VATICANO, 08 Abr. 09 (ACI).-El Papa Benedicto XVI dedicó la Audiencia General de hoy a hablar sobre la Semana Santa, "que para nosotros los cristianos es la semana más importante del año", y recordó a los católicos que estos días nos ofrecen "la oportunidad de vivir en profundidad los eventos centrales de la Redención, de revivir el misterio pascual, el gran misterio de la fe".
El Santo Padre explicó que Jesús "no quiso usar su ser Dios, su dignidad gloriosa y su potencia como instrumento de triunfo y signo de distancia entre nosotros". "Por amor, quiso "vaciarse de sí mismo" y hacerse nuestro hermano; por amor compartió nuestra condición, la de cada hombre y de cada mujer", indicó.
Benedicto XVI repasó las celebraciones centrales de estos días y explicó que la Misa del Crisma es como "un preludio al Triduo pascual, que comienza mañana" pues "en ella se renuevan las promesas sacerdotales pronunciadas el día de la ordenación".
Esta celebración "tiene este año un significado particular, pues es como una preparación al Año Sacerdotal, que he convocado con ocasión del ciento cincuenta aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, y que se inaugurará el próximo día 19 de junio. En la Misa del Crisma "se bendicen el óleo de los enfermos y el de los catecúmenos y se consagra el Crisma", indicó.
Asimismo, señaló que en la misa del Jueves Santo por la tarde, llamada "in Coena Domini", "la Iglesia conmemora la institución de la Eucaristía, el sacerdocio ministerial y el mandamiento nuevo -mandatum novum- de la caridad, dejado por Jesús a sus discípulos". Este día "constituye, por tanto, una invitación renovada a dar gracias a Dios por el don supremo de la Eucaristía, que hay que acoger con devoción y adorar con fe viva".
El Papa también afirmó que el Viernes Santo es el "día de la pasión y de la crucifixión del Señor. La muerte de Cristo recuerda el dolor y los males que gravan sobre la humanidad de todos los tiempos: el peso aplastante de nuestro morir, el odio y la violencia que siguen ensangrentando la tierra. La pasión del Señor sigue estando presente en los sufrimientos de los seres humanos".
Pero aclaró que "si el Viernes Santo es un día lleno de tristeza, también es un día muy propicio para reavivar nuestra fe, para consolidar nuestra esperanza y la valentía de llevar cada uno nuestra cruz con humildad, confianza y abandono en Dios, seguros de su apoyo y de su victoria".
Benedicto XVI destacó que "esta esperanza se alimenta en el gran silencio del Sábado Santo, en espera de la resurrección de Jesús". En este día, "la Iglesia vela en oración como María y junto a María, compartiendo sus mismos sentimientos de dolor y de confianza en Dios. Se recomienda justamente conservar durante toda la jornada un clima de recogimiento, que ayude a la meditación y a la reconciliación; se anima a los fieles a que se acerquen al sacramento de la Penitencia para poder participar renovados en las fiestas pascuales".
Refiriéndose a la solemne Vigilia Pascual, "madre de todas las vigilias", el Papa Benedicto XVI recordó que en ella "se proclama la victoria de la luz sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte, y la Iglesia se alegra en el encuentro con su Señor. De este modo entramos en el clima de la Pascua de Resurrección".
Finalmente, el Santo Padre invitó a los fieles a "entrar con la Virgen María en el Cenáculo, permaneciendo a los pies de la Cruz, velando idealmente junto a Cristo muerto, aguardando con esperanza el alba del día luminoso de la resurrección".
miércoles, 8 de abril de 2009
domingo, 5 de abril de 2009
Boletín Mensual OMCC - Abril 2009 -
Queridos Amigos,
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
I. Eventos de Actualidad
En el boletín de marzo, como en una verdadera Reunión de Grupo, una Reunión de Amigos, Juan Ruiz y su esposa Conchita compartieron un "Momento muy cerca de Cristo" al compartir sus experiencia de servir en los cursillos que correspondieron con su aniversario de bodas y el fin de semana de la amistad. Y en esta ocasión y con el mismo espíritu de Reunión de Grupo donde podemos compartir momentos cerca de Cristo, éxitos y fracasos apostólicos, nuestra piedad, estudio y acción, nuestras tristezas y alegrías, entre otras cosas, ahora Juan Ruiz siente la necesidad de compartir una gran tristeza que tuvo con la enfermedad de su esposa Conchita, durante el mes de marzo, y a la cual respondieron tantos amigos de todas partes del mundo. Como diría Eduado Bonnin Aguiló, "el amigo es como la sangre y responde al primer rasguño".
"Días después de servir como Rectora en el cursillo de mujeres, mi esposa Conchita empezó a enfermarse con lo que parecía un simple resfriado. Al cabo de un par de días se empeoro y tenía mucha dificultad para respirar. El Doctor le descubrió un poco de liquido en un pulmón y después de recetarle algunas medicinas la regreso a su casa. Después de una par de días más, la dificultad para respirar aumento enormemente y continuamos con otra visita al Doctor donde descubrió que el pulmón ya estaba casi completamente lleno de liquido. Y como era el mismo lado donde la operaron de cáncer, pensaron que le había vuelto e inmediatamente la mandaron al hospital. Esta noticia nos espanto enormemente e inmediatamente acudí a todos los amigos cursillistas para que oraran por mi esposa. Después de muchos analices descubrieron que no era cáncer sino una neumonía que se había infectado y procedieron a operarla para vaciarle los pulmones. Esta fue una experiencia que le causo mucho sufrimiento y yo sentía que me volvía loco al no poder hacer nada más que orar continuamente. Y aunque también era muy seria la enfermedad, le di gracia a Dios que no era nuevamente el cáncer. Ahora ya está en casa y yo le continuo el tratamiento que primero Dios la llevara a una completa rehabilitación. Como pueden ver, gracias a todas estas oraciones, hasta en Doctor me he convertido.
Yo sentía la necesidad de compartir esta experiencia en el Boletín mensual del OMCC porque quería agradecer a todos los cientos de amigos Cursillistas, de todas partes del mundo, que me enviaron sus mensajes con oraciones y en solidaridad en esos momentos de angustia. Y con esto confirmo nuevamente el poder de la amistad y que la oración sigue siendo nuestra fortaleza y la debilidad de Dios.
Y hablando del poder de la amistad e incluyendo el espíritu de trabajo de equipo, durante este mismo periodo de tiempo yo tenía compromisos de asistir a tres Ultreyas Regionales en Santa Maria, Oxnard y San Fernando en California USA y Maribel Gomez, la secretaria del Comite Ejecutivo del OMCC, a pesar de que esta muy ocupada con la organización de la IV Ultreya Mundial, tomo mi lugar en cada uno de esos compromisos.
Bendito sea Dios por la amistad y por su debilidad ante tantas oraciones. Mantengamos siempre unidos en la Eucaristía y vallamos al amigo, "como la sangre, al primer rasguño""
Respecto a la IV Ultreya Mundial—“La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. El comité Ejecutivo del OMCC sigue intensamente trabajando en la logística de la organización de este magno evento y la coordinación de la Reunión de la Comision de Ideas Fundamentales, la Reunión del OMCC y el Encuentro del GLCC , todos días antes de la IV Ultreya Mundial. Les pedimos muchas oraciones y les seguimos insistiendo que pronto compren sus boletos y hagan sus arreglos de viaje para que puedan tomar parte de esta histórica oportunidad de saludarnos personalmente y vivir y convivir en vivo y en directo la belleza de ser cristiano con amigos de todas partes del mundo.
II. Estudio del Carisma: Parte VII
ESENCIA Y FINALIDAD del MCC
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)
“Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”.
(Papa Juan Pablo II)
Nos encontramos ante dos vocablos unidos, “Esencia” y “Finalidad” en una misma exposición, por su íntima conexión dentro del Carisma de Cursillos.
I.- Por “esencia” se entiende “lo permanente e invariable de las cosas”, “lo que el ser es”, “lo necesario, lo indispensable, la MÉDULA de la cosa”. Pueden cambiar las circunstancias de una cosa, pero la identidad del núcleo interno, la esencia, siempre se mantiene. La esencia de una cosa es inmutable.
La esencia de la Iglesia es Jesucristo. En palabras de Romano Guardini,
“El cristianismo no es, en último término, ni una doctrina de la verdad, ni una interpretación de la vida. Es eso también, pero nada de ello constituye su esencia nuclear. Su esencia está constituida por Jesús de Nazaret.…”
La esencia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad es, por tanto, Jesucristo, al ser un Movimiento eclesial.
En una apreciación más detallada, Cursillos de Cristiandad basa la esencia de su Carisma en la Buena Nueva del Amor de Dios. Y, más exactamente, se puede destacar que la esencia de Cursillos es la Buena Nueva de que “Dios me ama”, concretada en la peculiaridad de “la vivencia de lo fundamental cristiano”.
El Amor de Dios, aunque siempre es actual, no es algo de “actualidad”. El Amor siempre es la esencia de Dios. Tanto en el Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento. Dios siempre ha dado muestras de su Amor a las personas. En el Antiguo Testamento su Amor aparece continuamente desde la creación, el Arco Iris, el mar Rojo, el Maná, las Tablas, hasta tantos “gestos”, cuya traducción reflejan actos de Amor, a pesar de los oprobios y “desprecios” que Dios recibe sucesivamente. Igualmente ocurre en el Nuevo Testamento.
Cristo trae a la tierra una Nueva Alianza. Nueva porque “aclara” más, si cabe, el Amor que Dios nos tiene. (1 Jn, 4, 8 y 16) “Un mandamiento nuevo os doy: amaos los unos a los otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)
Es un amor de persona a persona. Viendo a Cristo en la persona y la persona en Cristo
“Saulo oyó una voz que le decía ¿por qué me persigues?.
Él preguntó ¿quién eres, Señor?
Yo soy Jesús, a quien tú persigues” (Hc 9, 4-5)
Cristo cambia el sentido de la realidad y de los valores. ¡Se puede vivir en amistad! Este es el mensaje de Cristo.
Después ocurre ... que pasan 20 siglos en los que se habla de Cristian-ismo más que de Cristo. Se atiende a lo “adjetivo”(actos exteriores llamativos de fe, pasión, sacrificio) más que a lo “nuclear”, a lo sustancial, a lo esencial: el Amor. Se impone la estructura sobre la mística. Se destacaba la “humillación” y el arrepentimiento del hijo pródigo, por encima de belleza de la ternura del amor del padre bueno, abrazando al hijo encontrado.
Con el nacimiento del siglo XX se produce un “resurgir” desde abajo, desde la seglaridad, desde donde las cosas necesitan evidentemente ser sencillas. Se empieza a percibir, nuevamente, el mensaje del AMOR DE DIOS. Y esto, no es nuevo. Solo provoca una manera “nueva” de ver las cosas de siempre, dando a conocer a todos que DIOS NOS AMA.
Así surge el Carisma de los Cursillos, con fuerza y para dar vida.
El Espíritu Santo había lanzado sobre el mundo una ola de esperanza. Y por lo tanto, la esencia de los Cursillos es:
- la realidad del Amor
- la realidad de la Amistad
- la realidad de que Cristo es mi Amigo
- la Buena Nueva de que Dios en Cristo me Ama
II.- Todo mensaje tiene un destino. Ese destino es lo que da sentido al mensaje.
La Finalidad, es “el fin del por qué se hace una cosa”, el destino de la Esencia
La Finalidad del Carisma de Cursillo se dirige a la PERSONA.
Para que todas las mujeres y los hombres del mundo sepan la Buena Nueva de que “Dios en Cristo me ama”. Con la peculiaridad de que, si bien el destino se orienta a todos, de una forma especial se dirige a los alejados. Y este destino se lleva a cabo mediante testimonios de amistad.
Esta finalidad se consigue “Haciendo cristianos para edificar Cristiandad”.
Hacer cristianos es procurar, con toda nuestra fe, “que todos los bautizados sean
- SANTOS, viviendo en Gracia, caminando en línea con la Iglesia
- APOSTOLES, desviviéndose para que Cristo viva en todos
- HOMBRES, con personalidad profunda e incisiva en la normalidad
- DE SU TIEMPO, al ritmo de sus necesidades y exigencias
Edificar cristiandad consiste en “Avivar todo el Cuerpo Místico”
Esta finalidad de Cursillos se orienta a fermentar la vida ordinaria.
Fermentar en un sentido, digamos sencillo, quiere decir deshacerse para crecer.
Ese fermentar, desde la óptica de Cursillos, implica tres tiempos o puntos esenciales: quién, cómo y para quién.
Desde esta perspectiva desde la que hablamos, ese “quien o quienes” que han de fermentar y llevar el fermento somos todos nosotros.
Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el “cómo” solo conoce un camino o método: la amistad.
Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el para quién, el destino del fermento es la vida ordinaria.
La vida ordinaria, el “destino” del fermento, tiene un “a quién” y un “dónde” muy concretos
Sin duda alguna, es evidente que todas las personas han de saber que Dios les ama. Todas las personas han de disfrutar del amor de Dios. Y dentro de todas las personas del mundo, la atención del Carisma de Cursillos se dirige de forma especial a los alejados. A los que están alejados del Señor.
Más aún, la finalidad de Cursillos consiste en llevar la Buena Noticia del Amor de Dios a los alejados del Señor, pero con una peculiaridad o matiz. Esa peculiaridad o matiz estriba en el “donde”. Y ese “donde”, al que se refiere, es la vida ordinaria, que, en clave de Cursillos no es otro lugar que los ambientes en que cada uno vive.
El fin primordial de cursillos es, pues, crear un mundo de amigos en su sitio.
Es crear un mundo de amigos en su ambiente.
Y el objeto de esta finalidad se puede ver centrado en tres conceptos:
Alejados, Ambientes y Amistad
ALEJADOS.
Alejados son los que no tienen fe o no saben si la tienen, porque viven absortos en cosas que creen importantes, pero que no les llenan.
Alejados son esas personas que no conocen que Dios les ama.
Alejados son los que no están informados, o están mal informados, o están desinformados.
Y están alejados, porque nadie les habló de Dios o porque ellos no quisieron escuchar. O quizás, porque lo que les llegó, no fue en el lenguaje y en el estilo apropiado para ellos. Y como consecuencia, a estos hombres y mujeres les pasa, sencillamente, que no tienen fe, o que no saben si tienen fe, o que no quieren tener fe.
Estas personas viven en sus ambientes y no sabrán nunca que Dios les ama, porque no frecuentan las parroquias o, si asisten, es puntualmente para cumplir con unas “necesidades” sociales: bodas, bautizos, comuniones, funerales,...o por ciertos recuerdos que perduran. Pero no tienen oídos para oír, o no entienden o no quieren entender, o simplemente no quieren oír. Es evidente que no participan en las actividades parroquiales ni viven los sacramentos. Vegetan, espiritualmente, en la “masa” del mundo.
La solución está en ir sembrando y extendiendo el hambre de Dios en el mundo, pero sin proponer ningún medio determinado para saciarla. Solo para su bien
Estos hombres y mujeres se enterarán de la Buena Nueva, sabrán que Dios les ama, solo si alguien va a decírselo. Si alguien va a su círculo cotidiano de vida, a su “masa”.
AMBIENTES
La “masa”, el “sitio”, el “ambiente” es el campo de labor de la finalidad del Movimiento de Cursillos. Fermentar los ambientes, los rincones de la vida cotidiana, que son el taller, la oficina, el bar, el campo de deportes, la playa, la escuela, la facultad, el taxi, el tren, y todos los lugares de cada puesto que ocupan las personas en su diario y concreto vivir.
Esos hombres y mujeres a los que, a través de un Cursillo, se les ha provocado hambre de Dios, han de permanecer en sus sitios. No se les ha de sacar de sus realidades y llevarles a trabajar en una realidad distinta de la que están, por muy buena que ésta sea.
El Cursillo no es para eso. No. No es eso.
Las personas, hombres y mujeres, que han captado la simplicidad del mensaje, han de permanecer en su realidad, en su mismo ambiente, fermentando Cristianía por medio de la amistad entre los que convive: familia, trabajo, ocio. Lugares donde los sacerdotes no llegan porque su labor tiene otros límites.
En muchas ciudades importantes, suele haber un parque zoológico, donde se suelen tener, enjaulados, algunos animales feroces y salvajes. Es corriente ver leones, panteras, tigres, etc. Normalmente estos animales, en su forzada reclusión, han ido perdiendo todas sus características peculiares. Y lo que se ve allí es un león, que ya no es león, y un tigre, que ya no es tigre. Tal vez sí fue león, pero en la actualidad ha perdido gran parte de su esencia.
Lo que el Movimiento de Cursillos persigue no es enjaular a nadie en ningún lugar, sino bautizar la selva
La finalidad del Movimiento de Cursillos de Cristiandad “no se dirige a alimentar las estructuras eclesiales” (Vertebración de Ideas), sino a crear un mundo de amigos, edificando Cristianía, pero en los ambientes naturales.
El Papa Juan Pablo II concreta a los cursillistas la finalidad de Cursillos: “Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”. (Juan Pablo II)
AMISTAD (Testimonio)
Estos hombres y mujeres necesitan que alguien vaya a su ambientes a decirles que Dios les ama. Solo así lo sabrán.
Los alejados escucharán a quien vaya a decírselo, pero solo escucharán a quien vaya, si se presenta y actúa con AMISTAD. En acciones desprendidas de egoísmo, ... en acciones llenas de amor.
Más aún, estas personas, a las que se dirige la finalidad de Cursillos, necesitan ser amadas como Dios ama, es decir, tal y como son, no como nosotros quisiéramos que fueran.
Los alejados captan generalmente la identidad entre su ansia de felicidad y la vida de Cristo, si la ven realizada en otros que sean de su ambiente y que les tratan como amigos, porque “el hombre actual escucha más gustosamente a los testigos que a los maestros” (Pablo VI)
La invitación de Jesús, cuando dice «¡Id!», se dirige a TODOS.
“Designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir”. (Lc. 10, 1-12)
Estos setenta y dos discípulos eran probablemente todos los que Él había reunido hasta ese momento, o al menos todos los que le seguían con cierta continuidad.
Los seglares somos los sucesores de esos 72...
Y Jesús los envió de dos en dos, para inculcar la caridad, como distinguió San Gregorio Magno. “En esto conocerán todos que son discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros” (Jn 13, 35).
La finalidad inmediata de Cursillos es dar conocimiento, convencimiento, vivencia y convivencia de lo Fundamental Cristiano, expandiéndolo en los ambientes, en la “masa” del mundo en donde se vive la vida ordinaria.
Hemos de acercarnos a las personas, dando testimonio de amistad para que se encuentren con Cristo. Sin pretender sacarlas de su “sitio” para llevarlas a otro. Será el único modo con que podrán recibirnos los alejados.
Hemos de seguir generando amistad entre las personas que nos encontremos en el metro cuadrado móvil en el que el Señor nos ha puesto, para que todos, especialmente los alejados, sepan que Dios nos ama.
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
I. Eventos de Actualidad
En el boletín de marzo, como en una verdadera Reunión de Grupo, una Reunión de Amigos, Juan Ruiz y su esposa Conchita compartieron un "Momento muy cerca de Cristo" al compartir sus experiencia de servir en los cursillos que correspondieron con su aniversario de bodas y el fin de semana de la amistad. Y en esta ocasión y con el mismo espíritu de Reunión de Grupo donde podemos compartir momentos cerca de Cristo, éxitos y fracasos apostólicos, nuestra piedad, estudio y acción, nuestras tristezas y alegrías, entre otras cosas, ahora Juan Ruiz siente la necesidad de compartir una gran tristeza que tuvo con la enfermedad de su esposa Conchita, durante el mes de marzo, y a la cual respondieron tantos amigos de todas partes del mundo. Como diría Eduado Bonnin Aguiló, "el amigo es como la sangre y responde al primer rasguño".
"Días después de servir como Rectora en el cursillo de mujeres, mi esposa Conchita empezó a enfermarse con lo que parecía un simple resfriado. Al cabo de un par de días se empeoro y tenía mucha dificultad para respirar. El Doctor le descubrió un poco de liquido en un pulmón y después de recetarle algunas medicinas la regreso a su casa. Después de una par de días más, la dificultad para respirar aumento enormemente y continuamos con otra visita al Doctor donde descubrió que el pulmón ya estaba casi completamente lleno de liquido. Y como era el mismo lado donde la operaron de cáncer, pensaron que le había vuelto e inmediatamente la mandaron al hospital. Esta noticia nos espanto enormemente e inmediatamente acudí a todos los amigos cursillistas para que oraran por mi esposa. Después de muchos analices descubrieron que no era cáncer sino una neumonía que se había infectado y procedieron a operarla para vaciarle los pulmones. Esta fue una experiencia que le causo mucho sufrimiento y yo sentía que me volvía loco al no poder hacer nada más que orar continuamente. Y aunque también era muy seria la enfermedad, le di gracia a Dios que no era nuevamente el cáncer. Ahora ya está en casa y yo le continuo el tratamiento que primero Dios la llevara a una completa rehabilitación. Como pueden ver, gracias a todas estas oraciones, hasta en Doctor me he convertido.
Yo sentía la necesidad de compartir esta experiencia en el Boletín mensual del OMCC porque quería agradecer a todos los cientos de amigos Cursillistas, de todas partes del mundo, que me enviaron sus mensajes con oraciones y en solidaridad en esos momentos de angustia. Y con esto confirmo nuevamente el poder de la amistad y que la oración sigue siendo nuestra fortaleza y la debilidad de Dios.
Y hablando del poder de la amistad e incluyendo el espíritu de trabajo de equipo, durante este mismo periodo de tiempo yo tenía compromisos de asistir a tres Ultreyas Regionales en Santa Maria, Oxnard y San Fernando en California USA y Maribel Gomez, la secretaria del Comite Ejecutivo del OMCC, a pesar de que esta muy ocupada con la organización de la IV Ultreya Mundial, tomo mi lugar en cada uno de esos compromisos.
Bendito sea Dios por la amistad y por su debilidad ante tantas oraciones. Mantengamos siempre unidos en la Eucaristía y vallamos al amigo, "como la sangre, al primer rasguño""
Respecto a la IV Ultreya Mundial—“La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. El comité Ejecutivo del OMCC sigue intensamente trabajando en la logística de la organización de este magno evento y la coordinación de la Reunión de la Comision de Ideas Fundamentales, la Reunión del OMCC y el Encuentro del GLCC , todos días antes de la IV Ultreya Mundial. Les pedimos muchas oraciones y les seguimos insistiendo que pronto compren sus boletos y hagan sus arreglos de viaje para que puedan tomar parte de esta histórica oportunidad de saludarnos personalmente y vivir y convivir en vivo y en directo la belleza de ser cristiano con amigos de todas partes del mundo.
II. Estudio del Carisma: Parte VII
ESENCIA Y FINALIDAD del MCC
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)
“Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”.
(Papa Juan Pablo II)
Nos encontramos ante dos vocablos unidos, “Esencia” y “Finalidad” en una misma exposición, por su íntima conexión dentro del Carisma de Cursillos.
I.- Por “esencia” se entiende “lo permanente e invariable de las cosas”, “lo que el ser es”, “lo necesario, lo indispensable, la MÉDULA de la cosa”. Pueden cambiar las circunstancias de una cosa, pero la identidad del núcleo interno, la esencia, siempre se mantiene. La esencia de una cosa es inmutable.
La esencia de la Iglesia es Jesucristo. En palabras de Romano Guardini,
“El cristianismo no es, en último término, ni una doctrina de la verdad, ni una interpretación de la vida. Es eso también, pero nada de ello constituye su esencia nuclear. Su esencia está constituida por Jesús de Nazaret.…”
La esencia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad es, por tanto, Jesucristo, al ser un Movimiento eclesial.
En una apreciación más detallada, Cursillos de Cristiandad basa la esencia de su Carisma en la Buena Nueva del Amor de Dios. Y, más exactamente, se puede destacar que la esencia de Cursillos es la Buena Nueva de que “Dios me ama”, concretada en la peculiaridad de “la vivencia de lo fundamental cristiano”.
El Amor de Dios, aunque siempre es actual, no es algo de “actualidad”. El Amor siempre es la esencia de Dios. Tanto en el Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento. Dios siempre ha dado muestras de su Amor a las personas. En el Antiguo Testamento su Amor aparece continuamente desde la creación, el Arco Iris, el mar Rojo, el Maná, las Tablas, hasta tantos “gestos”, cuya traducción reflejan actos de Amor, a pesar de los oprobios y “desprecios” que Dios recibe sucesivamente. Igualmente ocurre en el Nuevo Testamento.
Cristo trae a la tierra una Nueva Alianza. Nueva porque “aclara” más, si cabe, el Amor que Dios nos tiene. (1 Jn, 4, 8 y 16) “Un mandamiento nuevo os doy: amaos los unos a los otros como yo os he amado.” (Jn 13, 34)
Es un amor de persona a persona. Viendo a Cristo en la persona y la persona en Cristo
“Saulo oyó una voz que le decía ¿por qué me persigues?.
Él preguntó ¿quién eres, Señor?
Yo soy Jesús, a quien tú persigues” (Hc 9, 4-5)
Cristo cambia el sentido de la realidad y de los valores. ¡Se puede vivir en amistad! Este es el mensaje de Cristo.
Después ocurre ... que pasan 20 siglos en los que se habla de Cristian-ismo más que de Cristo. Se atiende a lo “adjetivo”(actos exteriores llamativos de fe, pasión, sacrificio) más que a lo “nuclear”, a lo sustancial, a lo esencial: el Amor. Se impone la estructura sobre la mística. Se destacaba la “humillación” y el arrepentimiento del hijo pródigo, por encima de belleza de la ternura del amor del padre bueno, abrazando al hijo encontrado.
Con el nacimiento del siglo XX se produce un “resurgir” desde abajo, desde la seglaridad, desde donde las cosas necesitan evidentemente ser sencillas. Se empieza a percibir, nuevamente, el mensaje del AMOR DE DIOS. Y esto, no es nuevo. Solo provoca una manera “nueva” de ver las cosas de siempre, dando a conocer a todos que DIOS NOS AMA.
Así surge el Carisma de los Cursillos, con fuerza y para dar vida.
El Espíritu Santo había lanzado sobre el mundo una ola de esperanza. Y por lo tanto, la esencia de los Cursillos es:
- la realidad del Amor
- la realidad de la Amistad
- la realidad de que Cristo es mi Amigo
- la Buena Nueva de que Dios en Cristo me Ama
II.- Todo mensaje tiene un destino. Ese destino es lo que da sentido al mensaje.
La Finalidad, es “el fin del por qué se hace una cosa”, el destino de la Esencia
La Finalidad del Carisma de Cursillo se dirige a la PERSONA.
Para que todas las mujeres y los hombres del mundo sepan la Buena Nueva de que “Dios en Cristo me ama”. Con la peculiaridad de que, si bien el destino se orienta a todos, de una forma especial se dirige a los alejados. Y este destino se lleva a cabo mediante testimonios de amistad.
Esta finalidad se consigue “Haciendo cristianos para edificar Cristiandad”.
Hacer cristianos es procurar, con toda nuestra fe, “que todos los bautizados sean
- SANTOS, viviendo en Gracia, caminando en línea con la Iglesia
- APOSTOLES, desviviéndose para que Cristo viva en todos
- HOMBRES, con personalidad profunda e incisiva en la normalidad
- DE SU TIEMPO, al ritmo de sus necesidades y exigencias
Edificar cristiandad consiste en “Avivar todo el Cuerpo Místico”
Esta finalidad de Cursillos se orienta a fermentar la vida ordinaria.
Fermentar en un sentido, digamos sencillo, quiere decir deshacerse para crecer.
Ese fermentar, desde la óptica de Cursillos, implica tres tiempos o puntos esenciales: quién, cómo y para quién.
Desde esta perspectiva desde la que hablamos, ese “quien o quienes” que han de fermentar y llevar el fermento somos todos nosotros.
Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el “cómo” solo conoce un camino o método: la amistad.
Desde esta perspectiva desde la que hablamos, el para quién, el destino del fermento es la vida ordinaria.
La vida ordinaria, el “destino” del fermento, tiene un “a quién” y un “dónde” muy concretos
Sin duda alguna, es evidente que todas las personas han de saber que Dios les ama. Todas las personas han de disfrutar del amor de Dios. Y dentro de todas las personas del mundo, la atención del Carisma de Cursillos se dirige de forma especial a los alejados. A los que están alejados del Señor.
Más aún, la finalidad de Cursillos consiste en llevar la Buena Noticia del Amor de Dios a los alejados del Señor, pero con una peculiaridad o matiz. Esa peculiaridad o matiz estriba en el “donde”. Y ese “donde”, al que se refiere, es la vida ordinaria, que, en clave de Cursillos no es otro lugar que los ambientes en que cada uno vive.
El fin primordial de cursillos es, pues, crear un mundo de amigos en su sitio.
Es crear un mundo de amigos en su ambiente.
Y el objeto de esta finalidad se puede ver centrado en tres conceptos:
Alejados, Ambientes y Amistad
ALEJADOS.
Alejados son los que no tienen fe o no saben si la tienen, porque viven absortos en cosas que creen importantes, pero que no les llenan.
Alejados son esas personas que no conocen que Dios les ama.
Alejados son los que no están informados, o están mal informados, o están desinformados.
Y están alejados, porque nadie les habló de Dios o porque ellos no quisieron escuchar. O quizás, porque lo que les llegó, no fue en el lenguaje y en el estilo apropiado para ellos. Y como consecuencia, a estos hombres y mujeres les pasa, sencillamente, que no tienen fe, o que no saben si tienen fe, o que no quieren tener fe.
Estas personas viven en sus ambientes y no sabrán nunca que Dios les ama, porque no frecuentan las parroquias o, si asisten, es puntualmente para cumplir con unas “necesidades” sociales: bodas, bautizos, comuniones, funerales,...o por ciertos recuerdos que perduran. Pero no tienen oídos para oír, o no entienden o no quieren entender, o simplemente no quieren oír. Es evidente que no participan en las actividades parroquiales ni viven los sacramentos. Vegetan, espiritualmente, en la “masa” del mundo.
La solución está en ir sembrando y extendiendo el hambre de Dios en el mundo, pero sin proponer ningún medio determinado para saciarla. Solo para su bien
Estos hombres y mujeres se enterarán de la Buena Nueva, sabrán que Dios les ama, solo si alguien va a decírselo. Si alguien va a su círculo cotidiano de vida, a su “masa”.
AMBIENTES
La “masa”, el “sitio”, el “ambiente” es el campo de labor de la finalidad del Movimiento de Cursillos. Fermentar los ambientes, los rincones de la vida cotidiana, que son el taller, la oficina, el bar, el campo de deportes, la playa, la escuela, la facultad, el taxi, el tren, y todos los lugares de cada puesto que ocupan las personas en su diario y concreto vivir.
Esos hombres y mujeres a los que, a través de un Cursillo, se les ha provocado hambre de Dios, han de permanecer en sus sitios. No se les ha de sacar de sus realidades y llevarles a trabajar en una realidad distinta de la que están, por muy buena que ésta sea.
El Cursillo no es para eso. No. No es eso.
Las personas, hombres y mujeres, que han captado la simplicidad del mensaje, han de permanecer en su realidad, en su mismo ambiente, fermentando Cristianía por medio de la amistad entre los que convive: familia, trabajo, ocio. Lugares donde los sacerdotes no llegan porque su labor tiene otros límites.
En muchas ciudades importantes, suele haber un parque zoológico, donde se suelen tener, enjaulados, algunos animales feroces y salvajes. Es corriente ver leones, panteras, tigres, etc. Normalmente estos animales, en su forzada reclusión, han ido perdiendo todas sus características peculiares. Y lo que se ve allí es un león, que ya no es león, y un tigre, que ya no es tigre. Tal vez sí fue león, pero en la actualidad ha perdido gran parte de su esencia.
Lo que el Movimiento de Cursillos persigue no es enjaular a nadie en ningún lugar, sino bautizar la selva
La finalidad del Movimiento de Cursillos de Cristiandad “no se dirige a alimentar las estructuras eclesiales” (Vertebración de Ideas), sino a crear un mundo de amigos, edificando Cristianía, pero en los ambientes naturales.
El Papa Juan Pablo II concreta a los cursillistas la finalidad de Cursillos: “Vuestro Movimiento os pide ser fermento en la “masa” del mundo, ...actuando en el mundo”. (Juan Pablo II)
AMISTAD (Testimonio)
Estos hombres y mujeres necesitan que alguien vaya a su ambientes a decirles que Dios les ama. Solo así lo sabrán.
Los alejados escucharán a quien vaya a decírselo, pero solo escucharán a quien vaya, si se presenta y actúa con AMISTAD. En acciones desprendidas de egoísmo, ... en acciones llenas de amor.
Más aún, estas personas, a las que se dirige la finalidad de Cursillos, necesitan ser amadas como Dios ama, es decir, tal y como son, no como nosotros quisiéramos que fueran.
Los alejados captan generalmente la identidad entre su ansia de felicidad y la vida de Cristo, si la ven realizada en otros que sean de su ambiente y que les tratan como amigos, porque “el hombre actual escucha más gustosamente a los testigos que a los maestros” (Pablo VI)
La invitación de Jesús, cuando dice «¡Id!», se dirige a TODOS.
“Designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir”. (Lc. 10, 1-12)
Estos setenta y dos discípulos eran probablemente todos los que Él había reunido hasta ese momento, o al menos todos los que le seguían con cierta continuidad.
Los seglares somos los sucesores de esos 72...
Y Jesús los envió de dos en dos, para inculcar la caridad, como distinguió San Gregorio Magno. “En esto conocerán todos que son discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros” (Jn 13, 35).
La finalidad inmediata de Cursillos es dar conocimiento, convencimiento, vivencia y convivencia de lo Fundamental Cristiano, expandiéndolo en los ambientes, en la “masa” del mundo en donde se vive la vida ordinaria.
Hemos de acercarnos a las personas, dando testimonio de amistad para que se encuentren con Cristo. Sin pretender sacarlas de su “sitio” para llevarlas a otro. Será el único modo con que podrán recibirnos los alejados.
Hemos de seguir generando amistad entre las personas que nos encontremos en el metro cuadrado móvil en el que el Señor nos ha puesto, para que todos, especialmente los alejados, sepan que Dios nos ama.
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
domingo, 8 de marzo de 2009
Las vacaciones llegaron a su fin...
Llego Marzo y con él nuestro querido MCC retoma su actividades y comienza preparar lo que sera este año 2009. Año que si Dios quiere en el mes de Agosto tendremos dos nuevos Cursillos y muy pronto en Abril tendremos la responsabilidad de recibir a todos los representantes de las Diócesis de la Zona Centro, ya que se efectuara en Talca un Encuentro Regional.
También muy pronto retomaremos las visitas a nuestros hermanos de Río Claro y San Clemente, con el fin de que cada día el Señor nos vaya uniendo mas y mas en amistad y cariño.
Como ven estas son algunas de las actividades de este año, así que solo nos queda ser invitantes, ir en la búsqueda de todos aquellos hermanos que estén un tanto alejados e invitarlos a reintegrarse para ponerse al servicio del Señor, recuerda que él cuenta con cada uno de nosotros...
De Colores y Feliz año 2009...
También muy pronto retomaremos las visitas a nuestros hermanos de Río Claro y San Clemente, con el fin de que cada día el Señor nos vaya uniendo mas y mas en amistad y cariño.
Como ven estas son algunas de las actividades de este año, así que solo nos queda ser invitantes, ir en la búsqueda de todos aquellos hermanos que estén un tanto alejados e invitarlos a reintegrarse para ponerse al servicio del Señor, recuerda que él cuenta con cada uno de nosotros...
De Colores y Feliz año 2009...
jueves, 5 de marzo de 2009
Boletín Mensual OMCC - Marzo 2009 -
Queridos Amigos,
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
I. Eventos de Actualidad
Durante el mes de febrero, Juan Ruiz y su esposa Conchita sirvieron en equipos de Cursillos de la Arquidiócesis de Los Ángeles. Coincidieron los dos fines de semana con su 37 aniversario de matrimonio y con el día de la amistad. ¡Que mejor manera de celebrar estos dos días tan importantes, que en la fuente que los enseño como tratar de hacerlo realidad en la vida cotidiana de todos nuestros días!
¿Y porque fue tan significativo para los dos?....
Los dos encontraron la verdadera Amistad y Amor de Cristo en un Cursillo de Cristiandad a los cinco años de matrimonio. Y desde ese entonces Nuestro Señor Jesucristo, a través de este Movimiento que está basado en el amor y la amistad de Dios en Cristo Jesús, ha sido su modelo y guía durante toda su vida. En este periodo de tiempo, han encontrado a los mejores amigos que cualquiera persona pudiera desear y, a pesar que han tenido fracasos y alegrías, los beneficios han sido mucho más grandes y siempre los ha levantado la mano de Cristo a través de uno de estos muchos amigos.
"El servir a nuestra Iglesia a través de este bello movimiento durante la mayoría de nuestro matrimonio nos ha mantenido en ese espíritu de Amistad y Amor y en donde quiera que nos movemos, en nuestro metro cuadro móvil, podemos ver la oportunidad que nos ofrece nuestro Padre para seguir cultivando ese árbol de la Amistad y Amor de Cristo para que sus ramas lleguen a tocar el corazón de muchas otras personas y se den cuenta, como diría nuestro Gran Amigo Eduardo Bonnin, que "la gente es buena, que la vida es bonita y que vale la pena vivir"".
"En ese día de la amistad, le di gracias a Dios por la oportunidad que me ha brindado de acercarme un poquito a todos los amigos en tantas partes del mundo y compartir lo poco que tengo y que he vivido con todos ellos".
IV Ultreya Mundial—“La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”.
Queremos seguir compartiendo con ustedes la emoción con la que anticipamos la próxima Ultreya Mundial compartiendo algunos pensamientos sobre el tema “La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. Este tema fue tomado del 2o Congreso Eclesial de Movimientos, en Roma en Pentecostés del 2006. Este tema fue inspirado por el Papa Benedicto XVI el día que inicio su Ministerio Petrino. En su primer homilía en la Plaza de San Pedro el Papa dijo, “Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con él”.
Compartimos con ustedes al inicio de nuestro servicio en 2006, que apto y providencial fue tener este Congreso Mundial de Movimientos Eclesiales para enfocarnos y motivarnos durante nuestro servicio como comité ejecutivo del OMCC. Nuestro servicio al Movimiento de Cursillos se realiza al poder comunicar las instancias del Espíritu Santo de manera que le habla a nuestro Santo Padre el Papa Benedicto de las necesidades de nuestros tiempos. Y nosotros obviamente vimos la necesidad de que nuestro movimiento meditara sobre este ‘Belleza de ser Cristianos’. El Movimiento de Cursillos se dice haberle dado a la Iglesia un optimismo antes no presente e indudablemente este optimismo se expresa mejor como Belleza. Otra característica indiscutible de todo Cursillista es su Alegría. Cuando somos capaces de darnos cuenta que sobre todo somos amados por Dios no hay otra respuesta más adecuada que la Alegría. Vemos que de manera que va madurando nuestro movimiento va prosperar si continuamente y constantemente logramos reconocer la Belleza de ser Cristianos y la comunicamos con Alegría. Entonces, por estas razones arrolladoras y poderosas seleccionamos el mismo tema para la IV Ultreya Mundial para que fuera expresión del enfoque de nuestro trabajo y a la vez nuestra esperanza para los años venideros.
Durante el mes de Febrero, el P. David Smith hizo un viaje a Roma y junto con nuestro Asesor Episcopal, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, hizo una petición personal al Papa Benedicto XVI por su mensaje para la IV Ultreya Mundial. Durante su viaje a Roma, también consultó al Consejo Pontificio para Laicos para la extensión de la condición “Ad Experimentum” de los Estatutos hasta que tengamos un Encuentro Mundial.
También, durante Febrero, con la iniciativa y entusiasmo de Louis Cenac, un Cursillista de los Estados Unidos que ahora vive en la Isla American Samoa - Pago Pago, Juan Ruiz y Tam Nguyen, Coordinador del APG, viajaron a la Isla Samoa Americana para reunirse con el Obispo Johan Quinn Weitzel, Obispo de American Samoa - Pago Pago y para hacer un Estudio del Ambiente para iniciar el Cursillo en ingles.
El Obispo Quinn dio mucho apoyo y le dio la bienvenida al mismo tiempo que reconoce la necesidad de que el Movimiento de Cursillos se introduzca en la Isla Americana Samoa - Pago Pago. Ofreció el uso del Centro Pastoral para tener los fines de semana de Cursillos. Además, asignó el P. Eneliko Auvaia como Asesor Espiritual del Movimiento de Cursillos. El P. Eneliko, con otros Sacerdotes y posibles dirigentes asistirán a un fin de semana de Cursillos en Australia o en los Estados Unidos.
Durante su visita hicieron el estudio del ambiente y grabaron un programa de televisión en la emisora local, se reunieron con varios sacerdotes, monjas y posibles dirigentes y fue un gran éxito apostólico para el MCC. Estamos planeando comenzar el primer Cursillo en Ingles en Americana Samoa -Pago Pago tan pronto como el principio de septiembre 2009. Les pedimos sus oraciones para que el Amor y la Amistad de Dios pueda llegar a todas las personas que viven en Americana Samoa a través del Movimiento de Cursillos.
II. Estudio del Carisma: Parte VI
CURSILLOS DE CRISTIANDAD - UN MOVIMIENTO SEGLAR
“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó. Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17)
Unos utilizan el vocablo laico, otros prefieren llamarlo seglar. Seglar o laico, aquí lo entendemos con un mismo significado, referido a nosotros, los bautizados que no hemos recibido la “imposición de las manos”, acto que se conoce como la “ordenación”, o sacramento de las órdenes sagradas.
Desde principios del siglo XX se viene hablando de la presencia y acción de los laicos en la vida pública eclesial y del apostolado laical. Lo primero es una esperanzadora alegría. Lo segundo, el apostolado laical, no es novedad de hoy, sino de siempre.
En el Evangelio encontramos numerosos “gestos” de Jesucristo en los que invita a los “laicos” al apostolado. Inmediatamente, después, San Pablo reitera la invitación evangélica, voceándolo por todos los lugares que recorre.
En el siglo pasado se denominó al laicado como el “gigante dormido”. Ese “gigante” fue despertándose poco a poco. Aislada y personalmente en algunos casos. Y, también, por voces destacadas y cátedras de teología fundamentando la misión, un tanto “olvidada”, del laicado en la Iglesia.
En la actualidad, el gigante está despierto y con vitalidad. La “normalidad” de la participación activa del laico en el trabajo misionero de la misión de la Iglesia, en íntima comunión, que es la concordia amorosa, según el espíritu de San Cipriano, en el seguimiento de Cristo, es una alegría para el Señor.
No importa que el camino, todavía, sea pedregoso. Esa íntima comunión hará que vayan desapareciendo las piedras y se allanará el camino.
Sin duda que el Concilio Vaticano II, así como “Christifideles Laici”, han sido energía, han hecho de motores de impulsión para este despertar de los laicos fieles de Cristo (Crhistifideles laici)
El apostolado de la Buena Nueva del Evangelio es de todos.
No es un rol de la jerarquía. En los 72 misioneros, a los que se refiere San Lucas, estamos representados todos, porque el «¡Id!» del Evangelio “se dirige y se extiende a todos” (Christifideles Laici 2.4)
“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó. Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17) Así lo proclama San Pablo, el patrón de Cursillos, el primero y el más grande “Christifideles Laici”. Todos somos Pablo.
En esta “edificación” del “Id”, todos los que creemos en Cristo formamos una misma plataforma, porque el bautismo nos hermana a todos como reyes, profetas y sacerdotes.
En la Iglesia nadie es sólo pescador, o sólo pastor, y nadie es sólo pez, o sólo oveja. Cuando todos los bautizados son pescados y pescadores a la vez, entonces se abre un gran campo de acción para los laicos.
El Cuerpo místico, que formamos todos, es un solo cuerpo (1 Cor 10,17), y cada uno miembro del otro (Rom 12,5), creciendo para Dios, compacto y estructurado mediante los ligamentos y articulaciones, (Col 2, 19) siendo Cristo la cabeza de este cuerpo e identificándonos a Cristo por medio del bautismo (1 Cor 12, 13). (Lumen Gentium 7). Entonces ocurre que, cuando se echan las redes y es grande la pesca, los de la barca, que ha llenado las redes, hacen señas a sus compañeros de la otra barca para que vengan a ayudarles.
Esta es la doctrina de Lumen Gentium, cuando proclama la igualdad y unidad de laicos y clérigos dentro del Pueblo de Dios, identificando a este Pueblo por la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en un sacerdocio común, por la gracia de Dios, aportando cada grupo sus dones a los demás de manera que el conjunto y cada una de sus partes se enriquecen con el compartir mutuo y con la búsqueda de la plenitud en la unidad. Para que, cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios (1 Pe 4,10).
Sin duda que hay dificultades. Siempre ha existido la “ilusión” de sentarse a la derecha o a la izquierda del “maestro”. Al que le ha cabido la gracia de ser “poderoso” se le olvida, a menudo, guiado de buena fe, sin duda, que el “grande” ha de ser “servidor, siervo de todos” (Mc. 10, 41.45). Nada es nuevo. Seguimos los mismos caminos de siempre y nos encontramos con las mismas gentes.
Está constatado, que “el camino posconciliar de los fieles laicos no ha estado exento de dificultades y de peligros. (Christifideles Laici 2.12)
Ocurre, a veces, y lo decimos en la medida en que brota de las exigencias del amor y donde quiera que la Iglesia nos invita a ser Iglesia, que hay quienes, aún actuando con espíritu de servicio y desde la buena fe, se arrogan un lugar eclesial injustificado e intolerable.
Aquí y hoy… esta es la hora de los laicos. Aunque, como dice S.Rylko «no es fácil ser un laico en el mundo actual» y «ser laico en nuestros tiempos requiere coraje», es la hora de los laicos, porque «los laicos son irreemplazables en la tarea de evangelización».
¡La nueva evangelización se hará sobre todo por los laicos, o no se hará!.
Hay que dejar de considerar “por una parte” al clero y “después” al laicado. Hay que dejar de fijar la atención en uno o en otro. Será la manera de empezar a deshacer “nudos” que entorpecen la vida de la Iglesia.
Para conseguirlo, una de las muchas vías está en dejarnos llevar por las grandes intenciones conciliares.
Una de las muchas vías está en dejar de hacer entusiastas afirmaciones cuya efectividad acaba en el momento de terminar de pronunciarlas.
Una de las muchas vías está en poner coherencia entre lo que anunciamos con lo que vivimos.
Una de las muchas vías está poner la “frase” completa, porque sumar “parte” de aquí con “parte” de allá, lo que se obtiene es un resultado de medias verdades.
Queremos declarar, expresamente y para evitar dudas de intenciones oscuras, que, con esto no solo no se está negando a los ordenados, al clero, el lugar que les corresponde en la vida de la Iglesia, sino que sale de nuestro corazón la más firme y clara declaración de amor y admiración por el sacerdocio.
Pero, como oímos a Benedicto XVI “Es algo hermoso de que, sin iniciativa de la jerarquía, con una iniciativa de la base, como se dice, pero también con una iniciativa realmente de lo alto, es decir, como don del Espíritu Santo, nazcan nuevas formas de vida en la Iglesia, como, por otra parte, han nacido en todos los siglos.”
Somos, los laicos de los movimientos eclesiales, los sucesores de esos 72, en palabras de R. Cantalapiedra.
El título de “fieles laicos”, (Christifideles Laici) es, hacer, el honor de esta verdad
Cursillos de Cristiandad es un Movimiento eclesial seglar.
Desde el laicado, en los años 40, tras un estudio profundo de los ambientes, se originó la Esencia y Finalidad de los Cursillos y la base de la Metodología.
Se hizo llegar la “idea” a los “ordenados” y éstos la bendijeron hasta con las dos manos. Hubo concordia amorosa, comunión, entre clero y laicos.
Cursillos surge del laicado para llevar la Buena Nueva, concretamente, a los ambientes en que cada uno vive.
Cursillos nace, no como una respuesta de la iglesia al mundo, sino como una manera de comunicar al hombre que Dios le ama. Fueron pensados, estructurados y rezados no para evangelizar el mundo, sino al hombre.
Los Cursillos surgen para fomentar hambre de Dios en el mundo y en el marco donde crece y se desarrolla corrientemente lo cristiano
La finalidad que buscó la “idea” Cursillos no fue para hacer cosas, asistir a actos, hacer que asistan a actos, sino para que creciéndose y desarrollándose donde Dios le ha plantado, con fe, con esperanza y con caridad, hecha vida por su conexión con Cristo, puedan ser manantial inagotable de sentido, emisores de autenticidad, e impulsores de energía y alegría evangélica en la familia, en el trabajo y en la diversión.
“El método de Cursillos quiere contribuir a cambiar en sentido cristiano los ambientes donde las personas viven y actúan, mediante la inserción de hombres nuevos que han llegado a serlo gracias a su encuentro con Cristo...” (Juan Pablo II) . Permaneciendo cada cual en el estado en que fue llamado, (1 Cor 7, 24) porque a nadie hay que sacarle de su costumbre de atender a la familia, al trabajo, al ocio, sino convertir su forma de atender, haciendo de la gracia un modo de orientarse.
Los Cursillos, como todo lo humano, no son perfectos, pero la confusión y los líos empiezan cuando, sin una idea cabal de por qué fueron pensados, se pretende llevar la generosidad que, por la gracia de Dios, suscitan, a lo que a cada uno le parece lo mejor.
En Cursillos se afirma una línea seglar porque la estrategia se centra en la persona y los ambientes, antes que en las estructuras.
El apostolado cuyo desarrollo se orienta más específicamente en las estructuras intra parroquiales, ya existía con anterioridad y sigue teniendo vida. Un apostolado, sin duda, excepcional y extraordinario, que se lleva a cabo mediante su pastoral. Un apostolado que, sin duda, es muy bueno y eficaz para los “obreros” que fueron llamados a la viña desde la primera hora, pero que no resulte que cuadre en la entrega apasionada de un recién convertido. Porque la estructura parroquial se muestra a la vez demasiado estrecha y demasiado basta para satisfacer las necesidades de la pastoral y de la formación del conjunto de los fieles. La parroquia u otras estructuras de iglesia, no parecen ser la plataforma más adecuada y menos aún la exclusiva para llegar a ciertos sectores, especialmente a los más alejados, y fermentarlos en cristiano.
Cursillos dirige el enfoque, no de forma exclusiva aunque sí especialmente, a los alejados, que no participan en los actos parroquiales o asisten a los mismos de forma rutinaria, sin que les duela el no participar en ellos. Si bien es más cierto que, cuando la parroquia precise una colaboración puntual, siempre estará prestada con sencillez, sin invadir campos ni asumir roles que pertenecen a otras parcelas.
Eduardo Bonnín siempre destacó de forma contundente, clara y concreta que Cursillos es un Movimiento de iniciativa seglar, en el que los sacerdotes colaboran con su papel fundamental. Que Cursillos solo puede tener perseverancia y crecimiento “mediante el ensamblaje perfecto entre seglares y sacerdotes”.
El Cursillo, hoy más que nunca, tiene que estar firmemente asentado en la fe que vive en unión estrecha, cordial y amistosa con todos, seglares y sacerdotes,… sin “mandonismo” ninguno de nadie, con santo real miedo, con asombro continuado y con la sobrenatural naturalidad, no de creer saber, sino de saber creer. Es evidente que el Movimiento de Cursillos, puede llevar la Buena Nueva a los lugares más alejados y ajenos al radio de acción normal de los ordenados.
Cursillos, como Movimiento eclesial seglar se hace realidad en la persona que vive el Bautismo, anunciando la Buena Nueva del Evangelio, el Amor de Dios, mediante testimonio en los lugares que recorre el metro cuadrado en el que está enclavado de los ambientes en que habita: la casa, el trabajo, los lugares de ocio. Pero siempre en unión íntima con los sacerdotes
Oremos juntos, sacerdotes y seglares, para que, en el metro cuadrado de nuestro alrededor, en los sitios de cualquier ambiente en el que nos encontremos, al encontrarnos con cualquier hermano, derrochemos Amor (Lc 10. 25-29 y Mc 12, 31) con espíritu samaritano (Lc 10. 30-37)
Porque Iglesia somos todos. No somos Iglesia, o más Iglesia, porque se ocupe un puesto o un cargo o una misión más o menos cualificada o importante.
No.
Somos Iglesia porque estamos bautizados y confirmados en la Fe en Jesucristo.
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
I. Eventos de Actualidad
Durante el mes de febrero, Juan Ruiz y su esposa Conchita sirvieron en equipos de Cursillos de la Arquidiócesis de Los Ángeles. Coincidieron los dos fines de semana con su 37 aniversario de matrimonio y con el día de la amistad. ¡Que mejor manera de celebrar estos dos días tan importantes, que en la fuente que los enseño como tratar de hacerlo realidad en la vida cotidiana de todos nuestros días!
¿Y porque fue tan significativo para los dos?....
Los dos encontraron la verdadera Amistad y Amor de Cristo en un Cursillo de Cristiandad a los cinco años de matrimonio. Y desde ese entonces Nuestro Señor Jesucristo, a través de este Movimiento que está basado en el amor y la amistad de Dios en Cristo Jesús, ha sido su modelo y guía durante toda su vida. En este periodo de tiempo, han encontrado a los mejores amigos que cualquiera persona pudiera desear y, a pesar que han tenido fracasos y alegrías, los beneficios han sido mucho más grandes y siempre los ha levantado la mano de Cristo a través de uno de estos muchos amigos.
"El servir a nuestra Iglesia a través de este bello movimiento durante la mayoría de nuestro matrimonio nos ha mantenido en ese espíritu de Amistad y Amor y en donde quiera que nos movemos, en nuestro metro cuadro móvil, podemos ver la oportunidad que nos ofrece nuestro Padre para seguir cultivando ese árbol de la Amistad y Amor de Cristo para que sus ramas lleguen a tocar el corazón de muchas otras personas y se den cuenta, como diría nuestro Gran Amigo Eduardo Bonnin, que "la gente es buena, que la vida es bonita y que vale la pena vivir"".
"En ese día de la amistad, le di gracias a Dios por la oportunidad que me ha brindado de acercarme un poquito a todos los amigos en tantas partes del mundo y compartir lo poco que tengo y que he vivido con todos ellos".
IV Ultreya Mundial—“La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”.
Queremos seguir compartiendo con ustedes la emoción con la que anticipamos la próxima Ultreya Mundial compartiendo algunos pensamientos sobre el tema “La Belleza de ser Cristiano y la Alegría de Comunicarlo”. Este tema fue tomado del 2o Congreso Eclesial de Movimientos, en Roma en Pentecostés del 2006. Este tema fue inspirado por el Papa Benedicto XVI el día que inicio su Ministerio Petrino. En su primer homilía en la Plaza de San Pedro el Papa dijo, “Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con él”.
Compartimos con ustedes al inicio de nuestro servicio en 2006, que apto y providencial fue tener este Congreso Mundial de Movimientos Eclesiales para enfocarnos y motivarnos durante nuestro servicio como comité ejecutivo del OMCC. Nuestro servicio al Movimiento de Cursillos se realiza al poder comunicar las instancias del Espíritu Santo de manera que le habla a nuestro Santo Padre el Papa Benedicto de las necesidades de nuestros tiempos. Y nosotros obviamente vimos la necesidad de que nuestro movimiento meditara sobre este ‘Belleza de ser Cristianos’. El Movimiento de Cursillos se dice haberle dado a la Iglesia un optimismo antes no presente e indudablemente este optimismo se expresa mejor como Belleza. Otra característica indiscutible de todo Cursillista es su Alegría. Cuando somos capaces de darnos cuenta que sobre todo somos amados por Dios no hay otra respuesta más adecuada que la Alegría. Vemos que de manera que va madurando nuestro movimiento va prosperar si continuamente y constantemente logramos reconocer la Belleza de ser Cristianos y la comunicamos con Alegría. Entonces, por estas razones arrolladoras y poderosas seleccionamos el mismo tema para la IV Ultreya Mundial para que fuera expresión del enfoque de nuestro trabajo y a la vez nuestra esperanza para los años venideros.
Durante el mes de Febrero, el P. David Smith hizo un viaje a Roma y junto con nuestro Asesor Episcopal, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, hizo una petición personal al Papa Benedicto XVI por su mensaje para la IV Ultreya Mundial. Durante su viaje a Roma, también consultó al Consejo Pontificio para Laicos para la extensión de la condición “Ad Experimentum” de los Estatutos hasta que tengamos un Encuentro Mundial.
También, durante Febrero, con la iniciativa y entusiasmo de Louis Cenac, un Cursillista de los Estados Unidos que ahora vive en la Isla American Samoa - Pago Pago, Juan Ruiz y Tam Nguyen, Coordinador del APG, viajaron a la Isla Samoa Americana para reunirse con el Obispo Johan Quinn Weitzel, Obispo de American Samoa - Pago Pago y para hacer un Estudio del Ambiente para iniciar el Cursillo en ingles.
El Obispo Quinn dio mucho apoyo y le dio la bienvenida al mismo tiempo que reconoce la necesidad de que el Movimiento de Cursillos se introduzca en la Isla Americana Samoa - Pago Pago. Ofreció el uso del Centro Pastoral para tener los fines de semana de Cursillos. Además, asignó el P. Eneliko Auvaia como Asesor Espiritual del Movimiento de Cursillos. El P. Eneliko, con otros Sacerdotes y posibles dirigentes asistirán a un fin de semana de Cursillos en Australia o en los Estados Unidos.
Durante su visita hicieron el estudio del ambiente y grabaron un programa de televisión en la emisora local, se reunieron con varios sacerdotes, monjas y posibles dirigentes y fue un gran éxito apostólico para el MCC. Estamos planeando comenzar el primer Cursillo en Ingles en Americana Samoa -Pago Pago tan pronto como el principio de septiembre 2009. Les pedimos sus oraciones para que el Amor y la Amistad de Dios pueda llegar a todas las personas que viven en Americana Samoa a través del Movimiento de Cursillos.
II. Estudio del Carisma: Parte VI
CURSILLOS DE CRISTIANDAD - UN MOVIMIENTO SEGLAR
“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó. Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17)
Unos utilizan el vocablo laico, otros prefieren llamarlo seglar. Seglar o laico, aquí lo entendemos con un mismo significado, referido a nosotros, los bautizados que no hemos recibido la “imposición de las manos”, acto que se conoce como la “ordenación”, o sacramento de las órdenes sagradas.
Desde principios del siglo XX se viene hablando de la presencia y acción de los laicos en la vida pública eclesial y del apostolado laical. Lo primero es una esperanzadora alegría. Lo segundo, el apostolado laical, no es novedad de hoy, sino de siempre.
En el Evangelio encontramos numerosos “gestos” de Jesucristo en los que invita a los “laicos” al apostolado. Inmediatamente, después, San Pablo reitera la invitación evangélica, voceándolo por todos los lugares que recorre.
En el siglo pasado se denominó al laicado como el “gigante dormido”. Ese “gigante” fue despertándose poco a poco. Aislada y personalmente en algunos casos. Y, también, por voces destacadas y cátedras de teología fundamentando la misión, un tanto “olvidada”, del laicado en la Iglesia.
En la actualidad, el gigante está despierto y con vitalidad. La “normalidad” de la participación activa del laico en el trabajo misionero de la misión de la Iglesia, en íntima comunión, que es la concordia amorosa, según el espíritu de San Cipriano, en el seguimiento de Cristo, es una alegría para el Señor.
No importa que el camino, todavía, sea pedregoso. Esa íntima comunión hará que vayan desapareciendo las piedras y se allanará el camino.
Sin duda que el Concilio Vaticano II, así como “Christifideles Laici”, han sido energía, han hecho de motores de impulsión para este despertar de los laicos fieles de Cristo (Crhistifideles laici)
El apostolado de la Buena Nueva del Evangelio es de todos.
No es un rol de la jerarquía. En los 72 misioneros, a los que se refiere San Lucas, estamos representados todos, porque el «¡Id!» del Evangelio “se dirige y se extiende a todos” (Christifideles Laici 2.4)
“Dios me escogió desde antes de nacer y, por su mucho amor, me llamó. Cuando quiso, me hizo conocer a su Hijo, para que yo anunciara su Evangelio. Y no fui a consultar con nadie, ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo” (Gálatas 1, 15-17) Así lo proclama San Pablo, el patrón de Cursillos, el primero y el más grande “Christifideles Laici”. Todos somos Pablo.
En esta “edificación” del “Id”, todos los que creemos en Cristo formamos una misma plataforma, porque el bautismo nos hermana a todos como reyes, profetas y sacerdotes.
En la Iglesia nadie es sólo pescador, o sólo pastor, y nadie es sólo pez, o sólo oveja. Cuando todos los bautizados son pescados y pescadores a la vez, entonces se abre un gran campo de acción para los laicos.
El Cuerpo místico, que formamos todos, es un solo cuerpo (1 Cor 10,17), y cada uno miembro del otro (Rom 12,5), creciendo para Dios, compacto y estructurado mediante los ligamentos y articulaciones, (Col 2, 19) siendo Cristo la cabeza de este cuerpo e identificándonos a Cristo por medio del bautismo (1 Cor 12, 13). (Lumen Gentium 7). Entonces ocurre que, cuando se echan las redes y es grande la pesca, los de la barca, que ha llenado las redes, hacen señas a sus compañeros de la otra barca para que vengan a ayudarles.
Esta es la doctrina de Lumen Gentium, cuando proclama la igualdad y unidad de laicos y clérigos dentro del Pueblo de Dios, identificando a este Pueblo por la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en un sacerdocio común, por la gracia de Dios, aportando cada grupo sus dones a los demás de manera que el conjunto y cada una de sus partes se enriquecen con el compartir mutuo y con la búsqueda de la plenitud en la unidad. Para que, cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios (1 Pe 4,10).
Sin duda que hay dificultades. Siempre ha existido la “ilusión” de sentarse a la derecha o a la izquierda del “maestro”. Al que le ha cabido la gracia de ser “poderoso” se le olvida, a menudo, guiado de buena fe, sin duda, que el “grande” ha de ser “servidor, siervo de todos” (Mc. 10, 41.45). Nada es nuevo. Seguimos los mismos caminos de siempre y nos encontramos con las mismas gentes.
Está constatado, que “el camino posconciliar de los fieles laicos no ha estado exento de dificultades y de peligros. (Christifideles Laici 2.12)
Ocurre, a veces, y lo decimos en la medida en que brota de las exigencias del amor y donde quiera que la Iglesia nos invita a ser Iglesia, que hay quienes, aún actuando con espíritu de servicio y desde la buena fe, se arrogan un lugar eclesial injustificado e intolerable.
Aquí y hoy… esta es la hora de los laicos. Aunque, como dice S.Rylko «no es fácil ser un laico en el mundo actual» y «ser laico en nuestros tiempos requiere coraje», es la hora de los laicos, porque «los laicos son irreemplazables en la tarea de evangelización».
¡La nueva evangelización se hará sobre todo por los laicos, o no se hará!.
Hay que dejar de considerar “por una parte” al clero y “después” al laicado. Hay que dejar de fijar la atención en uno o en otro. Será la manera de empezar a deshacer “nudos” que entorpecen la vida de la Iglesia.
Para conseguirlo, una de las muchas vías está en dejarnos llevar por las grandes intenciones conciliares.
Una de las muchas vías está en dejar de hacer entusiastas afirmaciones cuya efectividad acaba en el momento de terminar de pronunciarlas.
Una de las muchas vías está en poner coherencia entre lo que anunciamos con lo que vivimos.
Una de las muchas vías está poner la “frase” completa, porque sumar “parte” de aquí con “parte” de allá, lo que se obtiene es un resultado de medias verdades.
Queremos declarar, expresamente y para evitar dudas de intenciones oscuras, que, con esto no solo no se está negando a los ordenados, al clero, el lugar que les corresponde en la vida de la Iglesia, sino que sale de nuestro corazón la más firme y clara declaración de amor y admiración por el sacerdocio.
Pero, como oímos a Benedicto XVI “Es algo hermoso de que, sin iniciativa de la jerarquía, con una iniciativa de la base, como se dice, pero también con una iniciativa realmente de lo alto, es decir, como don del Espíritu Santo, nazcan nuevas formas de vida en la Iglesia, como, por otra parte, han nacido en todos los siglos.”
Somos, los laicos de los movimientos eclesiales, los sucesores de esos 72, en palabras de R. Cantalapiedra.
El título de “fieles laicos”, (Christifideles Laici) es, hacer, el honor de esta verdad
Cursillos de Cristiandad es un Movimiento eclesial seglar.
Desde el laicado, en los años 40, tras un estudio profundo de los ambientes, se originó la Esencia y Finalidad de los Cursillos y la base de la Metodología.
Se hizo llegar la “idea” a los “ordenados” y éstos la bendijeron hasta con las dos manos. Hubo concordia amorosa, comunión, entre clero y laicos.
Cursillos surge del laicado para llevar la Buena Nueva, concretamente, a los ambientes en que cada uno vive.
Cursillos nace, no como una respuesta de la iglesia al mundo, sino como una manera de comunicar al hombre que Dios le ama. Fueron pensados, estructurados y rezados no para evangelizar el mundo, sino al hombre.
Los Cursillos surgen para fomentar hambre de Dios en el mundo y en el marco donde crece y se desarrolla corrientemente lo cristiano
La finalidad que buscó la “idea” Cursillos no fue para hacer cosas, asistir a actos, hacer que asistan a actos, sino para que creciéndose y desarrollándose donde Dios le ha plantado, con fe, con esperanza y con caridad, hecha vida por su conexión con Cristo, puedan ser manantial inagotable de sentido, emisores de autenticidad, e impulsores de energía y alegría evangélica en la familia, en el trabajo y en la diversión.
“El método de Cursillos quiere contribuir a cambiar en sentido cristiano los ambientes donde las personas viven y actúan, mediante la inserción de hombres nuevos que han llegado a serlo gracias a su encuentro con Cristo...” (Juan Pablo II) . Permaneciendo cada cual en el estado en que fue llamado, (1 Cor 7, 24) porque a nadie hay que sacarle de su costumbre de atender a la familia, al trabajo, al ocio, sino convertir su forma de atender, haciendo de la gracia un modo de orientarse.
Los Cursillos, como todo lo humano, no son perfectos, pero la confusión y los líos empiezan cuando, sin una idea cabal de por qué fueron pensados, se pretende llevar la generosidad que, por la gracia de Dios, suscitan, a lo que a cada uno le parece lo mejor.
En Cursillos se afirma una línea seglar porque la estrategia se centra en la persona y los ambientes, antes que en las estructuras.
El apostolado cuyo desarrollo se orienta más específicamente en las estructuras intra parroquiales, ya existía con anterioridad y sigue teniendo vida. Un apostolado, sin duda, excepcional y extraordinario, que se lleva a cabo mediante su pastoral. Un apostolado que, sin duda, es muy bueno y eficaz para los “obreros” que fueron llamados a la viña desde la primera hora, pero que no resulte que cuadre en la entrega apasionada de un recién convertido. Porque la estructura parroquial se muestra a la vez demasiado estrecha y demasiado basta para satisfacer las necesidades de la pastoral y de la formación del conjunto de los fieles. La parroquia u otras estructuras de iglesia, no parecen ser la plataforma más adecuada y menos aún la exclusiva para llegar a ciertos sectores, especialmente a los más alejados, y fermentarlos en cristiano.
Cursillos dirige el enfoque, no de forma exclusiva aunque sí especialmente, a los alejados, que no participan en los actos parroquiales o asisten a los mismos de forma rutinaria, sin que les duela el no participar en ellos. Si bien es más cierto que, cuando la parroquia precise una colaboración puntual, siempre estará prestada con sencillez, sin invadir campos ni asumir roles que pertenecen a otras parcelas.
Eduardo Bonnín siempre destacó de forma contundente, clara y concreta que Cursillos es un Movimiento de iniciativa seglar, en el que los sacerdotes colaboran con su papel fundamental. Que Cursillos solo puede tener perseverancia y crecimiento “mediante el ensamblaje perfecto entre seglares y sacerdotes”.
El Cursillo, hoy más que nunca, tiene que estar firmemente asentado en la fe que vive en unión estrecha, cordial y amistosa con todos, seglares y sacerdotes,… sin “mandonismo” ninguno de nadie, con santo real miedo, con asombro continuado y con la sobrenatural naturalidad, no de creer saber, sino de saber creer. Es evidente que el Movimiento de Cursillos, puede llevar la Buena Nueva a los lugares más alejados y ajenos al radio de acción normal de los ordenados.
Cursillos, como Movimiento eclesial seglar se hace realidad en la persona que vive el Bautismo, anunciando la Buena Nueva del Evangelio, el Amor de Dios, mediante testimonio en los lugares que recorre el metro cuadrado en el que está enclavado de los ambientes en que habita: la casa, el trabajo, los lugares de ocio. Pero siempre en unión íntima con los sacerdotes
Oremos juntos, sacerdotes y seglares, para que, en el metro cuadrado de nuestro alrededor, en los sitios de cualquier ambiente en el que nos encontremos, al encontrarnos con cualquier hermano, derrochemos Amor (Lc 10. 25-29 y Mc 12, 31) con espíritu samaritano (Lc 10. 30-37)
Porque Iglesia somos todos. No somos Iglesia, o más Iglesia, porque se ocupe un puesto o un cargo o una misión más o menos cualificada o importante.
No.
Somos Iglesia porque estamos bautizados y confirmados en la Fe en Jesucristo.
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
sábado, 7 de febrero de 2009
Boletín del OMCC - Febrero 2009 -
Queridos Amigos,
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
I. Eventos de Actualidad
En nuestra sección de Eventos de Actualidad, quisiéramos informar a todos los cursillistas del mundo que seguimos trabajando con mucha diligencia en la organización de la IV Ultreya Mundial y les pedimos con urgencia que compren sus boletos a la mayor brevedad posible porque nos queda una suma bastante limitada de boletos y por ninguna razón podemos exceder el limite, de alrededor de 8000 personas, que tiene la Arena de capacidad. Nuevamente, pensamos que la forma más practica y económica de comprar los boletos es a través de la Pagina Web de la Oficina Nacional de USA ( www.natl-cursillo.org). Para prevenir la perdida de algún boleto, porque no pueden ser remplazados, los recibos de las compras internacionales están siendo enviados a Juan Ruiz, quien en la mañana del evento, entregara los boletos a la persona que hizo la compra.
Otra actividad que queremos compartir con todos ustedes, es una actividad que tuvo un "Fracaso Apostólico", un "Éxito Apostólico" y un "Momento muy Cerca de Cristo". El Secretariado Nacional de Honduras planeo un Cursillo de Cursillo para celebrarse del 22 al 25 de enero, en el cual Juan Ruiz era parte del equipo. Pero cuando Juan Ruiz se preparaba para salir al aeropuerto y volar a Honduras, la cara de su esposa se empezó a inflamar por una reacción de alergia y la tuvo que llevar al hospital y perdió su vuelo a Honduras. Esto fue un "Fracaso Apostólico" para Juan Ruiz porque sintió que defraudo a todos los amigos de Honduras que lo esperaban. También fue un "Éxito Apostólico", porque no tuvo el corazón de dejar a su esposa en esa condición y esto fue muy agradecido por su misma esposa y toda su familia. Y fue un "Momento muy cerca de Cristo" porque, cuando con el corazón destrozado tuvo que hablar a media noche a Antonio Punyed, también un miembro y rector del equipo, para decirle que no tenía el corazón para dejar así a su esposa, la repuesta de Antonio Punyed fue, "no te preocupes que comprendemos muy bien que tú te tienes que quedar con tu esposa, yo cubro tus rollos". Ver el éxito de ese Cursillo de Cursillos, con más de 100 personas de 23 diferentes ciudades de Honduras, y que tenemos personas tan dedicadas y comprometidas a vivir y promover el Carisma Fundacional de Cursillos de Cristiandad, es verdaderamente un "Momento cerca de Cristo".
II. Estudio del Carisma: Parte V
LA PERSONA QUE LO RECIBE “Señor, Tú lo sabes todo” (Jn 21,17)
Hace ahora un año, en el Boletín de Febrero de 2008, se inició una exposición sencilla y esquemática de los elementos que caracterizan un Carisma y cómo se concretan los mismos en el Carisma de nuestro Movimiento Cursillos de Cristiandad.
“Pretendemos simplemente abrir la puerta y el hambre de seguir estudiándolo…”, se indicaba en aquel Boletín. Hoy se abre la puerta del cuarto elemento que contempla la definición del Carisma:
En la década de los años 40 del siglo XX, en Mallorca, al igual que en el resto de España, la Iglesia quedó convertida en la fuerza legitimadora más importante de la sociedad española. La actividad que, durante esa década desarrolla, se centra en una pastoral parroquial, consistente en la administración de los sacramentos, la catequesis y la predicación. Se puede decir que era una predicación de grandes discursos pronunciados por elocuentes oradores.
Desde el final de la contienda bélica, a partir de 1939, se intenta en la vida eclesial un intento de restauración religiosa. Entre las diversas formas de ese intento restaurador en la vida religiosa española destacan la Acción Católica, dirigida por Manuel Aparici y los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
Pio XI dio carácter oficial a la organización de seglares católicos, la Acción Católica, mediante la encíclica “Ubi Arcano Dei Consilio” (23-12-1922). La A.C. española orientaba su apostolado en prestar ayuda a la jerarquía eclesiástica en el ejercicio del apostolado diocesano y parroquial.
De forma paralela, bajo la dirección de su Presidente Manuel Aparici, desarrollaba una actividad exterior muy llamativa. Esa actividad llamativa era el fruto del hervor triunfalista de la época, que iba incendiando los corazones de los jóvenes con el espíritu de “caballero, español y cristiano”, y se exteriorizaba realizando grandes concentraciones, con un éxito abrumador: Mil jóvenes en Roma en el año 1934; se llena Zaragoza de jóvenes en 1940; 2000 peregrinos en Lluc-Mallorca en el año 1941, con M. Aparici al frente, y, con el listón izado en lo más alto, se organiza la gran peregrinación a Santiago de Compostela, en Agosto de 1948, con el lema de “a Santiago cien mil jóvenes en gracia”.
La Acción Católica acuerda en Asamblea una propuesta de Manuel Aparici de impartir por la provincias españolas, un Cursillo de siete días, con el objetivo fundamental de formar Jefes que pudieran animar a todos los jóvenes españoles a peregrinar a Santiago en Agosto de 1948. Se le pone el nombre de “Cursillos de Adelantados de Peregrinos”. Paralelamente, en Mallorca, se imparte un cursillo, al que se le distingue como “Cursillos de Jefes de Peregrinos”, destinado a los jóvenes de Acción Católica de los centros parroquiales o comarcales de la diócesis.
Mons. Juan Hervás, desde sus inicios pastorales estuvo vinculado y muy comprometido con la Acción Católica, “con fama de persona centrada en los esquemas teológicos más tradicionales, con un gran sentido de la autoridad y la jerarquía”. Llega a Mallorca el día 1 de Marzo de 1947, como Obispo coadjutor con derecho a sucesión del Arzobispo titular de Mallorca Mons. Miralles.
Fue aclamado a su llegada a Mallorca, de forma muy especial, por los Jóvenes de Acción Católica. Estos jóvenes, con Eduardo Bonnín al frente, como Presidente del Consejo, inmediatamente le expusieron “lo” que se traían entre manos, desde hacía unos años. El entusiasmo que provocó en el Obispo le hizo proponer a esos jóvenes “intrépidos” celebrar una misa semanal, con una pequeña tertulia después de la Eucaristía.
Mons. Hervás Amó los Cursillos:
Dio un gran apoyo e impulso a los Cursillos.
Los exaltó hasta el extremo de proclamar “ los bendigo no con una mano, sino con las dos” . Les dio el nombre de “Cursillos de Cristiandad”.
El día 7 de Enero de 1949, para el Cursillo que se celebraba en San Honorato, con en el que se inicia la numeración de los cursillos, escribió una carta a Eduardo, el Rector del cursillo, en la que, tras indicar que “me he enterado, por el Consiliario, de este cursillo” manifiesta que ofrece sus oraciones por el éxito del mismo.
Estando en la Diócesis de Ciudad Real, tras dejar Mallorca, el Obispo Hervás escribió una gran bibliografía, entre los que destaca la Pastoral “Los Cursillos de Cristiandad, instrumento de renovación cristiana”. Pastoral que resultó ser la oportuna réplica, que se imponía como necesaria, tras las limitaciones impuestas a los cursillos por Mons. Enciso, Obispo de Mallorca.
Mons. Hervás consiguió que “los Cursillos de Cristiandad entraran por la puerta grande de la Iglesia” .(Eduardo Bonnín). Sin el Obispo Hervás, el Obispo de los jóvenes, el Obispo de la Acción Católica, el Obispo de los Cursillos, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad podría haber quedado en la “orilla”, como un intento “de renovación cristiana”
El padre Sebastián Gayá fue un sacerdote extraordinario. Trabajador infatigable. Muy culto. Profesor del Seminario. Gran y lúcido predicador. Amante de los jóvenes. Impulsor de la Pastoral castrense y universitaria. Gran animador de la peregrinación a Santiago, para la que escribió “Etapas de un peregrinar” en la revista PROA, de la que era director desde diciembre de 1946. Escribió, también, la “Guía del Peregrino”. Vivía los días realizando múltiples ocupaciones. Llenaba los minutos, de casi todos las horas, de casi todos los días, de una entrega generosa a los jóvenes, seminaristas, universitarios, castrenses, propagandistas, ...
El padre Sebastián Gayá asistió a la clausura del cursillo de San Honorato, el día 9 de Enero de 1949, en representación del Obispo, quien le había entregado una carta para Eduardo. Cerró la clausura con palabras “muy animadas”, como era habitual en su elocuencia, volviéndose a Palma a continuación. Trasladado a Madrid en 1956, se dedicó de lleno al Movimiento de Cursillos de Cristiandad, sobre el que escribió varios libros.
En Noviembre de 1947 el Obispo Mons. Miralles le nombra "Consiliario" de los jóvenes de Acción Católica, cargo que ocupó hasta el mes de Agosto de 1950 en que le sucedió el Padre Juan Capó.
El padre Juan Capó cursó estudios eclesiásticos superiores en Roma. Finalizados los mismos, llegó a Mallorca en el verano de 1948. Teólogo extraordinario. Elocuente predicador. Hombre con un carácter arrollador y una fuerza comparable a la de “las cataratas del Niágara”. Le propusieron que diera el Retiro del cursillo de San Honorato, en enero de 1949. Aceptó impartir las dos meditaciones del retiro de la primera noche, tras lo cual volvió a Palma. Posteriormente, tuvo una gran intervención al dar nervio teológico a los rollos místicos y a las meditaciones. Desde Córdoba, su nueva residencia ministerial, siguió vinculado a Cursillos, escribiendo varios libros sobre los mismos.
Hubo otros muchos sacerdotes que tienen nombre propio en Cursillos. Tendrán que ser citados, y se les citará, porque fue muy importante su colaboraron y apoyaron los cursillos, desde sus inicios.
Hubo seglares destacados, dirigentes de la Acción Católica en la década de los años 40, como José Ferragut, Jaime Riutort, José Font, Tano Ruiz, Andrés Rullán, Bartolomé Riutort, Juan Mir, que dedicaron muchas horas de su vida juvenil, colaborando en la implantación de los Cursillos. Se ha de destacar la gran aportación que cada uno hizo, superando los límites que les dejaban libres sus estudios, trabajo o profesión.
Mención especial se ha de otorgar a Guillermo Estarellas. Su aportación fue providencial, porque así lo quiso el Señor. Además de la colaboración personal en los cursillos iníciales, tuvo la inspiración de introducir la canción “DE COLORES”. Las notas de esta canción resuenan en el mundo, como himno de todos los cursillistas. Y el eco de su letra suena al oído como “santo y seña” de paz interior, haciendo el camino en compañía.
- “¿de colores?”, era la pregunta.
- “De Colores” , es la respuesta de un cursillista que vive en gracia.
Eduardo Bonnín Aguiló nace en Palma de Mallorca, el viernes 4 de Mayo de 1917. Desde el balbuceo de las primeras palabras fue educado en una viva Fe cristiana, impregnado del Amor de Dios. Desde su niñez y durante su juventud, descubrió el tesoro “escondido” : DIOS NOS AMA
Entendió la amistad como método de vida. Compartiéndola con todos y viviendo sus detalles en la intimidad de un grupo.
Con 18 años se incorpora al servicio militar, como soldado. La estancia militar se prolongó durante muchos años, debido a la situación bélica española y al inicio de la II Guerra Mundial. Durante el período militar convive con los demás soldados. A pesar de que muchos de esos jóvenes eran hostiles a la religión, descubre en ellos unos valores muy determinantes de alegría, amistad, nobleza y de una sinceridad salvaje, sobre los que indica:
“…comprendí que Dios les amaba. Entonces empecé a interesarme por darles a conocer esta realidad.”
“si nosotros tuviéramos esta sinceridad para contar las cosas de Dios y hablar de Jesucristo como esta gente habla de cualquier cosa, arreglaríamos el mundo…”
Un discurso que Pío XII pronunció a los sacerdotes y cuaresmeros de Roma, el día 6 de Febrero de 1940, marca un nuevo paso en su vida.
El Santo Padre orienta a los sacerdotes sobre la necesidad de “formar un cuadro detallado de la población fiel y de los grupos que se han alejado de la práctica de la vida cristiana, que también son ovejas pertenecientes a la parroquia”
La amistad, los soldados y el mensaje del Papa se convierten en tres hitos que fundamentan su existencia. Reza, trabaja y estudia. La oración y el estudio le llevan a profundizar sobre esos temas, a cuyos fines dedica su vida, reflejando las conclusiones en un trabajo, que tituló el “Estudio del Ambiente”.
La preocupación única de Eduardo, en adelante, fue la de buscar otros caminos. Buscar otros caminos no habituales en la estructura apostolar jerárquica, para hacer llegar la Buena Nueva del Amor de Dios a todos, especialmente a los alejados, en los ambientes reales y concretos, en los que se vive la vida ordinaria, mediante un método de amistad.
Por esta misión y con estos objetivos, decide incorporarse a la Acción Católica,
En un principio, no había querido formar parte de la Acción Católica. porque consideraba que había mucha estructura y poca mística y, sobre todo, porque las personas y la amistad no ocupaban el primer lugar en el apostolado de la Organización.
En la Semana Santa de 1943 acude al II Cursillo de Jefes de Adelantados que se impartió en el Monasterio de la Virgen de Lluc. Es aquí, tras este cursillo, cuando considera que sería muy útil para el Señor utilizar las estructuras existentes de la Acción Católica.
“Entendimos que no solo tenían que prepararse los asistentes para la Peregrinación, sino para la vida...” (Eduardo Bonnín)
Eduardo Bonnín, en este momento de la Historia, da a conocer, entre los que comparten su cotidianidad, que el “petróleo” del Amor de Dios está vivo y cercano, a flor de piel, en todos.
Eduardo contagia, entre los que comparte su cotidianidad, la necesidad de un apostolado de todos y para todos, especialmente los alejados, con un solo objetivo: que sepan que Dios les ama.
Eduardo inculca, entre los que comparten su cotidianidad, que el apostolado se ha de hacer en los “sitios” concretos en los que se vive y se mueve cada uno de los hombres y mujeres, especialmente las personas “alejadas”. En sus casas, en sus trabajos, en sus lugares de ocio,…
Eduardo detalla, entre los que comparten su cotidianidad, que el único método por el que será posible provocar “hambre de Dios” a estas personas, es por la vía de la amistad y utilizando su propio lenguaje.
Eduardo enciende, entre los que comparten su cotidianidad, una nueva iluminación con velas de siempre.
Eduardo Bonnín, entre los que compartían su cotidianidad, dio a conocer, contagió, inculcó, detalló y encendió la luz del Carisma extendido por todo el mundo como Movimiento de Cursillos de Cristiandad, porque el Espíritu Santo así lo quiso.
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
¡Que la paz y el amor de Nuestro Señor estén siempre con ustedes!
I. Eventos de Actualidad
En nuestra sección de Eventos de Actualidad, quisiéramos informar a todos los cursillistas del mundo que seguimos trabajando con mucha diligencia en la organización de la IV Ultreya Mundial y les pedimos con urgencia que compren sus boletos a la mayor brevedad posible porque nos queda una suma bastante limitada de boletos y por ninguna razón podemos exceder el limite, de alrededor de 8000 personas, que tiene la Arena de capacidad. Nuevamente, pensamos que la forma más practica y económica de comprar los boletos es a través de la Pagina Web de la Oficina Nacional de USA ( www.natl-cursillo.org). Para prevenir la perdida de algún boleto, porque no pueden ser remplazados, los recibos de las compras internacionales están siendo enviados a Juan Ruiz, quien en la mañana del evento, entregara los boletos a la persona que hizo la compra.
Otra actividad que queremos compartir con todos ustedes, es una actividad que tuvo un "Fracaso Apostólico", un "Éxito Apostólico" y un "Momento muy Cerca de Cristo". El Secretariado Nacional de Honduras planeo un Cursillo de Cursillo para celebrarse del 22 al 25 de enero, en el cual Juan Ruiz era parte del equipo. Pero cuando Juan Ruiz se preparaba para salir al aeropuerto y volar a Honduras, la cara de su esposa se empezó a inflamar por una reacción de alergia y la tuvo que llevar al hospital y perdió su vuelo a Honduras. Esto fue un "Fracaso Apostólico" para Juan Ruiz porque sintió que defraudo a todos los amigos de Honduras que lo esperaban. También fue un "Éxito Apostólico", porque no tuvo el corazón de dejar a su esposa en esa condición y esto fue muy agradecido por su misma esposa y toda su familia. Y fue un "Momento muy cerca de Cristo" porque, cuando con el corazón destrozado tuvo que hablar a media noche a Antonio Punyed, también un miembro y rector del equipo, para decirle que no tenía el corazón para dejar así a su esposa, la repuesta de Antonio Punyed fue, "no te preocupes que comprendemos muy bien que tú te tienes que quedar con tu esposa, yo cubro tus rollos". Ver el éxito de ese Cursillo de Cursillos, con más de 100 personas de 23 diferentes ciudades de Honduras, y que tenemos personas tan dedicadas y comprometidas a vivir y promover el Carisma Fundacional de Cursillos de Cristiandad, es verdaderamente un "Momento cerca de Cristo".
II. Estudio del Carisma: Parte V
LA PERSONA QUE LO RECIBE “Señor, Tú lo sabes todo” (Jn 21,17)
Hace ahora un año, en el Boletín de Febrero de 2008, se inició una exposición sencilla y esquemática de los elementos que caracterizan un Carisma y cómo se concretan los mismos en el Carisma de nuestro Movimiento Cursillos de Cristiandad.
“Pretendemos simplemente abrir la puerta y el hambre de seguir estudiándolo…”, se indicaba en aquel Boletín. Hoy se abre la puerta del cuarto elemento que contempla la definición del Carisma:
En la década de los años 40 del siglo XX, en Mallorca, al igual que en el resto de España, la Iglesia quedó convertida en la fuerza legitimadora más importante de la sociedad española. La actividad que, durante esa década desarrolla, se centra en una pastoral parroquial, consistente en la administración de los sacramentos, la catequesis y la predicación. Se puede decir que era una predicación de grandes discursos pronunciados por elocuentes oradores.
Desde el final de la contienda bélica, a partir de 1939, se intenta en la vida eclesial un intento de restauración religiosa. Entre las diversas formas de ese intento restaurador en la vida religiosa española destacan la Acción Católica, dirigida por Manuel Aparici y los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
Pio XI dio carácter oficial a la organización de seglares católicos, la Acción Católica, mediante la encíclica “Ubi Arcano Dei Consilio” (23-12-1922). La A.C. española orientaba su apostolado en prestar ayuda a la jerarquía eclesiástica en el ejercicio del apostolado diocesano y parroquial.
De forma paralela, bajo la dirección de su Presidente Manuel Aparici, desarrollaba una actividad exterior muy llamativa. Esa actividad llamativa era el fruto del hervor triunfalista de la época, que iba incendiando los corazones de los jóvenes con el espíritu de “caballero, español y cristiano”, y se exteriorizaba realizando grandes concentraciones, con un éxito abrumador: Mil jóvenes en Roma en el año 1934; se llena Zaragoza de jóvenes en 1940; 2000 peregrinos en Lluc-Mallorca en el año 1941, con M. Aparici al frente, y, con el listón izado en lo más alto, se organiza la gran peregrinación a Santiago de Compostela, en Agosto de 1948, con el lema de “a Santiago cien mil jóvenes en gracia”.
La Acción Católica acuerda en Asamblea una propuesta de Manuel Aparici de impartir por la provincias españolas, un Cursillo de siete días, con el objetivo fundamental de formar Jefes que pudieran animar a todos los jóvenes españoles a peregrinar a Santiago en Agosto de 1948. Se le pone el nombre de “Cursillos de Adelantados de Peregrinos”. Paralelamente, en Mallorca, se imparte un cursillo, al que se le distingue como “Cursillos de Jefes de Peregrinos”, destinado a los jóvenes de Acción Católica de los centros parroquiales o comarcales de la diócesis.
Mons. Juan Hervás, desde sus inicios pastorales estuvo vinculado y muy comprometido con la Acción Católica, “con fama de persona centrada en los esquemas teológicos más tradicionales, con un gran sentido de la autoridad y la jerarquía”. Llega a Mallorca el día 1 de Marzo de 1947, como Obispo coadjutor con derecho a sucesión del Arzobispo titular de Mallorca Mons. Miralles.
Fue aclamado a su llegada a Mallorca, de forma muy especial, por los Jóvenes de Acción Católica. Estos jóvenes, con Eduardo Bonnín al frente, como Presidente del Consejo, inmediatamente le expusieron “lo” que se traían entre manos, desde hacía unos años. El entusiasmo que provocó en el Obispo le hizo proponer a esos jóvenes “intrépidos” celebrar una misa semanal, con una pequeña tertulia después de la Eucaristía.
Mons. Hervás Amó los Cursillos:
Dio un gran apoyo e impulso a los Cursillos.
Los exaltó hasta el extremo de proclamar “ los bendigo no con una mano, sino con las dos” . Les dio el nombre de “Cursillos de Cristiandad”.
El día 7 de Enero de 1949, para el Cursillo que se celebraba en San Honorato, con en el que se inicia la numeración de los cursillos, escribió una carta a Eduardo, el Rector del cursillo, en la que, tras indicar que “me he enterado, por el Consiliario, de este cursillo” manifiesta que ofrece sus oraciones por el éxito del mismo.
Estando en la Diócesis de Ciudad Real, tras dejar Mallorca, el Obispo Hervás escribió una gran bibliografía, entre los que destaca la Pastoral “Los Cursillos de Cristiandad, instrumento de renovación cristiana”. Pastoral que resultó ser la oportuna réplica, que se imponía como necesaria, tras las limitaciones impuestas a los cursillos por Mons. Enciso, Obispo de Mallorca.
Mons. Hervás consiguió que “los Cursillos de Cristiandad entraran por la puerta grande de la Iglesia” .(Eduardo Bonnín). Sin el Obispo Hervás, el Obispo de los jóvenes, el Obispo de la Acción Católica, el Obispo de los Cursillos, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad podría haber quedado en la “orilla”, como un intento “de renovación cristiana”
El padre Sebastián Gayá fue un sacerdote extraordinario. Trabajador infatigable. Muy culto. Profesor del Seminario. Gran y lúcido predicador. Amante de los jóvenes. Impulsor de la Pastoral castrense y universitaria. Gran animador de la peregrinación a Santiago, para la que escribió “Etapas de un peregrinar” en la revista PROA, de la que era director desde diciembre de 1946. Escribió, también, la “Guía del Peregrino”. Vivía los días realizando múltiples ocupaciones. Llenaba los minutos, de casi todos las horas, de casi todos los días, de una entrega generosa a los jóvenes, seminaristas, universitarios, castrenses, propagandistas, ...
El padre Sebastián Gayá asistió a la clausura del cursillo de San Honorato, el día 9 de Enero de 1949, en representación del Obispo, quien le había entregado una carta para Eduardo. Cerró la clausura con palabras “muy animadas”, como era habitual en su elocuencia, volviéndose a Palma a continuación. Trasladado a Madrid en 1956, se dedicó de lleno al Movimiento de Cursillos de Cristiandad, sobre el que escribió varios libros.
En Noviembre de 1947 el Obispo Mons. Miralles le nombra "Consiliario" de los jóvenes de Acción Católica, cargo que ocupó hasta el mes de Agosto de 1950 en que le sucedió el Padre Juan Capó.
El padre Juan Capó cursó estudios eclesiásticos superiores en Roma. Finalizados los mismos, llegó a Mallorca en el verano de 1948. Teólogo extraordinario. Elocuente predicador. Hombre con un carácter arrollador y una fuerza comparable a la de “las cataratas del Niágara”. Le propusieron que diera el Retiro del cursillo de San Honorato, en enero de 1949. Aceptó impartir las dos meditaciones del retiro de la primera noche, tras lo cual volvió a Palma. Posteriormente, tuvo una gran intervención al dar nervio teológico a los rollos místicos y a las meditaciones. Desde Córdoba, su nueva residencia ministerial, siguió vinculado a Cursillos, escribiendo varios libros sobre los mismos.
Hubo otros muchos sacerdotes que tienen nombre propio en Cursillos. Tendrán que ser citados, y se les citará, porque fue muy importante su colaboraron y apoyaron los cursillos, desde sus inicios.
Hubo seglares destacados, dirigentes de la Acción Católica en la década de los años 40, como José Ferragut, Jaime Riutort, José Font, Tano Ruiz, Andrés Rullán, Bartolomé Riutort, Juan Mir, que dedicaron muchas horas de su vida juvenil, colaborando en la implantación de los Cursillos. Se ha de destacar la gran aportación que cada uno hizo, superando los límites que les dejaban libres sus estudios, trabajo o profesión.
Mención especial se ha de otorgar a Guillermo Estarellas. Su aportación fue providencial, porque así lo quiso el Señor. Además de la colaboración personal en los cursillos iníciales, tuvo la inspiración de introducir la canción “DE COLORES”. Las notas de esta canción resuenan en el mundo, como himno de todos los cursillistas. Y el eco de su letra suena al oído como “santo y seña” de paz interior, haciendo el camino en compañía.
- “¿de colores?”, era la pregunta.
- “De Colores” , es la respuesta de un cursillista que vive en gracia.
Eduardo Bonnín Aguiló nace en Palma de Mallorca, el viernes 4 de Mayo de 1917. Desde el balbuceo de las primeras palabras fue educado en una viva Fe cristiana, impregnado del Amor de Dios. Desde su niñez y durante su juventud, descubrió el tesoro “escondido” : DIOS NOS AMA
Entendió la amistad como método de vida. Compartiéndola con todos y viviendo sus detalles en la intimidad de un grupo.
Con 18 años se incorpora al servicio militar, como soldado. La estancia militar se prolongó durante muchos años, debido a la situación bélica española y al inicio de la II Guerra Mundial. Durante el período militar convive con los demás soldados. A pesar de que muchos de esos jóvenes eran hostiles a la religión, descubre en ellos unos valores muy determinantes de alegría, amistad, nobleza y de una sinceridad salvaje, sobre los que indica:
“…comprendí que Dios les amaba. Entonces empecé a interesarme por darles a conocer esta realidad.”
“si nosotros tuviéramos esta sinceridad para contar las cosas de Dios y hablar de Jesucristo como esta gente habla de cualquier cosa, arreglaríamos el mundo…”
Un discurso que Pío XII pronunció a los sacerdotes y cuaresmeros de Roma, el día 6 de Febrero de 1940, marca un nuevo paso en su vida.
El Santo Padre orienta a los sacerdotes sobre la necesidad de “formar un cuadro detallado de la población fiel y de los grupos que se han alejado de la práctica de la vida cristiana, que también son ovejas pertenecientes a la parroquia”
La amistad, los soldados y el mensaje del Papa se convierten en tres hitos que fundamentan su existencia. Reza, trabaja y estudia. La oración y el estudio le llevan a profundizar sobre esos temas, a cuyos fines dedica su vida, reflejando las conclusiones en un trabajo, que tituló el “Estudio del Ambiente”.
La preocupación única de Eduardo, en adelante, fue la de buscar otros caminos. Buscar otros caminos no habituales en la estructura apostolar jerárquica, para hacer llegar la Buena Nueva del Amor de Dios a todos, especialmente a los alejados, en los ambientes reales y concretos, en los que se vive la vida ordinaria, mediante un método de amistad.
Por esta misión y con estos objetivos, decide incorporarse a la Acción Católica,
En un principio, no había querido formar parte de la Acción Católica. porque consideraba que había mucha estructura y poca mística y, sobre todo, porque las personas y la amistad no ocupaban el primer lugar en el apostolado de la Organización.
En la Semana Santa de 1943 acude al II Cursillo de Jefes de Adelantados que se impartió en el Monasterio de la Virgen de Lluc. Es aquí, tras este cursillo, cuando considera que sería muy útil para el Señor utilizar las estructuras existentes de la Acción Católica.
“Entendimos que no solo tenían que prepararse los asistentes para la Peregrinación, sino para la vida...” (Eduardo Bonnín)
Eduardo Bonnín, en este momento de la Historia, da a conocer, entre los que comparten su cotidianidad, que el “petróleo” del Amor de Dios está vivo y cercano, a flor de piel, en todos.
Eduardo contagia, entre los que comparte su cotidianidad, la necesidad de un apostolado de todos y para todos, especialmente los alejados, con un solo objetivo: que sepan que Dios les ama.
Eduardo inculca, entre los que comparten su cotidianidad, que el apostolado se ha de hacer en los “sitios” concretos en los que se vive y se mueve cada uno de los hombres y mujeres, especialmente las personas “alejadas”. En sus casas, en sus trabajos, en sus lugares de ocio,…
Eduardo detalla, entre los que comparten su cotidianidad, que el único método por el que será posible provocar “hambre de Dios” a estas personas, es por la vía de la amistad y utilizando su propio lenguaje.
Eduardo enciende, entre los que comparten su cotidianidad, una nueva iluminación con velas de siempre.
Eduardo Bonnín, entre los que compartían su cotidianidad, dio a conocer, contagió, inculcó, detalló y encendió la luz del Carisma extendido por todo el mundo como Movimiento de Cursillos de Cristiandad, porque el Espíritu Santo así lo quiso.
Como siempre, nos despedimos rogándole a Nuestro Señor que nos mantenga unidos en su amor y amistad.
De Colores,
Juan Ruiz
Presidente - OMCC
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