el Cielo. No es un mito ni un sueño, no es una visión ni una utopía, no es una fábula, sino un acontecimiento único e irrepetible: Jesús de Nazaret, hijo de María, que en el crepúsculo del Viernes fue bajado de la cruz y sepultado, ha salido vencedor de la tumba”.

El Santo Padre también hablo de las realidades oscuras que amenazan nuestra existencia: “Me refiero particularmente al materialismo y al nihilismo, a esa visión del mundo que no logra transcender lo que es constatable experimentalmente, y se abate desconsolada en un sentimiento de la nada, que sería la meta definitiva de la existencia humana”.

“En efecto-prosiguió-, si Cristo no hubiera resucitado, el «vacío» acabaría ganando. Si quitamos a Cristo y su resurrección, no hay salida para el hombre, y toda su esperanza sería ilusoria. Pero, precisamente hoy, irrumpe con fuerza el anuncio de la resurrección del Señor”.

En el contexto del año Paulino, el Papa se refirió también a la figura de Pablo: “Fijémonos en este gran evangelizador, que con el entusiasmo audaz de su acción apostólica, llevó el Evangelio a muchos pueblos del mundo de entonces. Que su enseñanza y ejemplo nos impulsen a buscar al Señor Jesús. Nos animen a confiar en Él, porque ahora el sentido de la nada, que tiende a intoxicar la humanidad, ha sido vencido por la luz y la esperanza que surgen de la resurrección”.

Más adelante Benedicto XVI reflexionó sobre el mal en el mundo y la necesidad de la cooperación humana afirmando que “si, por la Pascua, Cristo ha extirpado la raíz del mal, necesita no obstante hombres y mujeres que lo ayuden siempre y en todo lugar a afianzar su victoria con sus mismas armas: las armas de la justicia y de la verdad, de la misericordia, del perdón y del amor”.

También mencionó algunas problemáticas actuales: “La difícil, pero indispensable reconciliación, que es premisa para un futuro de seguridad común y de pacífica convivencia, no se hará realidad sino por los esfuerzos renovados, perseverantes y sinceros para la solución del conflicto israelí-palestino. En un tiempo de carestía global de alimentos, de desbarajuste financiero, de pobrezas antiguas y nuevas, de cambios climáticos preocupantes, de violencias y miserias que obligan a muchos a abandonar su tierra buscando una supervivencia menos incierta, de terrorismo siempre amenazante, de miedos crecientes ante un porvenir problemático, es urgente descubrir nuevamente perspectivas capaces de devolver la esperanza”.

“La resurrección de Cristo es nuestra esperanza. La Iglesia proclama hoy esto con alegría: anuncia la esperanza, que Dios ha hecho firme e invencible resucitando a Jesucristo de entre los muertos; comunica la esperanza, que lleva en el corazón y quiere compartir con todos, en cualquier lugar, especialmente allí donde los cristianos sufren persecución a causa de su fe y su compromiso por la justicia y la paz; invoca la esperanza capaz de avivar el deseo del bien, también y sobre todo cuando cuesta”, concluyó el Papa.

miércoles, 8 de abril de 2009

Benedicto XVI pide a católicos vivir a profundidad esta Semana Santa

VATICANO, 08 Abr. 09 (ACI).-El Papa Benedicto XVI dedicó la Audiencia General de hoy a hablar sobre la Semana Santa, "que para nosotros los cristianos es la semana más importante del año", y recordó a los católicos que estos días nos ofrecen "la oportunidad de vivir en profundidad los eventos centrales de la Redención, de revivir el misterio pascual, el gran misterio de la fe".

El Santo Padre explicó que Jesús "no quiso usar su ser Dios, su dignidad gloriosa y su potencia como instrumento de triunfo y signo de distancia entre nosotros". "Por amor, quiso "vaciarse de sí mismo" y hacerse nuestro hermano; por amor compartió nuestra condición, la de cada hombre y de cada mujer", indicó.

Benedicto XVI repasó las celebraciones centrales de estos días y explicó que la Misa del Crisma es como "un preludio al Triduo pascual, que comienza mañana" pues "en ella se renuevan las promesas sacerdotales pronunciadas el día de la ordenación".

Esta celebración "tiene este año un significado particular, pues es como una preparación al Año Sacerdotal, que he convocado con ocasión del ciento cincuenta aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, y que se inaugurará el próximo día 19 de junio. En la Misa del Crisma "se bendicen el óleo de los enfermos y el de los catecúmenos y se consagra el Crisma", indicó.

Asimismo, señaló que en la misa del Jueves Santo por la tarde, llamada "in Coena Domini", "la Iglesia conmemora la institución de la Eucaristía, el sacerdocio ministerial y el mandamiento nuevo -mandatum novum- de la caridad, dejado por Jesús a sus discípulos". Este día "constituye, por tanto, una invitación renovada a dar gracias a Dios por el don supremo de la Eucaristía, que hay que acoger con devoción y adorar con fe viva".

El Papa también afirmó que el Viernes Santo es el "día de la pasión y de la crucifixión del Señor. La muerte de Cristo recuerda el dolor y los males que gravan sobre la humanidad de todos los tiempos: el peso aplastante de nuestro morir, el odio y la violencia que siguen ensangrentando la tierra. La pasión del Señor sigue estando presente en los sufrimientos de los seres humanos".

Pero aclaró que "si el Viernes Santo es un día lleno de tristeza, también es un día muy propicio para reavivar nuestra fe, para consolidar nuestra esperanza y la valentía de llevar cada uno nuestra cruz con humildad, confianza y abandono en Dios, seguros de su apoyo y de su victoria".

Benedicto XVI destacó que "esta esperanza se alimenta en el gran silencio del Sábado Santo, en espera de la resurrección de Jesús". En este día, "la Iglesia vela en oración como María y junto a María, compartiendo sus mismos sentimientos de dolor y de confianza en Dios. Se recomienda justamente conservar durante toda la jornada un clima de recogimiento, que ayude a la meditación y a la reconciliación; se anima a los fieles a que se acerquen al sacramento de la Penitencia para poder participar renovados en las fiestas pascuales".

Refiriéndose a la solemne Vigilia Pascual, "madre de todas las vigilias", el Papa Benedicto XVI recordó que en ella "se proclama la victoria de la luz sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte, y la Iglesia se alegra en el encuentro con su Señor. De este modo entramos en el clima de la Pascua de Resurrección".

Finalmente, el Santo Padre invitó a los fieles a "entrar con la Virgen María en el Cenáculo, permaneciendo a los pies de la Cruz, velando idealmente junto a Cristo muerto, aguardando con esperanza el alba del día luminoso de la resurrección".

domingo, 5 de abril de 2009

Boletín Mensual OMCC - Abril 2009 -

Queridos Amigos,

¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

I. Eventos de Actualidad

En el boletín de marzo, como en una verdadera Reunión de Grupo, una Reunión de Amigos, Juan Ruiz y su esposa Conchita compartieron un "Momento muy cerca de Cristo" al compartir sus experiencia de servir en los cursillos que correspondieron con su aniversario de bodas y el fin de semana de la amistad. Y en esta ocasión y con el mismo espíritu de Reunión de Grupo donde podemos compartir momentos cerca de Cristo, éxitos y fracasos apostólicos, nuestra piedad, estudio y acción, nuestras tristezas y alegrías, entre otras cosas, ahora Juan Ruiz siente la necesidad de compartir una gran tristeza que tuvo con la enfermedad de su esposa Conchita, durante el mes de marzo, y a la cual respondieron tantos amigos de todas partes del mundo. Como diría Eduado Bonnin Aguiló, "el amigo es como la sangre y responde al primer rasguño".

"Días después de servir como Rectora en el cursillo de mujeres, mi esposa Conchita empezó a enfermarse con lo que parecía un simple resfriado. Al cabo de un par de días se empeoro y tenía mucha dificultad para respirar. El Doctor le descubrió un poco de liquido en un pulmón y después de recetarle algunas medicinas la regreso a su casa. Después de una par de días más, la dificultad para respirar aumento enormemente y continuamos con otra visita al Doctor donde descubrió que el pulmón ya estaba casi completamente lleno de liquido. Y como era el mismo lado donde la operaron de cáncer, pensaron que le había vuelto e inmediatamente la mandaron al hospital. Esta noticia nos espanto enormemente e inmediatamente acudí a todos los amigos cursillistas para que oraran por mi esposa. Después de muchos analices descubrieron que no era cáncer sino una neumonía que se había infectado y procedieron a operarla para vaciarle los pulmones. Esta fue una experiencia que le causo mucho sufrimiento y yo sentía que me volvía loco al no poder hacer nada más que orar continuamente. Y aunque también era muy seria la enfermedad, le di gracia a Dios que no era nuevamente el cáncer. Ahora ya está en casa y yo le continuo el tratamiento que primero Dios la llevara a una completa rehabilitación. Como pueden ver, gracias a todas estas oraciones, hasta en Doctor me he convertido.

Yo sentía la necesidad de compartir esta experiencia en el Boletín mensual del OMCC porque quería agradecer a todos los cientos de amigos Cursillistas, de todas partes del mundo, que me enviaron sus mensajes con oraciones y en solidaridad en esos momentos de angustia. Y con esto confirmo nuevamente el poder de la amistad y que la oración sigue siendo nuestra fortaleza y la debilidad de Dios.



Y hablando del poder de la amistad e incluyendo el espíritu de trabajo de equipo, durante este mismo periodo de tiempo yo tenía compromisos de asistir a tres Ultreyas Regionales en Santa Maria, Oxnard y San Fernando en California USA y Maribel Gomez, la secretaria del Comite Ejecutivo del OMCC, a pesar de que esta muy ocupada con la organización de la IV Ultreya Mundial, tomo mi lugar en cada uno de esos compromisos.

Bendito sea Dios por la amistad y por su debilidad ante tantas oraciones. Mantengamos siempre unidos en la Eucaristía y vallamos al amigo, "como la sangre, al primer rasguño""

Respecto a la IV Ultreya Mundial—“La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. El comité Ejecutivo del OMCC sigue intensamente trabajando en la logística de la organización de este magno evento y la coordinación de la Reunión de la Comision de Ideas Fundamentales, la Reunión del OMCC y el Encuentro del GLCC , todos días antes de la IV Ultreya Mundial. Les pedimos muchas oraciones y les seguimos insistiendo que pronto compren sus boletos y hagan sus arreglos de viaje para que puedan tomar parte de esta histórica oportunidad de saludarnos personalmente y vivir y convivir en vivo y en directo la belleza de ser cristiano con amigos de todas partes del mundo.


II. Estudio del Carisma: Parte VII

ESENCIA Y FINALIDAD del MCC

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)

“Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”.
(Papa Juan Pablo II)

Nos encontramos ante dos vocablos unidos, “Esencia” y “Finalidad” en una misma exposición, por su íntima conexión dentro del Carisma de Cursillos.

I.- Por “esencia” se entiende “lo permanente e invariable de las cosas”, “lo que el ser es”, “lo necesario, lo indispensable, la MÉDULA de la cosa”. Pueden cambiar las circunstancias de una cosa, pero la identidad del núcleo interno, la esencia, siempre se mantiene. La esencia de una cosa es inmutable.

La esencia de la Iglesia es Jesucristo. En palabras de Romano Guardini,
“El cristianismo no es, en último término, ni una doctrina de la verdad, ni una interpretación de la vida. Es eso también, pero nada de ello constituye su esencia nuclear. Su esencia está constituida por Jesús de Nazaret.…”

La esencia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad es, por tanto, Jesucristo, al ser un Movimiento eclesial.

En una apreciación más detallada, Cursillos de Cristiandad basa la esencia de su Carisma en la Buena Nueva del Amor de Dios. Y, más exactamente, se puede destacar que la esencia de Cursillos es la Buena Nueva de que “Dios me ama”, concretada en la peculiaridad de “la vivencia de lo fundamental cristiano”.

El Amor de Dios, aunque siempre es actual, no es algo de “actualidad”. El Amor siempre es la esencia de Dios. Tanto en el Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento. Dios siempre ha dado muestras de su Amor a las personas. En el Antiguo Testamento su Amor aparece continuamente desde la creación, el Arco Iris, el mar Rojo, el Maná, las Tablas, hasta tantos “gestos”, cuya traducción reflejan actos de Amor, a pesar de los oprobios y “desprecios” que Dios recibe sucesivamente. Igualmente ocurre en el Nuevo Testamento.

Cristo trae a la tierra una Nueva Alianza. Nueva porque “aclara” más, si cabe, el Amor que Dios nos tiene. (1 Jn, 4, 8 y 16) “Un mandamiento nuevo os doy: amaos los unos a los otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)

Es un amor de persona a persona. Viendo a Cristo en la persona y la persona en Cristo
“Saulo oyó una voz que le decía ¿por qué me persigues?.
Él preguntó ¿quién eres, Señor?
Yo soy Jesús, a quien tú persigues” (Hc 9, 4-5)

Cristo cambia el sentido de la realidad y de los valores. ¡Se puede vivir en amistad! Este es el mensaje de Cristo.

Después ocurre ... que pasan 20 siglos en los que se habla de Cristian-ismo más que de Cristo. Se atiende a lo “adjetivo”(actos exteriores llamativos de fe, pasión, sacrificio) más que a lo “nuclear”, a lo sustancial, a lo esencial: el Amor. Se impone la estructura sobre la mística. Se destacaba la “humillación” y el arrepentimiento del hijo pródigo, por encima de belleza de la ternura del amor del padre bueno, abrazando al hijo encontrado.

Con el nacimiento del siglo XX se produce un “resurgir” desde abajo, desde la seglaridad, desde donde las cosas necesitan evidentemente ser sencillas. Se empieza a percibir, nuevamente, el mensaje del AMOR DE DIOS. Y esto, no es nuevo. Solo provoca una manera “nueva” de ver las cosas de siempre, dando a conocer a todos que DIOS NOS AMA.

Así surge el Carisma de los Cursillos, con fuerza y para dar vida.
El Espíritu Santo había lanzado sobre el mundo una ola de esperanza. Y por lo tanto, la esencia de los Cursillos es:
- la realidad del Amor
- la realidad de la Amistad
- la realidad de que Cristo es mi Amigo
- la Buena Nueva de que Dios en Cristo me Ama

II.- Todo mensaje tiene un destino. Ese destino es lo que da sentido al mensaje.
La Finalidad, es “el fin del por qué se hace una cosa”, el destino de la Esencia

La Finalidad del Carisma de Cursillo se dirige a la PERSONA.
Para que todas las mujeres y los hombres del mundo sepan la Buena Nueva de que “Dios en Cristo me ama”. Con la peculiaridad de que, si bien el destino se orienta a todos, de una forma especial se dirige a los alejados. Y este destino se lleva a cabo mediante testimonios de amistad.

Esta finalidad se consigue “Haciendo cristianos para edificar Cristiandad”.

Hacer cristianos es procurar, con toda nuestra fe, “que todos los bautizados sean
- SANTOS, viviendo en Gracia, caminando en línea con la Iglesia
- APOSTOLES, desviviéndose para que Cristo viva en todos
- HOMBRES, con personalidad profunda e incisiva en la normalidad
- DE SU TIEMPO, al ritmo de sus necesidades y exigencias
Edificar cristiandad consiste en “Avivar todo el Cuerpo Místico”

Esta finalidad de Cursillos se orienta a fermentar la vida ordinaria.
Fermentar en un sentido, digamos sencillo, quiere decir deshacerse para crecer.
Ese fermentar, desde la óptica de Cursillos, implica tres tiempos o puntos esenciales: quién, cómo y para quién.

Desde esta perspectiva desde la que hablamos, ese “quien o quienes” que han de fermentar y llevar el fermento somos todos nosotros.

Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el “cómo” solo conoce un camino o método: la amistad.

Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el para quién, el destino del fermento es la vida ordinaria.

La vida ordinaria, el “destino” del fermento, tiene un “a quién” y un “dónde” muy concretos
Sin duda alguna, es evidente que todas las personas han de saber que Dios les ama. Todas las personas han de disfrutar del amor de Dios. Y dentro de todas las personas del mundo, la atención del Carisma de Cursillos se dirige de forma especial a los alejados. A los que están alejados del Señor.

Más aún, la finalidad de Cursillos consiste en llevar la Buena Noticia del Amor de Dios a los alejados del Señor, pero con una peculiaridad o matiz. Esa peculiaridad o matiz estriba en el “donde”. Y ese “donde”, al que se refiere, es la vida ordinaria, que, en clave de Cursillos no es otro lugar que los ambientes en que cada uno vive.

El fin primordial de cursillos es, pues, crear un mundo de amigos en su sitio.
Es crear un mundo de amigos en su ambiente.

Y el objeto de esta finalidad se puede ver centrado en tres conceptos:
Alejados, Ambientes y Amistad

ALEJADOS.
Alejados son los que no tienen fe o no saben si la tienen, porque viven absortos en cosas que creen importantes, pero que no les llenan.

Alejados son esas personas que no conocen que Dios les ama.

Alejados son los que no están informados, o están mal informados, o están desinformados.

Y están alejados, porque nadie les habló de Dios o porque ellos no quisieron escuchar. O quizás, porque lo que les llegó, no fue en el lenguaje y en el estilo apropiado para ellos. Y como consecuencia, a estos hombres y mujeres les pasa, sencillamente, que no tienen fe, o que no saben si tienen fe, o que no quieren tener fe.

Estas personas viven en sus ambientes y no sabrán nunca que Dios les ama, porque no frecuentan las parroquias o, si asisten, es puntualmente para cumplir con unas “necesidades” sociales: bodas, bautizos, comuniones, funerales,...o por ciertos recuerdos que perduran. Pero no tienen oídos para oír, o no entienden o no quieren entender, o simplemente no quieren oír. Es evidente que no participan en las actividades parroquiales ni viven los sacramentos. Vegetan, espiritualmente, en la “masa” del mundo.

La solución está en ir sembrando y extendiendo el hambre de Dios en el mundo, pero sin proponer ningún medio determinado para saciarla. Solo para su bien

Estos hombres y mujeres se enterarán de la Buena Nueva, sabrán que Dios les ama, solo si alguien va a decírselo. Si alguien va a su círculo cotidiano de vida, a su “masa”.

AMBIENTES
La “masa”, el “sitio”, el “ambiente” es el campo de labor de la finalidad del Movimiento de Cursillos. Fermentar los ambientes, los rincones de la vida cotidiana, que son el taller, la oficina, el bar, el campo de deportes, la playa, la escuela, la facultad, el taxi, el tren, y todos los lugares de cada puesto que ocupan las personas en su diario y concreto vivir.

Esos hombres y mujeres a los que, a través de un Cursillo, se les ha provocado hambre de Dios, han de permanecer en sus sitios. No se les ha de sacar de sus realidades y llevarles a trabajar en una realidad distinta de la que están, por muy buena que ésta sea.

El Cursillo no es para eso. No. No es eso.

Las personas, hombres y mujeres, que han captado la simplicidad del mensaje, han de permanecer en su realidad, en su mismo ambiente, fermentando Cristianía por medio de la amistad entre los que convive: familia, trabajo, ocio. Lugares donde los sacerdotes no llegan porque su labor tiene otros límites.

En muchas ciudades importantes, suele haber un parque zoológico, donde se suelen tener, enjaulados, algunos animales feroces y salvajes. Es corriente ver leones, panteras, tigres, etc. Normalmente estos animales, en su forzada reclusión, han ido perdiendo todas sus características peculiares. Y lo que se ve allí es un león, que ya no es león, y un tigre, que ya no es tigre. Tal vez sí fue león, pero en la actualidad ha perdido gran parte de su esencia.

Lo que el Movimiento de Cursillos persigue no es enjaular a nadie en ningún lugar, sino bautizar la selva

La finalidad del Movimiento de Cursillos de Cristiandad “no se dirige a alimentar las estructuras eclesiales” (Vertebración de Ideas), sino a crear un mundo de amigos, edificando Cristianía, pero en los ambientes naturales.

El Papa Juan Pablo II concreta a los cursillistas la finalidad de Cursillos: “Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”. (Juan Pablo II)

AMISTAD (Testimonio)
Estos hombres y mujeres necesitan que alguien vaya a su ambientes a decirles que Dios les ama. Solo así lo sabrán.

Los alejados escucharán a quien vaya a decírselo, pero solo escucharán a quien vaya, si se presenta y actúa con AMISTAD. En acciones desprendidas de egoísmo, ... en acciones llenas de amor.

Más aún, estas personas, a las que se dirige la finalidad de Cursillos, necesitan ser amadas como Dios ama, es decir, tal y como son, no como nosotros quisiéramos que fueran.

Los alejados captan generalmente la identidad entre su ansia de felicidad y la vida de Cristo, si la ven realizada en otros que sean de su ambiente y que les tratan como amigos, porque “el hombre actual escucha más gustosamente a los testigos que a los maestros” (Pablo VI)

La invitación de Jesús, cuando dice «¡Id!», se dirige a TODOS.

“Designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir”. (Lc. 10, 1-12)

Estos setenta y dos discípulos eran probablemente todos los que Él había reunido hasta ese momento, o al menos todos los que le seguían con cierta continuidad.

Los seglares somos los sucesores de esos 72...
Y Jesús los envió de dos en dos, para inculcar la caridad, como distinguió San Gregorio Magno. “En esto conocerán todos que son discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros” (Jn 13, 35).

La finalidad inmediata de Cursillos es dar conocimiento, convencimiento, vivencia y convivencia de lo Fundamental Cristiano, expandiéndolo en los ambientes, en la “masa” del mundo en donde se vive la vida ordinaria.

Hemos de acercarnos a las personas, dando testimonio de amistad para que se encuentren con Cristo. Sin pretender sacarlas de su “sitio” para llevarlas a otro. Será el único modo con que podrán recibirnos los alejados.

Hemos de seguir generando amistad entre las personas que nos encontremos en el metro cuadrado móvil en el que el Señor nos ha puesto, para que todos, especialmente los alejados, sepan que Dios nos ama.

Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.


De Colores,

Juan Ruiz
Presidente - OMCC

domingo, 8 de marzo de 2009

Las vacaciones llegaron a su fin...

Llego Marzo y con él nuestro querido MCC retoma su actividades y comienza preparar lo que sera este año 2009. Año que si Dios quiere en el mes de Agosto tendremos dos nuevos Cursillos y muy pronto en Abril tendremos la responsabilidad de recibir a todos los representantes de las Diócesis de la Zona Centro, ya que se efectuara en Talca un Encuentro Regional.
También muy pronto retomaremos las visitas a nuestros hermanos de Río Claro y San Clemente, con el fin de que cada día el Señor nos vaya uniendo mas y mas en amistad y cariño.
Como ven estas son algunas de las actividades de este año, así que solo nos queda ser invitantes, ir en la búsqueda de todos aquellos hermanos que estén un tanto alejados e invitarlos a reintegrarse para ponerse al servicio del Señor, recuerda que él cuenta con cada uno de nosotros...
De Colores y Feliz año 2009...

jueves, 5 de marzo de 2009

Boletín Mensual OMCC - Marzo 2009 -

Queridos Amigos,
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!

I. Eventos de Actualidad

Durante el mes de febrero, Juan Ruiz y su esposa Conchita sirvieron en equipos de Cursillos de la Arquidiócesis de Los Ángeles. Coincidieron los dos fines de semana con su 37 aniversario de matrimonio y con el día de la amistad. ¡Que mejor manera de celebrar estos dos días tan importantes, que en la fuente que los enseño como tratar de hacerlo realidad en la vida cotidiana de todos nuestros días!

¿Y porque fue tan significativo para los dos?....

Los dos encontraron la verdadera Amistad y Amor de Cristo en un Cursillo de Cristiandad a los cinco años de matrimonio. Y desde ese entonces Nuestro Señor Jesucristo, a través de este Movimiento que está basado en el amor y la amistad de Dios en Cristo Jesús, ha sido su modelo y guía durante toda su vida. En este periodo de tiempo, han encontrado a los mejores amigos que cualquiera persona pudiera desear y, a pesar que han tenido fracasos y alegrías, los beneficios han sido mucho más grandes y siempre los ha levantado la mano de Cristo a través de uno de estos muchos amigos.

"El servir a nuestra Iglesia a través de este bello movimiento durante la mayoría de nuestro matrimonio nos ha mantenido en ese espíritu de Amistad y Amor y en donde quiera que nos movemos, en nuestro metro cuadro móvil, podemos ver la oportunidad que nos ofrece nuestro Padre para seguir cultivando ese árbol de la Amistad y Amor de Cristo para que sus ramas lleguen a tocar el corazón de muchas otras personas y se den cuenta, como diría nuestro Gran Amigo Eduardo Bonnin, que "la gente es buena, que la vida es bonita y que vale la pena vivir"".

"En ese día de la amistad, le di gracias a Dios por la oportunidad que me ha brindado de acercarme un poquito a todos los amigos en tantas partes del mundo y compartir lo poco que tengo y que he vivido con todos ellos".

IV Ultreya Mundial—“La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”.

Queremos seguir compartiendo con ustedes la emoción con la que anticipamos la próxima Ultreya Mundial compartiendo algunos pensamientos sobre el tema “La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. Este tema fue tomado del 2o Congreso Eclesial de Movimientos, en Roma en Pentecostés del 2006. Este tema fue inspirado por el Papa Benedicto XVI el día que inicio su Ministerio Petrino. En su primer homilía en la Plaza de San Pedro el Papa dijo, “Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con él”.

Compartimos con ustedes al inicio de nuestro servicio en 2006, que apto y providencial fue tener este Congreso Mundial de Movimientos Eclesiales para enfocarnos y motivarnos durante nuestro servicio como comité ejecutivo del OMCC. Nuestro servicio al Movimiento de Cursillos se realiza al poder comunicar las instancias del Espíritu Santo de manera que le habla a nuestro Santo Padre el Papa Benedicto de las necesidades de nuestros tiempos. Y nosotros obviamente vimos la necesidad de que nuestro movimiento meditara sobre este ‘Belleza de ser Cristianos’. El Movimiento de Cursillos se dice haberle dado a la Iglesia un optimismo antes no presente e indudablemente este optimismo se expresa mejor como Belleza. Otra característica indiscutible de todo Cursillista es su Alegría. Cuando somos capaces de darnos cuenta que sobre todo somos amados por Dios no hay otra respuesta más adecuada que la Alegría. Vemos que de manera que va madurando nuestro movimiento va prosperar si continuamente y constantemente logramos reconocer la Belleza de ser Cristianos y la comunicamos con Alegría. Entonces, por estas razones arrolladoras y poderosas seleccionamos el mismo tema para la IV Ultreya Mundial para que fuera expresión del enfoque de nuestro trabajo y a la vez nuestra esperanza para los años venideros.

Durante el mes de Febrero, el P. David Smith hizo un viaje a Roma y junto con nuestro Asesor Episcopal, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, hizo una petición personal al Papa Benedicto XVI por su mensaje para la IV Ultreya Mundial. Durante su viaje a Roma, también consultó al Consejo Pontificio para Laicos para la extensión de la condición “Ad Experimentum” de los Estatutos hasta que tengamos un Encuentro Mundial.

También, durante Febrero, con la iniciativa y entusiasmo de Louis Cenac, un Cursillista de los Estados Unidos que ahora vive en la Isla American Samoa - Pago Pago, Juan Ruiz y Tam Nguyen, Coordinador del APG, viajaron a la Isla Samoa Americana para reunirse con el Obispo Johan Quinn Weitzel, Obispo de American Samoa - Pago Pago y para hacer un Estudio del Ambiente para iniciar el Cursillo en ingles.

El Obispo Quinn dio mucho apoyo y le dio la bienvenida al mismo tiempo que reconoce la necesidad de que el Movimiento de Cursillos se introduzca en la Isla Americana Samoa - Pago Pago. Ofreció el uso del Centro Pastoral para tener los fines de semana de Cursillos. Además, asignó el P. Eneliko Auvaia como Asesor Espiritual del Movimiento de Cursillos. El P. Eneliko, con otros Sacerdotes y posibles dirigentes asistirán a un fin de semana de Cursillos en Australia o en los Estados Unidos.

Durante su visita hicieron el estudio del ambiente y grabaron un programa de televisión en la emisora local, se reunieron con varios sacerdotes, monjas y posibles dirigentes y fue un gran éxito apostólico para el MCC. Estamos planeando comenzar el primer Cursillo en Ingles en Americana Samoa -Pago Pago tan pronto como el principio de septiembre 2009. Les pedimos sus oraciones para que el Amor y la Amistad de Dios pueda llegar a todas las personas que viven en Americana Samoa a través del Movimiento de Cursillos.

II. Estudio del Carisma: Parte VI

CURSILLOS DE CRISTIANDAD - UN MOVIMIENTO SEGLAR

“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó. Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17)

Unos utilizan el vocablo laico, otros prefieren llamarlo seglar. Seglar o laico, aquí lo entendemos con un mismo significado, referido a nosotros, los bautizados que no hemos recibido la “imposición de las manos”, acto que se conoce como la “ordenación”, o sacramento de las órdenes sagradas.
Desde principios del siglo XX se viene hablando de la presencia y acción de los laicos en la vida pública eclesial y del apostolado laical. Lo primero es una esperanzadora alegría. Lo segundo, el apostolado laical, no es novedad de hoy, sino de siempre.

En el Evangelio encontramos numerosos “gestos” de Jesucristo en los que invita a los “laicos” al apostolado. Inmediatamente, después, San Pablo reitera la invitación evangélica, voceándolo por todos los lugares que recorre.

En el siglo pasado se denominó al laicado como el “gigante dormido”. Ese “gigante” fue despertándose poco a poco. Aislada y personalmente en algunos casos. Y, también, por voces destacadas y cátedras de teología fundamentando la misión, un tanto “olvidada”, del laicado en la Iglesia.

En la actualidad, el gigante está despierto y con vitalidad. La “normalidad” de la participación activa del laico en el trabajo misionero de la misión de la Iglesia, en íntima comunión, que es la concordia amorosa, según el espíritu de San Cipriano, en el seguimiento de Cristo, es una alegría para el Señor.

No importa que el camino, todavía, sea pedregoso. Esa íntima comunión hará que vayan desapareciendo las piedras y se allanará el camino.
Sin duda que el Concilio Vaticano II, así como “Christifideles Laici”, han sido energía, han hecho de motores de impulsión para este despertar de los laicos fieles de Cristo (Crhistifideles laici)

El apostolado de la Buena Nueva del Evangelio es de todos.
No es un rol de la jerarquía. En los 72 misioneros, a los que se refiere San Lucas, estamos representados todos, porque el «¡Id!» del Evangelio “se dirige y se extiende a todos” (Christifideles Laici 2.4)

“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó. Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17) Así lo proclama San Pablo, el patrón de Cursillos, el primero y el más grande “Christifideles Laici”. Todos somos Pablo.

En esta “edificación” del “Id”, todos los que creemos en Cristo formamos una misma plataforma, porque el bautismo nos hermana a todos como reyes, profetas y sacerdotes.

En la Iglesia nadie es sólo pescador, o sólo pastor, y nadie es sólo pez, o sólo oveja. Cuando todos los bautizados son pescados y pescadores a la vez, entonces se abre un gran campo de acción para los laicos.

El Cuerpo místico, que formamos todos, es un solo cuerpo (1 Cor 10,17), y cada uno miembro del otro (Rom 12,5), creciendo para Dios, compacto y estructurado mediante los ligamentos y articulaciones, (Col 2, 19) siendo Cristo la cabeza de este cuerpo e identificándonos a Cristo por medio del bautismo (1 Cor 12, 13). (Lumen Gentium 7). Entonces ocurre que, cuando se echan las redes y es grande la pesca, los de la barca, que ha llenado las redes, hacen señas a sus compañeros de la otra barca para que vengan a ayudarles.

Esta es la doctrina de Lumen Gentium, cuando proclama la igualdad y unidad de laicos y clérigos dentro del Pueblo de Dios, identificando a este Pueblo por la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en un sacerdocio común, por la gracia de Dios, aportando cada grupo sus dones a los demás de manera que el conjunto y cada una de sus partes se enriquecen con el compartir mutuo y con la búsqueda de la plenitud en la unidad. Para que, cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios (1 Pe 4,10).

Sin duda que hay dificultades. Siempre ha existido la “ilusión” de sentarse a la derecha o a la izquierda del “maestro”. Al que le ha cabido la gracia de ser “poderoso” se le olvida, a menudo, guiado de buena fe, sin duda, que el “grande” ha de ser “servidor, siervo de todos” (Mc. 10, 41.45). Nada es nuevo. Seguimos los mismos caminos de siempre y nos encontramos con las mismas gentes.

Está constatado, que “el camino posconciliar de los fieles laicos no ha estado exento de dificultades y de peligros. (Christifideles Laici 2.12)
Ocurre, a veces, y lo decimos en la medida en que brota de las exigencias del amor y donde quiera que la Iglesia nos invita a ser Iglesia, que hay quienes, aún actuando con espíritu de servicio y desde la buena fe, se arrogan un lugar eclesial injustificado e intolerable.

Aquí y hoy… esta es la hora de los laicos. Aunque, como dice S.Rylko «no es fácil ser un laico en el mundo actual» y «ser laico en nuestros tiempos requiere coraje», es la hora de los laicos, porque «los laicos son irreemplazables en la tarea de evangelización».

¡La nueva evangelización se hará sobre todo por los laicos, o no se hará!.

Hay que dejar de considerar “por una parte” al clero y “después” al laicado. Hay que dejar de fijar la atención en uno o en otro. Será la manera de empezar a deshacer “nudos” que entorpecen la vida de la Iglesia.

Para conseguirlo, una de las muchas vías está en dejarnos llevar por las grandes intenciones conciliares.

Una de las muchas vías está en dejar de hacer entusiastas afirmaciones cuya efectividad acaba en el momento de terminar de pronunciarlas.

Una de las muchas vías está en poner coherencia entre lo que anunciamos con lo que vivimos.

Una de las muchas vías está poner la “frase” completa, porque sumar “parte” de aquí con “parte” de allá, lo que se obtiene es un resultado de medias verdades.

Queremos declarar, expresamente y para evitar dudas de intenciones oscuras, que, con esto no solo no se está negando a los ordenados, al clero, el lugar que les corresponde en la vida de la Iglesia, sino que sale de nuestro corazón la más firme y clara declaración de amor y admiración por el sacerdocio.

Pero, como oímos a Benedicto XVI “Es algo hermoso de que, sin iniciativa de la jerarquía, con una iniciativa de la base, como se dice, pero también con una iniciativa realmente de lo alto, es decir, como don del Espíritu Santo, nazcan nuevas formas de vida en la Iglesia, como, por otra parte, han nacido en todos los siglos.”

Somos, los laicos de los movimientos eclesiales, los sucesores de esos 72, en palabras de R. Cantalapiedra.

El título de “fieles laicos”, (Christifideles Laici) es, hacer, el honor de esta verdad

Cursillos de Cristiandad es un Movimiento eclesial seglar.

Desde el laicado, en los años 40, tras un estudio profundo de los ambientes, se originó la Esencia y Finalidad de los Cursillos y la base de la Metodología.

Se hizo llegar la “idea” a los “ordenados” y éstos la bendijeron hasta con las dos manos. Hubo concordia amorosa, comunión, entre clero y laicos.

Cursillos surge del laicado para llevar la Buena Nueva, concretamente, a los ambientes en que cada uno vive.

Cursillos nace, no como una respuesta de la iglesia al mundo, sino como una manera de comunicar al hombre que Dios le ama. Fueron pensados, estructurados y rezados no para evangelizar el mundo, sino al hombre.

Los Cursillos surgen para fomentar hambre de Dios en el mundo y en el marco donde crece y se desarrolla corrientemente lo cristiano

La finalidad que buscó la “idea” Cursillos no fue para hacer cosas, asistir a actos, hacer que asistan a actos, sino para que creciéndose y desarrollándose donde Dios le ha plantado, con fe, con esperanza y con caridad, hecha vida por su conexión con Cristo, puedan ser manantial inagotable de sentido, emisores de autenticidad, e impulsores de energía y alegría evangélica en la familia, en el trabajo y en la diversión.

“El método de Cursillos quiere contribuir a cambiar en sentido cristiano los ambientes donde las personas viven y actúan, mediante la inserción de hombres nuevos que han llegado a serlo gracias a su encuentro con Cristo...” (Juan Pablo II) . Permaneciendo cada cual en el estado en que fue llamado, (1 Cor 7, 24) porque a nadie hay que sacarle de su costumbre de atender a la familia, al trabajo, al ocio, sino convertir su forma de atender, haciendo de la gracia un modo de orientarse.
Los Cursillos, como todo lo humano, no son perfectos, pero la confusión y los líos empiezan cuando, sin una idea cabal de por qué fueron pensados, se pretende llevar la generosidad que, por la gracia de Dios, suscitan, a lo que a cada uno le parece lo mejor.

En Cursillos se afirma una línea seglar porque la estrategia se centra en la persona y los ambientes, antes que en las estructuras.

El apostolado cuyo desarrollo se orienta más específicamente en las estructuras intra parroquiales, ya existía con anterioridad y sigue teniendo vida. Un apostolado, sin duda, excepcional y extraordinario, que se lleva a cabo mediante su pastoral. Un apostolado que, sin duda, es muy bueno y eficaz para los “obreros” que fueron llamados a la viña desde la primera hora, pero que no resulte que cuadre en la entrega apasionada de un recién convertido. Porque la estructura parroquial se muestra a la vez demasiado estrecha y demasiado basta para satisfacer las necesidades de la pastoral y de la formación del conjunto de los fieles. La parroquia u otras estructuras de iglesia, no parecen ser la plataforma más adecuada y menos aún la exclusiva para llegar a ciertos sectores, especialmente a los más alejados, y fermentarlos en cristiano.

Cursillos dirige el enfoque, no de forma exclusiva aunque sí especialmente, a los alejados, que no participan en los actos parroquiales o asisten a los mismos de forma rutinaria, sin que les duela el no participar en ellos. Si bien es más cierto que, cuando la parroquia precise una colaboración puntual, siempre estará prestada con sencillez, sin invadir campos ni asumir roles que pertenecen a otras parcelas.

Eduardo Bonnín siempre destacó de forma contundente, clara y concreta que Cursillos es un Movimiento de iniciativa seglar, en el que los sacerdotes colaboran con su papel fundamental. Que Cursillos solo puede tener perseverancia y crecimiento “mediante el ensamblaje perfecto entre seglares y sacerdotes”.

El Cursillo, hoy más que nunca, tiene que estar firmemente asentado en la fe que vive en unión estrecha, cordial y amistosa con todos, seglares y sacerdotes,… sin “mandonismo” ninguno de nadie, con santo real miedo, con asombro continuado y con la sobrenatural naturalidad, no de creer saber, sino de saber creer. Es evidente que el Movimiento de Cursillos, puede llevar la Buena Nueva a los lugares más alejados y ajenos al radio de acción normal de los ordenados.

Cursillos, como Movimiento eclesial seglar se hace realidad en la persona que vive el Bautismo, anunciando la Buena Nueva del Evangelio, el Amor de Dios, mediante testimonio en los lugares que recorre el metro cuadrado en el que está enclavado de los ambientes en que habita: la casa, el trabajo, los lugares de ocio. Pero siempre en unión íntima con los sacerdotes

Oremos juntos, sacerdotes y seglares, para que, en el metro cuadrado de nuestro alrededor, en los sitios de cualquier ambiente en el que nos encontremos, al encontrarnos con cualquier hermano, derrochemos Amor (Lc 10. 25-29 y Mc 12, 31) con espíritu samaritano (Lc 10. 30-37)

Porque Iglesia somos todos. No somos Iglesia, o más Iglesia, porque se ocupe un puesto o un cargo o una misión más o menos cualificada o importante.

No.
Somos Iglesia porque estamos bautizados y confirmados en la Fe en Jesucristo.

Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.


De Colores,

Juan Ruiz
Presidente - OMCC